Pecado celestial

Yo quisiera atracar en el presente

para ya no alejarme más de ti,

para que no se borren de mi mente

los besos de tus labios carmesí,


para ya no llorar cuentas de adiós

viviendo en un presente sin mañana,

donde el pasado es siempre tan atroz

que vuelve cada día a mi ventana.


Por tu amor, al arqueólogo jugué

y sobre los vestigios del pasado

tu ADN heroico encontré

para clonar tu cuerpo consumado,


pero los ósculos que da tu clon

son tristes, sin cariño y sin estrellas,

pues del amor jamás habrá noción

en su mente poblada de querellas.


Sus palabras no aumentan mis latidos,

sus caricias no borran mi dolor,

yo no puedo olvidar sueños fallidos

si este clon no fecunda mi clamor.


El suplicio es mi triste asignación

desde que me perdí en tu despedida;

tu ausencia es mi más grande punición

y tu recuerdo, amargo como herida.


Es la tristeza lluvia recurrente

que no tendrá verano ni escampada,

porque aunque siempre esté tu clon presente,

no ha de llenar tu vacuidad, amada,


y tampoco el sayal que tu presencia

dejó cuando dejó nuestro futuro,

pues cada día evoco la sentencia 

de aquel adiós eterno de cianuro.


Aunque al rememorar con frenesí

tus besos, no regresa a mí tu miel,

siempre serás el único alelí

que puebla y que conforma mi vergel.


Tras de aquella partida, mi semblante,

es el de una pirámide de Guiza,

es el de una acuarela en el levante

que, aunque existe, no siente ni la brisa,


porque tengo la magia que me mueve

y sangre que me unta con rubor,

mas no tengo tu beso que promueve,

en mi cuerpo, la vida y el amor,


y tengo regocijo agonizante

que se avasalla por la pesadumbre,

por culpa de este clon, frío y farsante,

que no se maquilló con mansedumbre,


y un naufragio en avernos invisibles

donde purgo el pecado celestial

de enviarte mis suspiros indecibles

que van buscando amor y no un hostal,


pues siempre el desamor es infalible,

los sueños espejismos de ilusión,

pues siempre la alegría es intangible,

como intangible es la decepción,


por eso ahora estoy deshabitado,

porque mi amor se aferra a tu belleza

como gato perdido y asustado

que no quiere caer a la tristeza,


sin embargo, aunque espero tu regreso,

seguiré cual tenorio idiotizado,

que a todas las mujeres les da un beso

aunque siga de ti enamorado.


Fecha: 2013

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2013





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