Sin embargo...

Reina de mi punición,

semilla de mi tristeza, 

eso eres, corazón,


y sin embargo, te amo,

amo tu blanca llaneza

y tus labios sin reclamo.


Te has mostrado indiferente

al amor que ha florecido

en mi pecho vanamente


y a la infinita quimera

que en tu pecho busca nido,

pero se pudre en la espera.


Ignoras mis madrigales,

desairas mi ilusiones,

matas mis sueños astrales;


en fin, laceras mi ser,

sin embargo, mis canciones

te hacen música, mujer.


He esperado cada día

que tus ojos de capullo

valoren mi poesía;


esos ojos soñadores

que en mis ensueños arrullo

como a tiernos ruiseñores;


esos fanales inmersos

en un sopor de ternura

que hacen líricos mis versos;


esas fúlgidas estrellas,

que luminan y fulguran

y dejan luz en sus huellas.


He esperado por tus besos,

porque tu boca en mi boca

coloque sus embelesos;


esos labios escarlata

que mi soledad convoca

en su triste serenata;


labios de nube rojiza,

volando por mis ensueños

como amor que se desliza;


labios de sueño inconcluso

que, a pesar de mis empeños,

dan prioridad a un intruso.


Amo tu oscuro cabello,

sedoso y ensortijado

como el ocaso más bello,


como fragmento de noche

que en un alud desbocado

se hace mágico derroche...


Pero me lastima amarte,

amar toda tu belleza

y no poder conquistarte,


porque estuvimos unidos

por tu risa y mi tristeza,

por los vanos apellidos...


Sin embargo eternamente

te amará mi corazón

con este amor imprudente


que está esperando tu venia

para cumplir la ilusión

de acariciar tu gardenia.


Fecha: 16/04/2014

Estructura: Tercetillo 

Pablo Bejarano en 2014




No hay comentarios.:

Publicar un comentario