Hoy que estás dichosamente
camelada hasta los huesos,
tal vez sea inapropiado
expresarte que te quiero.
Hoy que presta tu memoria
(a pesar de cuanto rezo)
me conduce hacia el olvido,
me siento más que dispuesto
a apelar con gallardía
al poder de los recuerdos,
pues tal vez ahí descubras
algún rastro del intenso
historial de nuestro amor.
Aún cuando estoy despierto
con los ojos en la luna
que navega por los cielos
como disco extraterrestre,
yo te amo y yo te sueño.
Aunque son pocas las cosas
que vivimos en desvelos,
me rebosan de alegría
cuando vienen como añejo
desgarrón de regocijo.
Hoy que todo cuanto siento
es igual que hace unos meses
y lo tuyo bajo el peso
de otro amor se disipó,
yo te digo con esmero
que jamás te olvidaré.
Yo sé bien que en tus ensueños
otra faz ahora habita
y sé bien que corro el riesgo
de morir en soledad,
y sé bien que tu universo
es muy grande para mí
y también que mi descenso
sin tus ojos he emprendido.
Yo lo sé y me desespero,
pero todo lo soporto
soñando con que me adueño
de tu aroma a primavera;
pero todo lo soporto
olvidando hasta mi orgullo
que era grande y era enhiesto
y era fuerte e invencible
por mirarnos en el Duero
tras los pasos de Machado;
soportándolo te espero,
porque todo mi dolor
se hace poco si te veo.
Año: 21/12/2016
Estructura: Romance
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| Pablo Bejarano en 2015. |

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