Hola, mujer sutil; hola, princesa mía,
un antiguo secreto dirá mi poesía:
resulta que te amo desde el tiempo remoto
cuando llegó a mi pecho un fuerte terremoto.
Hay flores conmovidas que han visto mi tristeza
cuando más de un plebeyo te ha llamado princesa.
Hay plumas desangradas muriendo verso a verso
cuando intento decirte que formas mi universo.
Resulta que este amor se ha mantenido arcano,
porque tú me veías con aprecio de hermano.
Cuando tu rostro fúlgido allanó mis fanales
en tus ojos miré encantos siderales.
Cuando los dos dejamos los retozos de niño
ambos fuimos sintiendo diferente cariño.
En la playa del llanto estuve cuando diste
el beso en otra boca que me hizo un hombre triste.
Cuando la juventud te trajo un mar de amores,
claudicaron mis sueños y se ajaron mis flores.
Llorabas por olvidos, lloraba por tu llanto
y sentías consuelo en mi dolido canto.
Tu amistad y mi amor no pueden combinar,
porque soy un volcán alejado del mar.
Llegará la vejez, sin embargo, mi idilio,
continuará vigente a pesar de tu exilio.
Aunque olvides mi amor en el primer instante,
seguirás siendo mía, mi quimera distante.
Aunque abrases mi amor con tu fuego de olvido,
volverá de sus restos como fénix herido.
Fecha: 09/03/2015
Estructura: Pareado francés
![]() |
| Pablo Bejarano en 2015 |

No hay comentarios.:
Publicar un comentario