Espejismo de amor

Quisiera disipar con mis caricias

y con tiernas tertulias de pasión,

aquellas dolorosas injusticias

que un patán colocó en tu corazón.


Quiero dejar pletóricos de besos

los labios que besó sin dar amor,

curar, con alabanzas y embelesos,

tus estigmas profundos de dolor.


Yo quisiera escribir una novela

sobre el cuento que fue para tu vida,

escribir cada día la secuela

de nuestra inspiración incontenida.


Forestar, yo quisiera, los jardines

para darte claveles a granel,

mostrar a tus pupilas los confines

del amor con mis églogas de miel.


Quisiera, de tu pobre corazón,

borrar los espejismos de ese hombre

y en su lugar poner una ilusión

que junte mi apellido con tu nombre.


Quiero juntar tu cuita derramada

y tus sueños inviables y fallidos,

para hacerte con ello un cuento de hadas

y una lluvia de besos aturdidos.


Para no ver en ti ojos de mayo

ni otoños permanentes en tu sueño,

sólo fanales fúlgidos de rayo

y arcoíris brillantes y sin dueño.


Para no ver tu boca como puente

ni tus mejillas semejando ríos,

sino ver tu cabello fluorescente

alumbrando tus ojos, ya sombríos,


y que permitas que mi amor febril

llene las vacuidades de tu sueño,

alumbre, como fúlgido candil,

tu voz, tu rostro angélico y risueño.


Que sea como estrella fulgurosa

y borre la calígine que cubre

tu hermoso corazón de mariposa

y tus labios ubérrimos de octubre.


Porque tu rostro tierno y diamantino

es indeleble en mí y en mis memorias,

como tatuaje aúreo y moralino

que relata novelas amatorias.


No obstante, aunque pareces adorable,

aunque amarte resúlteme sencillo,

es nocivo, frustrante y deplorable

saber que hay falsedad bajo tu brillo.


Sé que todo el amor que yo te digo

para ti vale menos que un desaire,

que en el amor iré como mendigo

y es preciso aceptarlo con donaire.


Pero quiero tu amor con frenesí

y que sea recíproco, sincero,

y fluya eternamente para mí

y cambie mi terrible derrotero.


Consiente estoy que nuestra cohesión

en este calendario no es factible,

pero sueña mi triste corazón

con que en el porvenir sea posible.


Mientras llega ese mágico momento,

intentaré esperarte con paciencia

y acabar con mi lóbrego tormento

y llenar mi ilusión de tu presencia.


Fecha: 2013

Estructura: Serventesio

Pablo Bejarano en 2013





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