Me da vergüenza, vergüenza ajena,
que usted disfrute, disfrute tanto;
el pueblo llora y usted serena,
¡vaya desgracia y vaya espanto!
¿De qué le sirve vivir feliz
si ha destruído la primavera?
Usted infecta nuestro maíz
y deja manchas en la bandera.
Las cosas crueles las representa
y nuestro grito, es grito inútil;
al pueblo le hace más de una afrenta,
pues para usted es pueblo fútil.
Usted no sabe cómo nos duele
que delincuentes nos roben paz,
usted tan solo robarnos suele
con una risa sobre su faz.
Estructura: Serventesio
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| Pablo Bejarano en 2015. |

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