A veces la existencia es tan vacía,
los hechos tan monótonos y rasos,
que el mar parece mar de noche fría
y el cielo ser un cielo sin ocasos.
A veces nos consume la rutina
y el tiempo se tropieza con la mente;
a veces una lluvia es la asesina
que pudre de humedad nuestra simiente.
El verso no te salva de las horas
en que triste se empañan los anteojos,
ni cuando confundimos las auroras
con noches, y las rosas con abrojos...
Supongo que esto es la soledad
o el oasis oscuro y sin desierto,
donde en los sueños crece realidad
y se vive mejor estando muerto.
Fecha: 23/01/2016
Estructura: Serventesio
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| Pablo Bejarano en 2018. Iximche, Chimaltenango. |

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