¿Quién se desliza en mi pena?
¡Lorena!
¿Qué le digo cuando muero?
¡Te quiero!
¿Y cómo lastima tanto?
¡Con llanto!
De este modo, por su encanto,
voy padeciendo el castigo
de exclamarle, como amigo:
«Lorena, no quiero llanto».
¿En los ojos qué atesora?
¡La aurora!
¿Qué me lleva hacia la paz?
¡Su faz!
¿Y el turpial de su garganta?
¡Me encanta!
Su belleza se agiganta
más allá del universo
cuando digo con un verso:
«la aurora en su faz me encanta».
Fecha: 17/12/2016
Estructura: Ovillejo