Antiprofecía

Nostradamus no dijo que vendría

una especie de falsos trovadores

que en la mierda rebuscan poesía

y, siendo espinos, se autonombran flores;

iribúes henchidos de apatía

buscando que les llamen «ruiseñores»,

a pesar de emitir solo un graznido;

no dijo, pero muchos han venido.


Yo en la vida jamás llamé «poeta»

al que escribe los versos con mis manos;

este error es del hombre anacoreta

que ignora la existencia de artesanos

del verso en otro lado del planeta,

que realmente lo son, por sobrehumanos.

¡No puedes declararte mariposa,

si no logras volar rumbo a la rosa!


Fecha: 05/02/2016

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2017.
Juegos Florales de Esquipulas.


Atroísmo

Las gasolinerías, las farmacias,

las ventas y la ropa utilizada,

los andenes, salones, las tabernas 

y la calle por ti iluminada,


los mercados, estadios, microbuses,

tu padre, tu mamá, la costurera,

la lluvia fuerte, el frío y el calor,

el invierno, el verano y primavera,


tus abrazos, los míos y los nuestros,

mis labios orbitando tus mejillas,

tus retratos poblando mis fanales,

tu luz de sol cubierta por sombrillas,


el café, los helados, las canciones,

lo importante, también lo baladí,

la cuita, la nostalgia, el regocijo:

este atroísmo me recuerda a ti...


Fecha: 04/02/2016

Estructura: Cuarteto imperfecto 



Detrás del horizonte

Si te marchas detrás del horizonte 

buscaré tu reflejo en las estrellas,

si te oculta la sombra de la noche

te hallaré por el brillo de tus perlas.


Entiende, no hay poema que te oculte 

ni prosa que disfrace tu verdad;

entiende que el destino ya nos une 

en el rumor brumoso de la mar...


Tu nombre va corriendo en el espacio 

como eco de bomba en Nochebuena.

Dejo en la luna un ósculo y lo ato 

para que lo desates cuando quieras...


Dime qué hace la luna en tu mirada 

y te diré por qué te quiero tanto, 

dime que volverás este mañana 

de ayer, y te diré cuánto te extraño.


Fecha: 23/01/2016

Estructura: Serventesio asonante 

Pablo Bejarano en 2018.
Panajachel, Sololá. 


El verso no te salva

A veces la existencia es tan vacía,

los hechos tan monótonos y rasos,

que el mar parece mar de noche fría

y el cielo ser un cielo sin ocasos.


A veces nos consume la rutina 

y el tiempo se tropieza con la mente;

a veces una lluvia es la asesina 

que pudre de humedad nuestra simiente.


El verso no te salva de las horas 

en que triste se empañan los anteojos,

ni cuando confundimos las auroras 

con noches, y las rosas con abrojos...


Supongo que esto es la soledad 

o el oasis oscuro y sin desierto,

donde en los sueños crece realidad 

y se vive mejor estando muerto.


Fecha: 23/01/2016

Estructura: Serventesio

Pablo Bejarano en 2018.
Iximche, Chimaltenango.


Puedo escribir los versos

Puedo escribir los versos... más triste que Neruda,

con esta cuerda amarga que mi garganta anuda;

puedo escribir los versos... y encontrar en Erato 

la forma de fingir que muero y no me mato...


La tristeza más grande ensaya una sonrisa 

y disfraza el invierno con pátinas de brisa;

la tristeza más grande le da a la soledad  

la mentira que llaman, algunos, dignidad.


Oculta o indiscreta, callada o estridente,

no importa, pues al cabo, golpea eternamente 

en el sitio sagrado que llaman corazón,


pero el orgullo busca maquillar la ocasión 

con el blanco columpio de la falsa alegría,

que es más bien la metáfora de la melancolía.


Fecha: 13/01/2016

Estructura: Soneto de rima pareada

Pablo Bejarano en 2019.


Distancia

Un amor nació a lo lejos, 

la distancia no importó;

en países diferentes

el amor resplandeció.


Mientras él pisaba el día

de la chica enamorada;

ella, fiel y encantadora,

los ocasos de él pisaba.


Él estaba en nuevo año;

ella, aún en año viejo,

y la aurora se atrasaba

en su faz frente al reflejo.


Para ellos el amor

acortaba la distancia,

y un buen día se juntaron 

en ensueños y añoranzas.


Fecha: 12/01/2016

Estructura: Copla

Pablo Bejarano en 2018.
Iximche, Chimaltenango. 


Esbozo de muerte

Hoy el miedo atraviesa por mi voz,

sabiendo que el amor correspondido

no alcanzará para decir adiós 

a esta soledad donde me anido. 


Hoy el llanto atraviesa como esbozo  

de muerte los rescoldos de mi pecho,

cuando sé que he perdido mi derecho 

a vivir el amor como algo hermoso...


Son diarios los vejámenes y así

no encontraré jamás un alma buena 

que encarne solamente para mí...


Pongo los ojos en la luna llena,

esperando que un día por aquí 

ya no exista dolor ni exista pena...


Fecha: 11/01/2016

Estructura: Soneto de cuartetos independientes 

Pablo Bejarano en 2018.
Museo del Ferrocarril.


Amor compartido

Si no es pecado tener 

dos pájaros en un nido,

dar el amor compartido 

tampoco lo debe ser.


Y si te quiero, mujer, 

y tu amor es prohibido,

te prometo que escondido

te voy a amar y querer. 


No hay dueños en el amor

ni en los placeres divinos,

por ello es que el ruiseñor,


con la gracia de sus trinos,

anida en el alcanfor 

y después sobre los pinos.


Fecha: 09/01/2016

Estructura: Sonetillo

Pablo Bejarano en 2018.
Museo del Ferrocarril.


Alejandro Filio

El monarca de la trova 

y del canto cultural,

el de voz excepcional 

que armoniza nuestra alcoba;


el de letra soñadora,

armonía peculiar 

y rasgueo como mar

que el silencio nos decora;


el de cantos bien logrados,

que a la música dio auxilio

con sus versos acentuados,


hace armónico mi idilio

y mis días más preciados...

¡Hablo de Alejandro Filio!


Fecha: 07/01/2016

Estructura: Sonetillo 

Pablo Bejarano y Alejandro Filio.
Imagen creada con inteligencia artificial. 


No sé

No sé por qué es pecado morder la fruta,

no sé quién inventó la soledad,

no sé quién fue el primer hijo de puta

ni por qué es libertina la libertad.


No sé por qué el suicida busca la cuerda,

no sé por qué se aleja nuestra luna

y no entiendo por qué comemos mierda

si una mujer nos deja por la fortuna.


No entiendo a dónde vamos con la tristeza

ni quién aborda el tren de nuestro olvido,

no sé qué duele más, si la pobreza

o el dinero corrupto de un malnacido. 


No sé quién manipula nuestro destino 

ni cuándo descubrí la adrenalina,

no sé por qué en las noches me empecino 

en soñar que acaricio tu... ¿no adivinas?


Fecha: 06/01/2016

Estructura: Serventesio bimétrico 

Pablo Bejarano en 2018.


Donde el pecado me llama

Existe un pueblo precioso

donde extasiado contemplo

los detalles de su templo,

por antiguo, majestusoso. 

El paisaje prodigioso 

se prolonga, llama a llama

como incendio, en cada dama;

cuando lo sueño me erizo,

porque es como el paraíso 

donde el pecado me llama.


Una mujer cerinzana,

que rima bien con sirena

causa desde él mi pena 

con ínfulas de manzana. 

Su tierra es la filigrana 

que fractura el horizonte 

dibujando, monte a monte,

el mejor de los paisajes;

ojalá todos los viajes 

a su tierra me remonten.


Fecha: 14/07/2015

Estructura: Espinela

Pablo Bejarano en 2013. 


Lo bello de sufrir

A veces es difícil escribir 

poemas impregnados con amor,

pero es fácil si veo el esplendor 

de tu boca escarlata al sonreír.


Es pesaroso, a veces, existir

cuando todo nos habla del dolor,

pero si el golpe viene con furor 

de tus labios, es bello hasta sufrir.


Le diste con amor agua a este mar

y a este cielo de lluvias el azul,

colocando las llamas en mi lar...


Si un día ya lejano fui gandul,

ahora soy un hombre por amar

el paisaje que escondes bajo el tul.


Fecha: 04/01/2016

Estructura: Soneto agudo 

Pablo Bejarano en 2016.


La voz del pensamiento

No hay sonido más intenso 

que la voz del pensamiento


El amor es verdadero 

cuando vive en el desprecio.


La distancia es un encuentro

con dolores y tormentos.   


El olvido es cementerio 

para ilusiones y sueños


En los caminos del «pero»

solo gastamos el tiempo.


Cuando nos llaman los versos

no hay retrasos ni pretextos.


No hay sonido más intenso 

que la voz del pensamiento.


Fecha: 04/01/2016

Estructura: Aleluya

Pablo Bejarano en 2018.


Todo está sentido

Me ataste con la voz, cuando te oí cantar 

como el ave que trina hacia los cuatro vientos;

me encerraste en las ondas de tu mágico andar 

y en el brillo profundo de tus ojos sedientos. 


Navegué por los ríos para hundirme en tu mar

viajando con la fuerza que dan los sentimientos,

quise ver en tus labios motivos de rimar 

y de unir para siempre, en uno, dos alientos


Olvidando el ayer, la vana soltería,

dejé mi corazón dispuesto a enamorarse

y a declararme tuyo, para sentirte mía...


Ya todo está sentido y todo se ha intentado,

solo falta mirar cómo ha de concretarse:

¿aquí empieza el futuro o termina el pasado?


Fecha: 12/2015

Estructura: Soneto con serventesios

Pablo Bejarano en 2019.


Del pasado

Le robaste los brazos a la Venus de Milo

y también la nariz a la dorada esfinge,

por ello es mitológica tu existencia, y tu estilo,

una antigua leyenda con la vida nos finge.


De los ojos de Borges has robado la luz

para leer los libros como él los leyó,

y del Monte Calvario has hurtado la cruz

reviviendo pecados que un dios acrisoló.


Tu corona labraste con el oro que en Guiza

adornó la pirámide de Keops una vez,

y en la Isla de Pascua a un Moais la sonrisa

ha copiado sublime para firmar tus pies. 


Del pasado remoto y del fresco pasado

vas robando belleza para hacerme feliz,

mas tomaste en Verona un amor fracasado 

y sembraste en nosotros de ese amor la raíz.


Fecha: 03/01/2016

Estructura: Serventesio alejandrino 

Pablo Bejarano en 2018. 
Cerro Alux, Sacatepéquez.


Me hundo en las estrellas

Me hundo en las estrellas y no encuentro 

imágenes que hablen de tu faz 

o canten los encantos que jamás 

luciría otro rostro sin tu aliento.


Recorro el universo y voy en pos 

de un rostro que supere tu belleza;

y si lo encuentro, para mi tristeza,

sería el rostro diáfano de Dios.


Recorro el mundo entero y todo es vano,

amor: sobre tu rostro es la hermosura,

sobre tu rostro y no sobre otro humano.


Eres el arquetipo de ternura,

la razón de los versos en mi mano,

eres, y tu existencia me tortura.


Fecha: 15/12/2015

Estructura: Soneto de cuartetos independientes 

Pablo Bejarano en 2019.



Nostalgia contra orgullo

Nostalgia contra orgullo es la peor de las guerras.

Querer y echar de menos va dañando la vida,

si anhelas su regreso y orgulloso te aferras

al odio despiadado que nació por tu herida;


si quieres escapar a otras lunas o tierras

buscando, en otro lado, la paz que está perdida 

y te sigue el dolor hacia donde te encierras

e intentas olvidar esa historia fallida.


Al final el orgullo se doblega sumiso

ante toda nostalgia que nos causa dolor,

si vivimos pensando en quien nunca nos quiso.


...y muere nuestro orgullo con todo su esplendor,

mas no hay nubes que empañen a nuestro paraíso,

si al morir el orgullo ya no existe el amor...


Fecha: 28/12/2015

Estructura: Soneto alejandrino 

Pablo Bejarano en 2019.


El viajero

Quisiera deslizarme por los mapas remotos 

y navegar por mares bravíos y lejanos,

inmunizarme al tiempo en espontáneas fotos,

desvelar los paisajes con la voz y las manos.


Sentirme el extranjero, el extraño, el turista

el que muere de asombro frente a un nuevo paisaje,

quisiera entretener y colocar la vista 

en el espacio y tiempo de uno y otro viaje. 


Estudiar geografía con mis exhaustos pasos,

rebosarme de gloria en medio del camino,

mirarles diferencia a los mismos ocasos 

y creer que no estoy amarrado al destino.


Orbitar como luna los rincones del mundo

y terminar el viaje donde lo comencé.

Enfrentarme a la muerte como a un sueño profundo 

y morirme sonriendo, porque leí y viajé.


Fecha: 15/12/2015

Estructura: Serventesio alejandrino 

Pablo Bejarano en 2019.
Kaminaljuyu.



Beso

Una vez estuve preso

en la efímera ansiedad

de probar la suavidad

de dos labios en un beso.

Y batallaba por eso,

por cumplir mi fantasía;

yo, que tanto repetía

que la vida se equivoca,

me encontré con una boca

de ternura y ambrosía.


En sus labios hubo olas

con las que un beso formó

y con ello estremeció 

mi volcán sin fumarolas.

Son testigos las farolas

de aquel beso primerizo;

al pensarlo aún me erizo

y me cruza una sonrisa,

aunque el beso fue con prisa

ahora lo solemnizo..


Fecha: 03/12/2015

Estructura: Espinela

Pablo Bejarano en 2013. 


El edén al final de la calzada

Posees la sonrisa de la luna,

el oleaje del mar en el cabello,

de las altas estrellas el destello,

de Midas, el dolor de la fortuna.


Posees lo dorado de la duna

en el desierto cónico del cuello,

donde mis besos tienen del camello 

la decisión de andar pese a la tuna.


Posees la mirada del ocaso

y en tus labios la noche ensangrentada,

el paraíso abajo de un cedazo,


el edén al final de la calzada,

la llave terminal de mi fracaso 

y el infortunio de llamarte «amada».


Fecha: 2015

Estructura: Soneto clásico

Pablo Bejarano en 2013.


Entre «yo» y «mí»

Por fin ahora logro comprender 

por qué contigo hubo llanto y risa:

el sol que están mirando amanecer 

ahora es un ocaso en mi cornisa. 


Por fin ahora puedo asimilar 

que sin amor la vida no se acaba,

como imposible es eliminar 

el volcán con la ausencia de la lava.


Pero aun aceptando tal destino

la rosa de quimeras se deshoja,

se abre un terrible y áspero camino 

donde todo es traslúcida congoja. 


Pero aun resignado a estar sin ti

y a no verte de nuevo por mi espacio,

no logro coordinar entre «yo»  y «mí»,

y muero entre mis lágrimas, despacio.


Fecha: 01/12/2015

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2018.
Museo del Ferrocarril.



Glosa a José Ángel Buesa

Ya se apagó la llama de mi volcán izquierdo,

se hizo prosa triste la triste poesía,

murieron las quimeras, empero todavía

«me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo».


No busco desterrarte de plegarias sin fe,

del plano mal trazado de mi triste futuro;

el cerebro orgulloso te disipa inseguro

«y el corazón me dice que no te olvidaré».


Intento persuadirme, cuando aún estoy cuerdo,

de juzgar tus engaños con mis leyes de oro,

y así voy sin nombrarte, aunque a veces te lloro,

«pero al quedarme solo sabiendo que te pierdo».


Cuando traza tu rostro el vapor del café 

la humanidad me dice: busca olvidarla pronto,

y cuando tu recuerdo para olvidarte afronto,

«quizás empiezo a amarte como jamás te amé».


Fecha: 27/11/2015

Estructura: Cuarteto alejandrino 

Pablo Bejarano en 2018.
Collage junto a José Ángel Buesa.


América

La nieve maquillando Canadá;

el tiempo confundido en Cartagena;

el pepián, el pozole en nuestra cena,

y el cielo aterrizado en Sololá;


una ilusión lejana en Boyacá;

Afrodita en las playas y morena;

el cóndor desafiando la cadena 

volcánica en el sur; el Xibalbá;


el Cocibolca dando a Nicaragua 

una sonrisa azul, grande y quimérica;

la altura celestial del Aconcagua,


y Diquís que la historia vuelve esférica;

Colonia en Uruguay y Comayagua 

y Tikal: todo esto es nuestra América.


Fecha: 25/11/2015

Estructura: Soneto

Pablo Bejarano en 2016.
Panajachel, Sololá. 


Entre muchas «Ellas»

Esa vez primera que observé tu faz 

con los ojos negros y la clara boca,

vi desvanecerse y morir en paz

mi orgullo que siempre quise hacer de roca.


Busqué recrearnos en medio de un cuento 

y hacer una historia sin «aquel» y «aquella»;

todo sucedió en ese momento 

en que aún tu paso no dejaba huella.


Entre muchas «ellas» te adueñé de mí;

entre tantos «ellos», entre tanto diablo,

¿cómo fui a pensar que existiendo allí

miles de hombres, tú verías a Pablo?...


Agoniza el tiempo y del día aquel 

solo van quedando restos de las luces 

que deseaba en mí y brillan por él,

solo los deformes recuerdos de un cruce.


Fecha: 11/11/2015

Estructura: Serventesio dodecasílabo 

Pablo Bejarano en 2016.


Sabrás que no soy Dios

Cuantos caminos tracen entre nos

alguna noche habré de recorrer,

y por hombre sabré que eres mujer 

y por mujer sabrás que no soy Dios. 


Todos caminaré para enseñarte,

amor, cuánto te adoro y te venero,

y vivir cada mes como en febrero 

y admirar cada cosa como arte. 


Y buscaré por ti todas las rimas

para hacerte poemas hasta el fin

de mi vida, entre libros y tarimas.


Una vez y otra vez daré mis pasos 

para ir del desierto hacia el jardín 

de tus ojos, tus labios y tus brazos.


Fecha: 20/10/2015 

Estructura: Soneto de cuartetos independientes 

Pablo Bejarano en 2015.


Hasta nunca

Necesito decirte, querida:

el ocaso de hoy es propicio 

para ver en su fuego al suplicio 

consumirse y salir de mi vida.

 

Oportuno es decir este día 

un adiós que maquille el suspiro,

y olvidar mi dolor cuando miro 

a tu gloria trazar mi elegía.


Necesito decirte, querida:

imposible fue ver entre nos 

algo más que una historia de dos 

y la sombra feroz de la herida.


Oportuno es decir este día:

hasta nunca, mi amor pasajero,

ojalá que no digas "te quiero"

cuando mires mi nueva alegría.


Fecha: 29/11/2014

Estructura: Cuarteto decasílabo 

Pablo Bejarano en 2014.


El amor es amor cuando hiere

Eres tú el amor de mi ahora,

el ahora también de mi amor.

Yo no quiero vivir una aurora,

una aurora extrañado tu olor.


Es mi afán caminar calendarios

de tu mano buscando alegría,

que no nazca el amor por salarios,

que no muera por ti mi ufanía.


El adiós, no es adiós si se quiere,

es tan solo otra forma de amar;

el amor, es amor cuando hiere,

cuando el río no llega a la mar.


La alegría no existe en mis labios

si no trae tu rostro conmigo.

¿Quién resiste los crueles agravios?

¿Mi humildad o tu orgullo mendigo?


Fecha: 09/11/2015

Estructura: Serventesio decasílabo

Pablo Bejarano en 2018.
Templo a Minerva, Huehuetenango. 


La sonrisa de los aguaceros

Abordarás el barco de mi olvido 

cuando coloque un corazón de roca

encima del ensueño derruido 

que orbitaba los soles de tu boca.


Yacerás en el mismo camposanto 

donde yacen los días de ventura;

por mi cuenta no habré de amarte tanto 

como hasta ahora hice en la amargura.


Ya no serás el oro en el final 

de la sonrisa de los aguaceros,

ni la esperanza presidiendo el mal

como en mitos antiguos y sinceros. 


Cuando llegue mañana habré cruzado

la esquina del olvido por tu mente,

¿pero acaso mi amor como un pecado 

debe sufrir después de estar ausente?


Fecha: 24/11/2014

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2016.


Sí, yo soy quien de ti estuvo enamorado 

y pretendió brindarte llamas aún más altas

de las que dar podría el Ojos del Salado.


Soy el aroma que rondaba en el jardín 

a la espera del viento que pudiera llevarme 

hacia tu espacio oblicuo, sin principio ni fin.


Quien prendía en los astros un triste cigarrillo 

pretendiendo alumbrar el penumbroso espacio 

de sueños que jamás iluminó tu brillo.


Ese que cabalgaba las nubes en el cielo 

buscando tu balcón sin luz ni serenata 

para volver sonoro tu silencioso pelo.


Y sí, aquel devoto de tu cuerpo fui yo,

y tú la catedral de amor inalcanzable...

Hoy soy el que te olvida, el que jamás te amó.


 Fecha: 08/10/2015

Estructura: Terceto alejandrino 

Pablo Bejarano en 2018.
Cerro Alux, al fondo ciudad de Guatemala. 

Almas sin radar

Nunca vas a sufrir por las ausencias

si aprendes a marcharte en el momento

en que debes marcharte para siempre.


El dolor solo tú te lo provocas;

la cuerda no te ahorca si desistes 

de saltar a la muerte y sus abismos 

por confundir el sol con un relámpago


Endeble y mortecina ves tu llama

si buscas placidez entre los vientos,

no tendrás alma ni tendrás espíritu

si buscas tu mitad en otros ojos.


La tristeza, la ausencia, la alegría

solo están en las almas sin radar.


Fecha: 25/09/2015

Estructura: Poema de estrofas blancas 

Pablo Bejarano en 2013.