Tú, mi primer amor, mi joya de Cristal,
la hamaca de mis labios, el sueño realizado,
el ángel por quien fui poeta enamorado,
amante sempiterno de brillo celestial…
Después de aquellos lustros viajando sin amor,
te quiero intensamente como hace tantos años,
pues aunque me causaste sinnúmero de daños
se fueron ya mis lágrimas, se fue ya mi dolor.
Tus labios impensables, tus dedos soñadores,
tu cuerpo de Afrodita, tus ojos de Minerva,
han hecho de tu ser el templo que conserva
lo grácil de los trinos, lo tierno de las flores.
Mi ecúmene Celeste, mi dédalo bendito,
mi rosa delicada, mi diosa más querida,
en todo el recorrido difícil de la vida
el recuerdo más bello, el amor más bonito.
Fecha: 14/05/2017
Estructura: Cuarteto alejandrino
No hay comentarios.:
Publicar un comentario