Le quitaste los puntos suspensivos
al cuento que dejé en "continuará",
me cerraste el camino a Boyacá
con desdenes injustos y nocivos.
Vetaste mi derecho de soñarte,
mi avidez de viajar a tu país,
diciendo que se arranca de raíz
todo lo que de ti no forma parte.
Un adiós de tu boca, un hasta luego
de la mía, cambiaron el destino,
y desde entonces lleva este camino
a una Roma fatal envuelta en fuego.
Todo está sin belleza o placidez...
Un adiós que no trae atrás un hola
se lleva el do menor de la pianola
y de la mente toda sensatez.
Aunque me dolió tanto el corazón,
estoy aún amándote, mujer,
mas espero jamás, jamás caer
en un abismo hostil por decepción.
Pero más que otra cosa hoy espero
que este fúlgido fuego que me eriza
se apague en mí y sin dejar cenizas
se hunda en el pasado justiciero.
La noche de este amor es surrealista
y ya no tiene forma de ventura,
la constituyen trazos de amargura
y rayos de tristeza por la vista.
Cuando muera este amor, seguramente,
no será buen recuerdo, será nada
y tú serás por fin aniquilada
en todas las esquinas de mi mente.
Fecha: 09/04/2016
Estructura: Cuarteto
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| Pablo Bejarano en 2016. |

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