Si no es pecado tener
dos pájaros en un nido,
dar el amor compartido
tampoco lo debe ser.
Y si te quiero, mujer,
y tu amor es prohibido,
te prometo que escondido
te voy a amar y querer.
No hay dueños en el amor
ni en los placeres divinos,
por ello es que el ruiseñor,
con la gracia de sus trinos,
anida en el alcanfor
y después sobre los pinos.
Fecha: 09/01/2016
Estructura: Sonetillo
![]() |
| Pablo Bejarano en 2018. Museo del Ferrocarril. |

No hay comentarios.:
Publicar un comentario