Hay veces que tal vez ya resignado
a que nunca tus besos serán míos,
voy por la vida triste y despistado
sembrando inviernos sobre los estíos.
Tal vez a algún amigo le confiese
que aun más que a mi vida yo te quiero,
o quizá mienta y diga que fenece
en mi ser este idilio limosnero.
Y tal vez mi lisonja a tus encantos
se quede entre mis versos archivada,
quizás tu faz bendita esté en mis cantos,
con metáforas tenues, maquillada.
O tal vez yo murmure con despecho
que aunque seas un diáfano tesoro,
amor ya no construyes en mi pecho
porque en el mundo hay quien desprecia el oro.
Tal vez, tal vez, tal vez te desprestigie
con el comportamiento de un truhán,
o quizás idolatre con tu efigie
el sabor de tus labios de azafrán.
Ya la resignación le da a mi orgullo
velos de oscuridad cuando yo miro
un hombre afortunado al lado tuyo
dejando sin ventura mi suspiro.
El despecho fatal le da a mi boca
infundios que laceran tu pudor
cuando naufraga triste en una copa
el rescoldo más triste de mi amor.
Ya no quiero callar, ya no mentir,
pero me manipula la tristeza
y me quemo en las brasas, y al morir,
te llamo, como el náufrago que reza.
Fecha : 27/10/2015
Estructura: Serventesio
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| Pablo Bejarano en 2013 o 2014. |

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