Ah, leguas del tiempo sin los sonidos,
propicias y tenues para los viajes
estáticos, quietos, sin recorrido,
tan solo con ojos como bagaje.
Ah, leguas del tiempo deshabitadas,
creadoras de sendas para turistas
esféricos, llenos de luz plateada,
donándole vidas a la conquista.
Ah, leguas del tiempo y ausentes voces,
tálamos mullidos para los sueños
y para la vida que desconoce
compartir momentos con otro dueño.
Ah, leguas del tiempo, mudas y gratas
para la existencia de los poetas,
pero dolorosas para la ingrata
vida del que amando es anacoreta.
Fecha: 31/03/2017
Estructura: Serventesio de rima cuasi perfecta







