Familia

La familia es simiente natural

y hace nacer un árbol de ventura;

es río sempiterno de cristal 

que no desaparece, se fractura,

pero a pesar de ello es inmortal

y está llena de amor y de ternura;

señala los caminos en la infancia 

y te empuja al trabajo o la vagancia...


Por mi padre es que anhelo ser un bardo 

y cantarle a la vida enamorada;

él es un contendiente que gallardo

se enfrenta a la pobreza despiadada;

suaviza las espinas cuando el cardo 

intenta penetrar en la morada;

es fulgor contra toda lobreguez,

es más fuerte e incansable cada vez.


Mi madre es permanente centinela 

que lleva medicina entre los besos,

cita mi nombre en todo lo que anhela 

y aleja mi camino de los siesos;

con su luz y cariños me consuela 

e incluye mi futuro entre sus rezos;

fue la mano de Dios en el instante 

que se encendió mi vida itinerante.


Mi hermano ha sido y es como el guerrero  

en contiendas inocuas de retozo 

y sobre todo él es el compañero 

en días de tristeza y alborozo,

caminamos el mismo derrotero 

aunque sea cansado y escabroso.

Así persistirán en mi memoria 

por ser parte sagrada de mi historia.


Fecha: 2014

Estructura: Octava real 

Pablo Bejarano en 2014
En la fotografía sus padres, su hermano 
y Gumercinda Bejarano. 


Poesía

De mi alma es el raspsoda y es la jerga,

es simbiosis del estro y corazón,

es lo que el pensamiento siempre alberga 

y predica con forma de canción,

por ella con los signos hago juergas 

y plasmo lo que nombro inspiración

con forma de terribles elegías 

o palabras soñando alegorías.


Las oquedades siempre me rebosa 

con soliloquios vanos de mi mente,

conmigo crea música copiosa 

y églogas incansables como fuente,

hace que mi bucólica suntuosa 

le cante a las columnas de tu frente

y a los crisoles de mi amor onírico 

y a los detalles de mi sueño lírico.


Es la efemérides de tantos días 

que he pasado entre sílabas y versos,

viene a mis manos y hace sinfonías 

que dulcifican páramos adversos;

es un compendio azul de melodías

que puede detener a los perversos;

es un oasis cerca de la luz

de Apolo, Quetzalcoatl y Jesús.


Se despliega por todos los idiomas

y hace nacer elogios y verdades,

puede cantar a Dios en las palomas 

y le ha cantado en todas las edades;

le dan metáforas y quitan comas 

y nace entre las arduas soledades;

en ella se desborda el alma mía 

sea como soneto o elegía.


Fecha: 2014

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2015



El mundo

El mundo es en la vida nuestro umbral

y en el Cosmos oasis deslumbrante,

es algo inverosímil, celestial,

y tiene catadura rutilante.

Es la obra mayor y magistral

del Demiurgo perpetuo y arrobante;

para vivir y respirar felices 

disfrutemos sus prístinos matices.


Navega en la corona de una estrella 

sostenido por manos poderosas, 

para la edad del Cosmos es centella,

tiene cifras numéricas borrasas 

y a penas en su espacio deja huella;

rodeado de luceros y de diosas 

emite silenciosos epinicios 

y no conoce treguas ni armisticios.


El planeta es sublime orfebrería 

trabajada con júbilo por Dios;

aunque tiene dolor de tiranía,

aunque ha sido escenario de lo atroz 

que puede ser el hombre en su ufanía,

en sus ansias de guerra y su feroz 

espíritu, rebosa sus volcanes 

de árboles y de grises ademanes.


Es una enciclopedia nuestro mundo,

un alfabeto, un libro con historias

y con su gravedad deja un profundo 

barranco en el espacio y en las norias 

del tiempo indetenible y furibundo.

Acá están nuestros fiascos, nuestras glorias

y estará nuestra vida y nuestra muerte 

aun cuando su rostro ya esté inerte.


Fecha: 2014

Estructura: Octava real 

Pablo Bejarano en 2015,
junto a su hermano Erick en Gumarcaj



Guatemala II

La Antigua Guatemala con todo lo pasado,

Tikal y Zaculeu inmersos en la historia,

el Lago de Atitlán perfecto y coloreado

y Chichicastenango como viva memoria;

las quichés aguerridos con su libro sagrado,

el templo de Esquipulas con mi jaculatoria

y toda Guatemala formando la noción 

de lo que es el Edén poblando una nación...


Tomar vino soñando con los libros de Asturias

o viajar escuchando las canciones de Arjona,

leer en Quiriguá lo que ha muchas centurias 

imprimieron en piedra y aún hoy impresiona,

dejar atrás el hambre y todas las penurias 

como Barrondo cuando el deporte pregona 

y pone en lo más alto la enseña del país 

y pone en lo más alto al hombre de maíz...


Alcanzar sensaciones sacras e inenarrables 

al viajar y viajar por toda su belleza,

admirar los paisajes altos e inacabables 

e ir dejando atrás el llanto y la tristeza,

ver sus volcanes bravos hiriendo como sables

el cielo de diciembre, buscando su corteza,

navegar en sus mares, sus lagos y sus ríos

y hundirme en Xilbalbá entre seres umbríos. 


Ni Egipto ni la India igualan su legado,

ni Brasil o Tailandia igualan su natura,

ni Argentina ni Cuba con vates han logrado 

coronar con el Nobel a su literatura 

como con Miguel Ángel, el maya consagrado...

Caminar algún día por toda su hermosura 

y poner en lo alto la faz de mi país

y poner en lo alto al hombre de maíz.


Fecha: 2014

Estructura: Octava real alejandrina

Pablo Bejarano en 2014

El mar

Se encontraban estáticas las musas,

lejos del madrigal y la elegía,

pero la inspiración se hizo profusa 

al mirar un milagro que no había 

mostrado su esplendor a la difusa 

infancia de un lugar y un solo día:

era el hermoso mar, aletargado,

quien dio voz al bolígrafo callado.


¡Oh reverberación exorbitante 

del sol y de las glaucas datileras!,

llevas en tu resaca alucinante 

las montañas, el oro y las quimeras

y en tus brazos se marcha hacia el levante 

una flor de sonrisas pasajeras 

y le regalas ósculos al grao 

con sabor de hipocampo y bacalao.


Eres como la acuosa infinidad 

de centelleantes y fugaces dunas,

por tu espalda galopan con beldad 

efímeros reflejos de la luna;

tus besos, peregrinos sin edad, 

en la playa se vuelven la fortuna 

que con arquitectura alabastrina 

se graban para siempre en la retina.


Me resulta difícil alabarte

porque tienes de égoglas un mar,

por eso solo puedo divisarte 

hundido en un arrobo peculiar.

De ti surgió la vida, surgió el arte

y surgieron mis ansias de cantar 

escuchando tu mágico fragor,

descubriendo otro mar en tu interior.


Fecha: 03/02/2014

Estructura: Octava real 

Pablo Bejarano en 2014
Puerto de San José, Escuintla 



Dios

Te canto porque anhelo agradecerte 

por crear la belleza a la que canto,

te canto porque siempre puedo verte 

en la naturaleza y en su encanto,

te canto porque puedo conocerte 

al mirar el océano, el amaranto,

y te canto al volar con libertad 

por donde está tu amor y tu bondad.


Este es un canto eterno a tu existencia 

que habita en las caricias de mi madre,

en el fragor del lago y en la esencia 

abnegada y sublime de mi padre;

este es un canto eterno a tu imponencia

porque no existe nada que taladre 

mi paz, si tu fulgor llena mi vida 

y tu mano detiene mi caída. 


Me resulta imposible elusidarte 

porque estás en el cielo y el abismo;

a veces es inviable lisonjearte 

porque estás en el bien y el cataclismo,

estás en la Natura y en el Arte,

en las noches pacíficas y el sismo;

eres la luz eterna y la verdad,

eres sol, y a la vez, oscuridad.


Por ello en el epílogo del verso,

quiero elevarte mis jaculatorias

y proclamarte rey del Universo 

en todos mis poemas y memorias.

Admito que en el día más adverso

si me lleno de torpe vanagloria,

dudo de tu existencia por lo atroz,

pero después comprendo que eres Dios.


Fecha: 03/2014

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2015, Santa Catarina Barahona.


Estrellas

Verbena tiritante en el mutismo 

que ha sido eternizada en mi canción,

su brillo nos adorna con un sismo 

en los trazos de Andrómeda y Orión,

caen eternamente en el abismo 

del cosmos y su negro corazón,

su brillo por las noches en el cielo 

se derrama, quebrado como hielo.


Obraje misterioso e inmemorial 

que sempiterno y fúlgido levita,

deseo ver su encanto sideral 

con forma de galaxia y eremita,

quiero mirar su luz universal 

que en el espacio-tiempo deposita 

un sublime y hermoso resplandor

parecido a tus ojos y a mi amor.


Anhelo derramar en las estrellas 

los versos siderales del dolor 

y en la remota Sedna dejar huellas 

de poesía, música y amor;

quiero en los rayos gamma que destellan 

otras lluvias y otro preticor,

buscar otras maneras de la vida,

otro ascenso de Dios, otra caída.


Quiero verlas volar como bengala

y vislumbrar su lluvia diamantina,

verlas desde Tikal en Guatemala 

y en el Delta del Tigre en Argentina;

quiero creer que forman la antesala 

de un mundo en que la psique es cristalina 

y vive para siempre blaca y pura,

libre ya de dolor y de amargura.


Fecha: 02/2014

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2014.