Dios

Te canto porque anhelo agradecerte 

por crear la belleza a la que canto,

te canto porque siempre puedo verte 

en la naturaleza y en su encanto,

te canto porque puedo conocerte 

al mirar el océano, el amaranto,

y te canto al volar con libertad 

por donde está tu amor y tu bondad.


Este es un canto eterno a tu existencia 

que habita en las caricias de mi madre,

en el fragor del lago y en la esencia 

abnegada y sublime de mi padre;

este es un canto eterno a tu imponencia

porque no existe nada que taladre 

mi paz, si tu fulgor llena mi vida 

y tu mano detiene mi caída. 


Me resulta imposible elusidarte 

porque estás en el cielo y el abismo;

a veces es inviable lisonjearte 

porque estás en el bien y el cataclismo,

estás en la Natura y en el Arte,

en las noches pacíficas y el sismo;

eres la luz eterna y la verdad,

eres sol, y a la vez, oscuridad.


Por ello en el epílogo del verso,

quiero elevarte mis jaculatorias

y proclamarte rey del Universo 

en todos mis poemas y memorias.

Admito que en el día más adverso

si me lleno de torpe vanagloria,

dudo de tu existencia por lo atroz,

pero después comprendo que eres Dios.


Fecha: 03/2014

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2015, Santa Catarina Barahona.


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