Se me ensucia la palabra
con el polvo y el silencio,
va acercándose macabra
la muerte, ¡todo es incienso!
Se destruyen los poemas
sin descender a las manos
y florecen anatemas
en los hechos cotidianos.
¿Quién me dice si a mis alas
regresará la ilusión,
si la brújula señala
nuevamente el septentrión?
Es posible que en la tarde
fulgure el amanecer,
si en el horizonte arde
tu hermosura de mujer.
Fecha: 04/07/2016
Estructura: Cuarteta
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| Pablo Bejarano en 2019. |

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