Semana Santa

El morado amanece sobre las jacarandas

y a las rúas invade el vaivén de las andas,

se eclipsa el horizonte con las olas de incienso 

y se atuendan las calles con enjambres de flores, 

esteras de serrín y diversos olores

que hacen nuestro fervor el más grande e intenso.


Y mientras las alfombras se bañan con escarcha,

los jilgueros de bronce entonan una marcha 

que adorna con sonido el cruento sacrificio

del hombre vuelto mártir por todos los pecados

que fueron redimidos y fueron perdonados 

hace ya dos mil años con su noble armisticio.


Las alfombras, las marchas, la mirra y el corozo,

las andas imponentes y el pueblo fervoroso 

dibujan la belleza en las calles de Antigua,

mientras se procesiona entre nubes de amor

al Cristo milagroso con pasión y fervor 

y el pueblo acrisolado se hinca y se santigua.


¡Procesiones de Antigua, sublime tradición!

Por la que muestra el pueblo su fe y su devoción

y puede recordar el óbito divino,

yo quisiera impregnar con su solemnidad 

este canto de fe, de amor y de lealtad,

como todo antigüeño y todo peregrino.


El sol en esta fecha parece cucurucho,

mientras canta el pitillo que en cada rúa escucho

como el presagio santo que anuncia procesión,

y sale la tristeza del alma penitente 

cuando aflora de nuevo el fervor recilente

inspirado en la vida y la resurrección. 


Se vuelven a vivir en las calles cansadas,

en los templos eternos y las tapias dañadas

y en las almas que envían a lo alto sus preces,

el suplicio y la muerte del maestro Jesús 

que de nuevo llevando en sus hombros la cruz 

perdona los pecados y nuestras altiveces.


El Domingo de Ramos se escucha algarabía,

entre palmas y loas se ve la romería

y de lunes a jueves se sufre junto a Cristo,

al llegar Viernes Santo anochece el devoto,

el Sábado de Gloria el mundo queda roto

y el domingo se cuenta que al Mesías han visto.


Las nubes de madera que ha Jesús han llevado

derramando su amor de tejado en tejado

dormirán otro año junto a su floritura;

se van las jacarandas, las flores, el serrín,

el arte, los olores, todo llega a su fin,

se va semana santa, pero la fe perdura.


Fecha: 11/03/2015 

Estructura: Sexteto 

Pablo Bejarano en 2015



Poeta

Se viene con el cuerpo destinado 

para ser un auténtico poeta,

como viene el oasis con el hado 

de ser en el desierto anacoreta;

se viene con el zéjel incrustado 

en la mente, cual lírica saeta 

para hacer sempiterno con amor 

el talento de versificador.


El poeta es el sol filibustero 

que naufraga en el mar de la alegría

como barco en acuoso derrotero 

que escribe versos en su travesía;

el vate exime el estro prisionero 

y lo derrama en folios cada día 

para brindarle forma de cancion

y materializar la inspiración. 


El poeta en la mente lleva un río

con raudal de lirismo sempiterno,

irriga con poemas el estío 

y fusila con rimas el invierno;

aligera la furia del hastío 

y embellece con rimas el infierno;

con sus versos pletóricos de calma

relaja para siempre nuestra alma.


El bardo esboza con inspiración 

lo que con los fanales puede ver,

en su eterno poema hace alusión 

a la estructura bella de mujer;

el bardo siempre tiene la razón

aun cuando no logra trascender,

siendo hecho de barro y de maíz 

batalla por la paz de su país.


Del universo es canto y es ornato,

mensajero de Dios ante la gente,

con la luz del saber al mentecato 

le ilumina el espíritu y la mente.

Lisonjea el amor y el celibato 

para vivir en paz con el torrente 

de grafemas que tejen otro mundo

donde todo es más bello y más profundo.


Ser poeta es tener inspiración 

nacida en el vergel y el colibrí,

es romper el sigilo siempre con

un canto que contenga frenesí;

ser poeta es tener la bendición 

de dar voz al quetzal, al alelí 

y albedrío a la piedra que estancada 

en la tierra, es su afán ser deslizada. 


Es él quien hace bella la nación 

donde el viento con fuerza y magia sopla

y lleva entre sus versos la canción 

donde el cariño a la pasión se acopla,

él deja de su alma un desgarrón 

en cada serventesio, en cada copla,

para ser un eterno peregrino 

en los fanales del lector genuino.


Es él un redentor de los amores 

y tiene la pericia de versar,

la cuita de los árboles sin flores

y lee los versículos del mar;

mientras las olas sueñan con colores

solo quiere escribir y declamar;

condenado a ser siempre anacoreta 

rimó su nombre y se llamó poeta.


Fecha: 14/01/2014

Estructura: Octava real 

Pablo Bejarano en 2015




La juventud

¡Oh, Juventud, espíritu jocundo!,


eres tú la comisura

del amor y la ternura,


eres tierno amanecer

que muestra la tesitura

más bella de nuestro ser.


Eres un sol con pétalos de amor

que nos abraza siempre con terneza,

a veces eres río de tristeza

y otras veces te llevas el pudor.


Eres ¡oh!, Juventud,

un perenne volcán de adrenalina

que con su gran alud

de amor sin disciplina 

nos envuelve en la vida más divina.


Juventud de sonrisas eternas,

Juventud de extasiantes tabernas,

eres flor, eres lirio y clavel,

eres sol de infinita ternura

que moviendo su regia cintura

nos genera alegría a granel.


Juventud de ritmo raudo e indecente,

hoy que ya has ajado mi espíritu efebo,

dejas desolado mi cruel continente

y vas a invadir a otro mancebo

para envolverlo en tu manto,

entre la gloria de tu encanto,

y después anegarlo en el llanto.


Tú eres, Juventud, el lupanar

que se marcha cual barco pasajero

y se pierde en la espalda de la mar.

Te marchas como efímero jilguero

que por cuita ha dejado de trinar.

Te marchas, Juventud, aunque te quiero

y me dejas suspiros dolorosos

y los ojos me dejas aguanosos.


Mi corazón mortecino

quedará cuando te vayas, 

tú perderás las batallas

cuando mi triste destino

me sumerja en la vejez.

Ya no seré tu inquilino

pues andaré en el camino

cubierto de lobreguez,

huérfano de lucidez.


En otra generación

construirás tu morada

dejando mi vida ajada

y triste mi corazón.

Te irás hermosa ilusión

como estrella fugitiva,

yo no sé si eres nociva

o si eres la pandemia

con que la vida nos premia

para ser más emotiva.


No sé si eres un clavel

que me mata o se marchita

no sé si eres el vergel

donde florece la cuita.

No sé si eres la borrasca

o si eres tú la hojarasca

de mi ensueño ayer cetrino

que una noche fue la rosa

y a mi infancia venturosa

ornamentó en el camino.


No, no, no, Juventud,

no te lleves mi luz y mi alegría 

sigue con la porfía

de sembrar inquietud

en el verde jardín de mi ilusión,

haz en mi corazón

un castillo de versos

que deje mis afanes y universos

en tu tierna estación.


Eres gaviota en éxodo perpetuo

y nunca has conocido la lealtad.

Tienes una salvaje libertad

que veta la inocencia en la niñez

y aunque no quiero que de mí te vayas

te marcharás unida a mi presente

en el tren del olvido permanente

mientras yo me marchito en la vejez.


¡Ah!, tierra de precipicios,

voluptuosidad y amor,

se ha apagado tu fulgor

después de muchos solsticios,

después de profusas lunas

en las que busqué fortunas

y tan sólo hallé suplicios.


Aunque te vayas quiero

que el mal intencionado

hado,

con vuelo de jilguero,

te deje en mi memoria

untada con euforia.


Llevaré siempre en mi mente

pesadumbre

y un recuerdo permanente

de cuando estabas presente

como lumbre.


Guardaré en mi cuerpo viejo

vestigios de tu presencia

que atisbaré en mi apariencia

cuando esté frente al espejo.


¡Ah!, río lindo, claro y despreciable

has dejado en mis manos un alud

de inspiración sublime e inacabable.


Yo te doy mi infinita gratitud

y mi incansable amor, oh Juventud,


porque eres la princesa de este mundo.


Fecha: 18/01/2015

Estructura: Poema poliestrófio

Pablo Bejarano en 2016
Lago de Atitlán


Nube de palmeras

Las palmeras danzando sin canción 

y el viento transparente con su aspecto,

te llenan de belleza e ilusión,

¡oh mi Cotzumalguapa sin defecto!

Tus bellas esculturas pruebas son

del pasado eminente e insurrecto

que se niega a morir ante el presente

y a perder su prosapia sorprendente.


Tu tierra de jaguar, Cotzumalguapa,

va desfilando siempre en las centurias

con la gloria que en ella se agazapa

a pesar del tirano y las injurias,

va como rosa verde por el mapa

enalteciendo la nación de Asturias

con su bello sayal de arqueología 

que semeja vetusta poesía.


Inmersa en el verdor de tus ingenios

como sol escondido del humano,

tu civilización, obra de genios,

hace que el tren del tiempo pase en vano

sobre los rastros de hombres primigenios

que ahora son tesoro del luciano

admirado con ánimo fecundo

en todos los confines de este mundo.


En ti las golondrinas de ambrosía

se abrazan con sirocos estivales

y las palomas van en romería 

jugando con los raudos vendavales,

sobre ti la pluvial melancolía 

fusila a todos los cañaverales

y a tu suelo de aspecto celestial

dormido sobre el ígneo litoral.


Habita en tu jardín, Santa Lucía,

un grupo de jaguares inmortales 

que parecen hermosa orfebrería 

petrificada en tiempos ancestrales,

habita en tu jardín la monarquía 

del pasado mostrando sus señales,

matizando la glauca primavera

que llena de esperanza tu pradera.


Un canto sin confín, Santa Lucía,

yo traigo navegando entre mis venas

y tus rosas hermosas de alegría 

me embelesan igual que las sirenas 

a Odiseo, y mi humilde poesía

ya no le canta al llanto ni a las penas,

sino a tu cuerpo verde de crisol

donde fundes mis sueños con el sol.


Te canto porque sabes hilvanar 

natura, arquitectura e ilusión 

en el espacio mismo del collar

que cuelga de mi alegre corazón;

te canto porque veo al caminar

la fuente de mi humilde inspiración,

sobre tu faz y en tu paisaje egregio,

agregando su voz al florilegio.


Yo te canto, sutil Santa Lucía 

por tus rosas con pétalos de piedra,

tus nubes de palmeras y alegría,

porque los versos suben como hiedra

en mi musa veloz, mi fantasía,

y siento que mi espíritu se medra

repitiendo tu nombre eternamente,

como repite vómitos la fuente.


Tus jaguares en bello y gris cardumen

navegan en el mar de la hidalguía,

y tú, como la ingesta de mi numen,

mueves mi corazón en demasía.

No me sorprende nada que se sumen

en tu faz, Capital de la Alegría,

las risas con los sueños peregrinos,

las cañas con los ríos cristalinos.


Sintiendo entre mis manos el lirismo

encontré esta canción que te presento 

en muestra de mi caro patriotismo,

labrada con sincero sentimiento.

Ahora me he librado del mutismo

y ya puedo gritarte lo que siento:

que aun no siendo hijo de lucianos

a tus hijos, los nombro mis hermanos.


Fecha: 2013

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2015
Santa Lucía Cotzumalguapa 


Ambidextro

¡Me declaro culpable, señoría!,

por dispararle al burdo presidente

mi reproche, mi llanto, mi elegía;

culpable por llamarle delincuente,

y denunciar, al fin, su tropelía;

por maldecir su vida impertinente

que tala nuestras pobres ilusiones

con todos sus amigos, los ladrones.


¡Culpable!, si delinco al contender,

y al buscar cumplimiento en el derecho

del párvulo, del hombre y la mujer;

culpable por sacarme aquí del pecho

los versos que no dejan de crecer

al ver que mi país está desecho

por el triste sudor del campesino,

y la angustia mensual del inquilino.


Y cómo no decir lo que aquí digo,

si mientras él disfruta de opulencia

el Pueblo sufre penas de mendigo;

y cómo no caer en la demencia,

si haciéndose pasar por nuestro amigo

ha dejado crecer la delincuencia

que se roba el erario de la gente

y nos deja con vida de indigente.


Él, rodeado por nubes de dinero,

se olvida de los niños sin hogar,

del cansancio feroz del jornalero,

del maldito que piensa extorsionar

al piloto que viaja entre lo austero,

pues se le van los días en robar

olvidando al terrible talador

que deja sin parientes a la flor.


No sé si en el futuro me comprenda

y acepte que el dinero es una rosa

usada solamente como prenda

para un alma vacía y ambiciosa;

no sé si necesita una contienda

para olvidar su vida venenosa,

y dedicar su tiempo a la bondad,

alambicando paz y santidad.


Que de paso también la aristocracia

entienda que su tétrico dinero

es el padre mundial de la desgracia;

que es necesario un cambio verdadero

para que reine, al fin, la democracia,

y en el río de tiempo venidero

no existan otra vez clases sociales

ni moradas suntuosas ni arrabales…


Antes de condenarme, su excelencia,

sepa usted que no soy un comunista,

pues todos se gobiernan con demencia,

con un ensueño falso y arribista;

sepa que no comparto la creencia

de surcar todos juntos una pista,

porque el caudillo al verse millonario

se olvida de la gente y su calvario.


Atrapan el poder con sus patrañas,

maldiciendo a los crueles dictadores,

mas llevan avaricia en las entrañas

igual que la llevaban los señores

que hace tiempo tacharon de alimañas;

prometen darnos paz, comida y flores

pero solo nos dan un vendaval

de tristeza profunda, sin final.


Hay quien muestra aparente indignación,

y se viste en la calle de caudillo

que lucha por el pueblo en su canción,

mas solo beneficia su bolsillo,

y busca, cada día, la ocasión

para hacer más hermoso su castillo

y agrandar y agrandar esa riqueza

que odió tanto al estar en la pobreza.


Ellos usan al Pueblo soñador

como una escalinata hacia la gloria,

después el adalid es dictador,

y empieza a ser tortuosa nuestra historia;

se percibe otra vez devastador

el camino sangriento de la euforia

y de nuevo se apagan los fulgores

y se encienden los tétricos dolores.


Y cuando su figura ya se esboza

alegre en el balcón presidencial

su falsa ideología se destroza,

y muestra su cariz dictatorial

y la vida de nuevo en su carroza

de tiempo exhibe un régimen fatal

que borra los rescoldos de la vida

que hace tiempo creímos prometida…


Ojalá los caudillos se hagan buenos,

pues es peor el villano disfrazado

al hombre que en sus tercos desenfrenos

se declara ladrón y descarado;

ojalá no regresen los venenos

y sea promisorio nuestro hado,

sabiendo que no hay más ideología

que una vida feliz en armonía.


Fecha: 07/06/2014

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2015
Museo de Armas, Antigua Guatemala 



La vida

Es sensible, es efímera la vida,

es la aurora seguida del ocaso,

es la huella en los mares, es la herida 

en el tiempo y domina nuestro paso,

es la gloria después de la caída,

el éxito seguido del fracaso 

es la alegría y es la pesadumbre;

nos da verdad, también incertidumbre. 


Es camino de tristes disyuntivas 

entre la placidez y la contienda,

es el jornal de rosas exhaustivas 

y de tristezas que el dolor ofrenda,

también es un jardín de tentativas 

que debes abordar sobre la senda 

recubierta con ósculos y almíbar

o a veces con desprecio y con acíbar


Es fruición escoltada de suplicio,

es debacle seguida de sosiego,

es silencio con huella de bullicio,

nos crece la humildad y agranda el ego,

nos da lo inoportuno y lo propicio,

el agua de los mares con el fuego;

cuando nos hiere la melancolía 

nos premia con amor y poesía. 


Es el verde sutil de los volcanes,

el azul intangible de los cielos,

es el impulso de los huracanes 

y la quietud fugaz de los anhelos,

es el afán de todos los afanes

es el agua vital en los riachuelos 

que cruzan por el alma en estampida 

encendiendo los fuegos de la vida.


Fecha: 2014

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2014
En la fotografía Arístides, Miriam,
Erick y Sandra Bejarano.


Mi vida

Mi vida fue el oscuro derrotero 

que soslayé buscando hacer posible 

mi afán de convertirme en un trovero.

Mi vida fue un fracaso ineludible 

mientras servía a leyes de embustero,

no obstante ha sido un éxodo plausible 

desde que he superado valladares 

como lo han hecho siempre los juglares.


Ahora es una tétrica utopía 

escrita por el Dios omnipotente 

en un verso, tal vez sin poesía.

En ella va creciendo la simiente 

implacable de la melancolía 

a causa del amor que sigue ausente 

y también es un folio de la historia 

que el hombre borrará de su memoria.


Mi vida es el poema de la Vida

escrito en espinelas por el vate 

que descansa en mi alma conmovida;

es simbiosis del cuerdo y el orate 

y aunque a veces la dejan abatida 

no se rinde jamás si en el combate 

está en juego su blanca vocación,

si está en juego la azul inspiración. 


Mi vida es una efímera amalgama 

muchas veces ambigua y decadente,

compleja como todo crucigrama 

como la rima en tono descendente;

mi vida es un extenso pentagrama

donde las notas tejen de repente 

una pieza de ritmo tenebroso,

un poema sonoro y melodioso.


Fecha: 2014

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2014


Familia

La familia es simiente natural

y hace nacer un árbol de ventura;

es río sempiterno de cristal 

que no desaparece, se fractura,

pero a pesar de ello es inmortal

y está llena de amor y de ternura;

señala los caminos en la infancia 

y te empuja al trabajo o la vagancia...


Por mi padre es que anhelo ser un bardo 

y cantarle a la vida enamorada;

él es un contendiente que gallardo

se enfrenta a la pobreza despiadada;

suaviza las espinas cuando el cardo 

intenta penetrar en la morada;

es fulgor contra toda lobreguez,

es más fuerte e incansable cada vez.


Mi madre es permanente centinela 

que lleva medicina entre los besos,

cita mi nombre en todo lo que anhela 

y aleja mi camino de los siesos;

con su luz y cariños me consuela 

e incluye mi futuro entre sus rezos;

fue la mano de Dios en el instante 

que se encendió mi vida itinerante.


Mi hermano ha sido y es como el guerrero  

en contiendas inocuas de retozo 

y sobre todo él es el compañero 

en días de tristeza y alborozo,

caminamos el mismo derrotero 

aunque sea cansado y escabroso.

Así persistirán en mi memoria 

por ser parte sagrada de mi historia.


Fecha: 2014

Estructura: Octava real 

Pablo Bejarano en 2014
En la fotografía sus padres, su hermano 
y Gumercinda Bejarano. 


Poesía

De mi alma es el raspsoda y es la jerga,

es simbiosis del estro y corazón,

es lo que el pensamiento siempre alberga 

y predica con forma de canción,

por ella con los signos hago juergas 

y plasmo lo que nombro inspiración

con forma de terribles elegías 

o palabras soñando alegorías.


Las oquedades siempre me rebosa 

con soliloquios vanos de mi mente,

conmigo crea música copiosa 

y églogas incansables como fuente,

hace que mi bucólica suntuosa 

le cante a las columnas de tu frente

y a los crisoles de mi amor onírico 

y a los detalles de mi sueño lírico.


Es la efemérides de tantos días 

que he pasado entre sílabas y versos,

viene a mis manos y hace sinfonías 

que dulcifican páramos adversos;

es un compendio azul de melodías

que puede detener a los perversos;

es un oasis cerca de la luz

de Apolo, Quetzalcoatl y Jesús.


Se despliega por todos los idiomas

y hace nacer elogios y verdades,

puede cantar a Dios en las palomas 

y le ha cantado en todas las edades;

le dan metáforas y quitan comas 

y nace entre las arduas soledades;

en ella se desborda el alma mía 

sea como soneto o elegía.


Fecha: 2014

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2015



El mundo

El mundo es en la vida nuestro umbral

y en el Cosmos oasis deslumbrante,

es algo inverosímil, celestial,

y tiene catadura rutilante.

Es la obra mayor y magistral

del Demiurgo perpetuo y arrobante;

para vivir y respirar felices 

disfrutemos sus prístinos matices.


Navega en la corona de una estrella 

sostenido por manos poderosas, 

para la edad del Cosmos es centella,

tiene cifras numéricas borrasas 

y a penas en su espacio deja huella;

rodeado de luceros y de diosas 

emite silenciosos epinicios 

y no conoce treguas ni armisticios.


El planeta es sublime orfebrería 

trabajada con júbilo por Dios;

aunque tiene dolor de tiranía,

aunque ha sido escenario de lo atroz 

que puede ser el hombre en su ufanía,

en sus ansias de guerra y su feroz 

espíritu, rebosa sus volcanes 

de árboles y de grises ademanes.


Es una enciclopedia nuestro mundo,

un alfabeto, un libro con historias

y con su gravedad deja un profundo 

barranco en el espacio y en las norias 

del tiempo indetenible y furibundo.

Acá están nuestros fiascos, nuestras glorias

y estará nuestra vida y nuestra muerte 

aun cuando su rostro ya esté inerte.


Fecha: 2014

Estructura: Octava real 

Pablo Bejarano en 2015,
junto a su hermano Erick en Gumarcaj



Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas que siento cuando el sol se debilita, si tú también miraras las estrellas pensando que mi nombre ahí levi...