He tenido en la vida un asomo de brisa
y ríos de tristeza y lunas por sonrisa;
he vivido la vida a mi sabor y antojo,
con júbilo en los labios y en el ama un abrojo.
He tenido en la vida la invaluable fortuna
de cantarle a los ríos y besar a la luna,
y aunque hallé desamores, dolor y mala suerte,
me marcharé boyante cuando llegue la muerte.
He tenido en la vida espíritu campero,
un alma de poeta con cantos de jilguero,
y he tenido el afán de observar el enigma
que se oculta detrás de un santo y un estigma.
He tenido en la vida el concepto de infierno
y un jardín de reproches para cada gobierno,
pero también la magia de la lluvia sutil,
de los ocasos rubios o marchitos de abril.
He tenido en la vida un amigo lunfardo
y el alma coronada por la estrella y el cardo,
he tenido también una novia sagrada
que tenía su boca a mi ser consagrada.
He tenido en la vida banderas en el cielo
y estrellas pasajeras que dibujan mi anhelo,
he tenido alegría, aunque tuve cascada
de tristeza en los ojos y en mi alma enamorada.
He tenido en la vida noches de pesadumbre
en los que me allanaron la paz, la incertidumbre,
he tenido mañanas llenas de inspiración
en las que revivía mi triste corazón.
He tenido en la vida la luz del horizonte
donde nace el amor y se camufla el monte,
la ilusión de viajar por todo el firmamento
y hundirme en la grandeza de un pequeño momento.
He tenido en la vida un oleaje en los dedos
como el que han poseído infinitos aedos,
un vaivén de tristeza en la boca del mar
cuando se fue la chica que ya no pude amar.
He tenido en la vida la extraña convicción
de que tal vez viajando a los valles de Orión
con grandes telescopios, a muchos años luz,
veríamos quizás la muerte de Jesús.
He tenido en la vida amor por los volcanes
que están llenos de vida aunque se ven inanes,
y tuve un arsenal de lágrimas suicidas
que siempre fusilaron las rosas escondidas.
He tenido en la vida lugar en los proscenios
para ver cómo aplauden al mundo los milenios
y desdenes terribles de mujeres hermosas
y más tequieros falsos que verdaderas cosas.
He tenido en la vida la aurora cotidiana
que borda en los celajes la fugaz filigrana
y una sonrisa efímera, bella y multicolor
dibujada al revés por las lluvias de amor.
He tenido en la vida una sílfide hermosa
que se fugó del mar para volverse rosa,
he tenido en la vida la gracia de la vida
y, por padres y hermanos, el alma conmovida.
He tenido en la vida quimeras de corsario
que vive su odisea anclado en un acuario,
y la parafernalia de culturas y ritos
y la sabiduría de tontos y eruditos.
He tenido en la vida cosas buenas y malas,
pero más que otra cosa, he tenido dos alas
que me dejan volar feliz sobre la vida,
disfrutando y sufriendo antes de mi partida.
Fecha: 19/04/2015
Estructura: Cuerteto de rima pareada
Premio: Segundo lugar en los Juegos Florales de La Democracia, Escuintla, 2019
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Pablo Bejarano en 2015 La Democracia, Escuintla |