Porque haces palpitar el corazón
con tu belleza tenue y absoluta,
con tu rostro y su forma de ilusión,
te venero, mujer irresoluta.
Te sueño tarde y noche, vida mía,
si lleno la quimera agonizante
con tus besos dotados de alegría
bajo el cielo que imita tu semblante.
Oh, mujer de mirada campirana
que estremece mi vida citadina,
te consagro este amor en la mañana.
Eres como la estrella o el lucero,
lo murmura con voz de golondrina
mi boca y su pericia de trovero.
Fecha 12/02/2017
Estructura: Soneto de ida y vuelta (puede leerse de arriba para abajo y de abajo para arriba)
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| Pablo Bejarano escribiendo poesía. |

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