Luna sin miel

En mi mundo sutil se dibujaba

un futuro perfecto para dos,

donde todo el amor nos solazaba

y estábamos exentos del adiós,


donde los abalorios de tristeza

ya no contaminaban mi alegría,

donde los días crueles de impureza

no fastidiaban más el alma mía,


un idilio febril sin atonía

que llevaba en las alas de sus noches

un arsenal eterno de ambrosía,

una nube de risas y derroches.


No lograba encontrarle fin al cuento,

el ocaso mirábase distante,

yo presumía que en ningún momento

pasaríamos algo lacerante,


mas resultó efímero el amor,

pronto encontró la muerte en la rutina

y coronó tu sien con mi dolor

y rasgó mi colora con tu espina.


Dolía ver que todo caducaba,

que lloraba el amor por la anarquía,

ver que nuestra novela claudicaba,

que todo ya era peor que la utopía,


ver mi llanto cayendo en el olvido

y mi cama, sin ti, deshabitada,

recordar un momento no vivido

y la bifurcación de nuestra estrada,


pues se habían mudado a lontananza

las noches de pasión y regocijo,

había fenecido la esperanza

de mirar nuestros rasgos en un hijo.


Tan susceptible ha sido mi ilusión

que se perdió en la mar de mis problemas,

porque esta intransigible decepción

no estaba contemplada en mis esquemas.


Esta racha de lóbrego sin tregua,

esta luna sin miel de nuestra herida,

estos besos viajando tantas leguas,

no encajan en el plano de mi vida.


Yo no deseo un irrisorio amor

ni un suspiro escapando por la puerta,

yo no quiero buscarte con temor

en mi cama paupérrima y desierta,


no quiero padecer esta avidez

de querer ser feliz con mi recuerdo,

no quiero padecer esta sandez

de ser un loco con disfraz de cuerdo,


pero el amor eterno es ilusorio,

mis pétalos no han vuelto a sonreír,

aunque quise volverme ese tenorio

que aun en el placer puede sufrir.


Tú te armaste de acérrima ufanía

para omitir el triste gimoteo,

mientras yo burilaba mi elegía

inmerso en el absurdo titubeo.


Todo fue como nunca lo soñé:

emigraste dejándome tu ausencia,

haciéndote perjura con la fe,

perdiéndome en la mar de la demencia.


Te marchaste y te encuentras muy feliz

y yo en retrospectiva lloro y lloro,

intentado arrancarme de raíz

el amor que antes era mi tesoro.


Fecha: 2013

Estructura: Serventesio

Pablo Bejarano en 2013




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