¡Reflexiona!

I

Cómo duele, hermano mío,

observar bajo las casas

avecillas prisioneras,

enjauladas,

que si sueñan con volar

cuando nace la mañana,

son las rejas lo que encuentran

ensañadas

con atarlas para siempre.

Cómo duele bajo el alma

observar una cadena

despiadada

reduciendo el universo,

las veredas y las ansias

de correr de los cachorros 

sin palabras.

Duele igual cada tortuga

y los peces que las aguas

de los ríos no conocen

por macabras

personuchas que en peceras

los encierran o los matan...

Cómo duele, hermano mío,

en el alma.


II

Imagina que tu anhelo

de volar sea impedido

por lo atroz de alguna cárcel

como nido.

Imagina que tus ganas

de correr sean delito

porque a alguien se le ocurre,

por lo visto,

que si estás encadenado

obedeces a tu instinto.

Imagina que al nadar

un murrilo

transparente e impenetrable

se te cruce, como el vidrio

que encarcela en la pecera

pecesitos.

Imagina si pasaras

ese atroz y cruel castigo

que le das a tus "mascotas"

oh, maldito.

Dime ¿a ti te gustaría

o llorando veinte ríos

buscarías en la muerte

un abrigo?


Fecha: 27/01/2017

Estructura: Romance de pie quebrado 

Pablo Bejarano en 2018.
Museo del Ferrocarril. 




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