El hombre que volvía de su viaje
cansado de buscar mejor futuro,
llegó hasta su rancho y en lo obscuro
del abandono hizo aterrizaje.
Sin mujer y sin hijos la morada
halló después de mucho tiempo ausente
y rápido llegaron a su mente
recuerdos de la vida con su amada.
De hinojos en el patio de la casa
cayó gritando al cielo con "chingaste
de oro" «cruel, ¿por qué me abandonaste?»,
«Dios mío y bienhechor ¿qué es lo que pasa?».
No supo que a su esposa sin ventura,
le dieron "tizte con andar de araña",
menos que se marchó por la maraña
del bosque, ya perdida la cordura.
El hombre de trabajo, abandonado,
naufragó sobre un lago de aguardiente
y emprendió, menos hombre y más demente,
la búsqueda del hombre traicionado.
Se fue, se fue, se fue por los caminos
del alcohol, la inconsciencia y el dolor.
«Se perdió, claro está, por el amor»,
decían diariamente los vecinos.
«Tal vez se embarrancó, como otros tantos»,
contaban en el pueblo las personas
y otros más que alivió con las hormonas
sus dolores, sus quejas y sus llantos...
Yo sé que el hombre aquel viendo la luna,
guitarra en mano canta con amor:
«aunque ya me has causado este dolor,
continúo esperándote, tecuna».
Fecha: 03/05/2017
Estructura: Cuarteto
![]() |
| Pablo Bejarano en 2017. Esquipulas, Chiquimula. |

No hay comentarios.:
Publicar un comentario