Murieron en el infierno
sufriendo por los pecados
de los diablos disfrazados
de ovejas en el invierno.
Que la culpa es del Gobierno
ha sido nuestra consigna,
mientas uno se persiga
y el otro cubre a su gente
quedándose indiferente
ante injuria tan maligna.
Que el día de la mujer
nació porque se quemaron
mujeres que protestaron
es necesario saber,
para lograr entender
que estos guardias malnacidos
"conmemoraron", heridos
por quedar en evidencia,
con esa misma sentencia
este día malhabido.
Era hoguera y no hogar
aquel sitio que con llamas
enlutó las oriflamas
y nos hizo sollozar.
No se lava con el mar
estupro tan despreciable
solamente comparable
con el viejo genocidio
que reclama en el presidio
a su autor imperdonable.
Perdónanos, patria mía,
por colocarte en las manos
de los malditos tiranos
que lastran tu fantasía.
Condena la tiranía
por la que vidas valiosas
no siguieron venturosas
floreciendo en libertad
ni con gran felicidad
en sus casas primorosas.
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| Pablo Bejarano en 2018. |

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