Estrella y princesa mía,
te quiero fervientemente
con todo el amor silente
que duerme en la poesía.
Te amo sin algarabía
con el alma y con la mente,
con un amor recurrente
que no tiene plusvalía.
Te quiero como el cobarde
que inmerso en la soledad
suspira oliendo la tarde.
Te amo sin hacer alarde,
sin mostrar felicidad,
sin el orgullo que arde.
Con un amor timorato
que se esconde tras los ojos,
busco tus pétalos rojos
detrás del anonimato.
Con un amor insensato
que no teme a los abrojos,
te pido, puesto de hinojos,
que me mires por un rato.
Te quiero con el pavor
que me inspira el vilipendio
cuando voy buscando amor.
Te quiero con el dolor
que le da vida a mi incendio
y consume mi interior.
Te quiero con ansiedad,
sin infundios o medida,
y sin embargo, mi vida
se consume en soledad.
Me llena la vacuidad
y me traspasa la herida,
como traspasa al suicida
la voz de la eternidad.
Cada ósculo inventado
construye en mi corazón
un ensueño inmaculado
y una fragancia a pasado
que nutre la inspiración
para un poema esmerado.
Muy a pesar de los besos
que he dado en busca de olvido,
nada de lo sucedido
supera tus embelesos,
porque te amo con excesos,
con un amor desmedido
que no sale de su nido
y no goza de recesos.
Te quiero con poesía
y te quiero con la palabra
que construye una elegía.
Te quiero con fantasía,
con la voz suave que labra
el fulgor de cada día.
Diciendo a todas te quiero
y fingiéndote amistad,
vivo en una falsedad
con máscara de embustero.
Camino en el derrotero
donde está la libertad,
igual que la soledad
haciendo daño severo.
Lo más triste del planeta
es darle a ojos cerrados
la voz suave del poeta,
es correr como cometa
en los caminos helados,
lejos del sol, que es la meta.
Yo no sé si alguna vez
me armaré de valentía
o quizás de poesía
dejando la timidez,
si algún día la avidez
de entregarte el alma mía
y compartir tu alegría
derrotará tu altivez.
No sé si tendré valor,
si tendré oportunidad
de confesarte mi amor
y atracarnos con pudor
donde la felicidad
ponga fin a mi dolor.
Fecha: 01/2015
Estructura: Sonetillo
| Pablo Bejarano en 2015 |
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