Saturo el horizonte de suspiros
al verme abandonado de tu amor,
contagio de tristeza al ruiseñor
cuando te vas filtrando en mis respiros.
Si evoco tu mirada en los zafiros
germina tu fragancia en mi dolor,
mutilo con nostalgia a una flor
y muero estando muerto si te miro.
...y te extraño, mi amor, mi amor, te extraño
desde que este silencio lacerante
se afila con tu voz y me hace daño.
Me extraño en ese tiempo rutilante
cuando no te extrañaba y el antaño
era fuente de risa, Silvio y Dante.
Fecha: 09/03/2015
Estructura: Soneto clásico
![]() |
| Pablo Bejarano en 2014. |

No hay comentarios.:
Publicar un comentario