Una vez estuve preso
en la efímera ansiedad
de probar la suavidad
Y batallaba por eso,
por cumplir mi fantasía;
yo, que tanto repetía
que la vida se equivoca,
me encontré con una boca
de ternura y ambrosía.
En sus labios hubo olas
con las que un beso formó
y con ello estremeció
Son testigos las farolas
de aquel beso primerizo;
al pensarlo aún me erizo
y me cruza una sonrisa,
aunque el beso fue con prisa
ahora lo solemnizo..
Fecha: 03/12/2015
![]() |
| Pablo Bejarano en 2013. |

No hay comentarios.:
Publicar un comentario