Ella es como un fatídico emisario
y nos trae mensajes de tristeza,
es ella quien quitó del calendario
el día del amor con su rudeza,
es ella el escabroso itinerario
donde el dolor aumenta su aspereza,
sin embargo, es la tierra donde el verso
se expande como mágico universo.
La soledad es buena y acrisola
si ponemos en orden nuestra mente,
coloca su rocío en la corola
de los ojos si amamos a la ausente,
es ella la oriflama que tremola
indicando un dolor intermitente,
la soledad nos hunde en el suplicio,
y a la vez, nos funciona de armisticio.
La soledad es bella por momentos,
pero a veces se torna lacerante,
la soledad no tiene impedimentos
para nublar al sol en el levante;
la soledad no escucha tus lamentos
a pesar de entreverte agonizante,
ella quiere gozar tu compañía
sin pensar en tu paz o tu alegría.
Por su culpa en el mar he naufragado
y miro en todas partes los borrosos
recuerdos de un instante consumado,
por ella son los días penumbrosos
y el presente se llena de pasado
a falta de momentos amorosos,
la soledad es un país ambiguo
y con mi pesadumbre lo atestiguo.
Fecha: 02/2014
Estructura: Octava real
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| Pablo Bejarano en 2014 |

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