Otra vez nos acecha el viernes trece
y la superstición crece que crece.
Al tiempo que mataban a un piloto
en Japón sucedía un terremoto.
Un auto se volcó en la carretera
y latrocinios hubo por doquiera;
¿cuántos hubo dejados por amor
y cuántos padecieron un dolor?
Pasaron infortunios y profusos,
hubo quién recibió golpes contusos
y todo lo atribuyen a este día,
la desgracia, también la tropelía...
Si encontraran mañana otros la muerte,
ya nadie culpará a la mala suerte.
Fecha: 13/01/2017
Estructura: Soneto de rima pareada
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| Pablo Bejarano en 2019. |

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