Ayutla

En el umbral del universo azteca,

en el ocaso del planeta maya,

Dios inspecciona desde su atalaya

la más grande beldad guatemalteca.


En la vera del diáfano Suchiate

que reptando disgrega dos países,

un paraje de prístinos matices

acrecienta la ráfaga del vate.


En San Marcos se encuentra adormecida

y lleva el nombre de Tecún Umán

esta ciudad de gente conmovida.


Es un lugar de ocasos carmesí,

un reino con mañanas de azafrán

que embriaga, con dulzura, al colibrí.


El Naranjo da ósculos fluviales

al encanto de Ayutla en la frontera,

¡oh orgullo de la Eterna Primavera

que posee embelesos siderales!


La falange de fúlgidos luceros

que ha sido comandada por la luna,

constela cada noche la comuna

poblada por encantos lisonjeros.


Es Ayutla la puerta a la nación,

un pedazo de edén en este mundo,

la simiente sutil de mi ilusión.


Es Ayutla un océano de cristal

y posee el encanto rubicundo

de algún ecosistema celestial.


El nombre del caudillo nacional

corona su preciosa cabecera,

defiende a Guatemala en la frontera

con vigor aguerrido y ancestral.


Su nombre es el sumario de la historia

que dejara el pasado con la lid

donde murió el intrépido adalid

que su nación eterizó con gloria.


Es Ayutla la bella remembranza

del más bello y acérrimo guerrero

que sembrara en su tierra la esperanza.


Aquel que se enfrentara con la suerte

para hacer en nosotros hacedero

un camino mejor hacia la muerte.


Después del español y su perjuicio

la nombraron Ayutla por los motes

que indicaban que para los ayotes

poseía agro ubérrimo y propicio.


Ayutla es el pontón que cohesiona

el numen, el poema y la ilusión,

es Ayutla la pétrea inspiración

que todos mis renglones impresiona.


Es Ayutla el aljófar eminente

que alumbra cada noche y cada día

con todo su esplendor incandescente.


Es Ayutla el edénico aposento,

la musa con que muere mi elegía

y sube mi poema al firmamento.


Andar enteramente en el planeta,

caminar en Mompós o en Barcelona,

no es lo que me fascina y me emociona,

no es lo que me convierte en un poeta.


Porque en cada momento desearía

caminar hacia Ayutla inmaculada

y palpar esa tierra embalsamada

por cascadas de amor y de ambrosía.


Con nada es asequible cotejar

la beldad que en Ayutla se vislumbra

y es capaz de hacer poco cielo y mar.


Ayutla es un titánico diamante,

sol que disipa toda la penumbra

y me asesina cuando estoy distante.


Fecha: 05/01/2014

Estructura: Soneto de cuartetos independientes 

Premio: Segundo lugar en los Juegos Florales de Ayutla, San Marcos, 2024

Pablo Bejarano en 2024,
Acto de premiación en Ayutla, San Marcos,
Aparecen en la foto,  de izquierda a derecha:
Ronald Roduel Pérez García,
Pablo Bejarano, 
Fidel Flores y
Arístides Bejarano 



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