Árbol

El árbol es estrella y es vigía 

y de vida constela los parajes,

es una inamovible profecía 

para augurar futuro a los paisajes,

eI árbol es la verde poesía 

que tiene entre sus ramas los mensajes 

de oxígeno y de amor para el humano;

cuando bota una flor, tiende una mano.


En su triste hojarasca se agazapa

el matiz de la jungla y el erial,

y la metamorfosis de la etapa 

de verano a crepúsculo otoñal;

es epidermis fúlgida del mapa 

y planeta de luz para el quetzal;

va cambiando de muda y no se muda 

y se blanquea en versos de Neruda.


Mirarlo seco y muerto me consterna,

me consterna su vida hecha sepulcro 

yasciendo en la necrópolis eterna 

y no como pulmón perpetuo y pulcro;

cuando el cielo nostálgico se averna 

y se han muerto los árboles por lucro,

se crea una avalancha tremebunda 

y el hombre muere y con pesar se inunda.


Por su bondad el árbol brinda casa 

a los monos, los mirlos y los cuentos

y lejos del humano y de la brasa

se entretiene jugando con los vientos;

se alimenta de luz, agua y no caza, 

nos salva de la muerte y es incruento;

es tan bueno que brinda al talador 

su oxígeno, sus frutos y su amor.


Fecha: 02/2014

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2014




Sol

Girasol cosmonauta e incandescente,

eterno peregrino de años-luz,

vistes con tu esplendor el cielo ingente 

y rugiste en la muerte de Jesús, 

y como una naranja omnipresente 

germinaste en el árbol de la cruz.

Eres el rey sublime de los cielos 

y tatuaje brillante en los riachuelos. 


Vienes de polvo cósmico y te irás 

en el futuro al polvo de otra estrella;

hierves como el infierno, pero das

tu luz al paraíso cual centella;

se apagarán tus llamas y jamás 

alguien podrá saber de nuestra huella,

mas ahora coronas nuestro mundo 

con tu cariz hermoso y rubicundo. 


Eres el adalid de los planetas,

tortuoso peregrino universal,

de tu vientre descienden los poetas 

y perfumas de fuego el vendaval,

tus manos acarician los cometas 

que firman el espacio sideral;

eres supremo dios en nuestros días,

por tu ausencia las noches son sombrías.


Con tu fuerza sostienes nuestro mundo,

recorres como áspid las cornisas

y en el océano diáfano y fecundo 

te inmersas como náufrago y te irisas. 

Sol, anhelo redondo y rubicundo,

tienes entre tus rayos las sonrisas 

que cruzan de la aurora a los ocasos

penetrando las nubes con sus pasos.


Fecha: 02/2014

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano, en 2014
La Democracia, Escuintla




Luna

La distancia de amor que a mi alma apesadumbra

cuando el cielo enlutado porta un vestido raso

y se encuentra invadido por la densa penumbra,

raudamente es llevada a su perpetuo ocaso 

gracias al plenilunio que sonriente me alumbra

y con ramas plateadas me sugiere un abrazo;

su círculo posee geografía brillososa 

y su belleza es de aljófar y de rosa.


Dime cuántas centurias, dime cuántos milenios

has vivido flotando sublime, pero inerte.

Te vieron dinosaurios, los hombres primigenios 

y aún así mis ojos se deleitan al verte.

Si llevas escoltándome cerca de tres decenios 

¿cómo no lisonjearte  y cómo no quererte 

cuando vas navegando en los viejos tejados 

y acrisolas mi alma y perdonas pecados?


Cuando ya mi cabello luzca otoñal y cano

y cuando mi epidermis vea triste y plegada 

y cuando nuestro epílogo ya se encuentre cercano,

tú, luna, te verás aún embalsamada 

con tu arduo fulgor que es antediluviano

y con tu clara luz fresca y eternizada 

como una rosa blanca, sutil y sempiterna 

que nos cautiva siempre como antigua linterna.


¡Oh, mi querida luna, quiero verte en el cielo

siempre con impoluto e increíble fulgor,

quiero verte brillar como redondo anhelo 

escondiendo quimeras y sueños tras tu albor.

¡Oh, mi querida luna, edén de caramelo,

yo no puedo evitar tenerte tanto amor,

pues luzcas como luzcas, en novilunio o llena,

siempre serás la hermosa musa de mi poema!


Fecha: 02/2014

Estructura: Octava real alejandrina 

Pablo Bejarano en 2014



Quetzal

Como perla volátil y cetrina 

que ingrávida se mueve por el viento,

una espada emplumada y peregrina 

es tótem y es sublime monumento.

Su luz en esta tierra alabastrina

es guía para el héroe en su tormento;

vuela como sagrado epifonema, 

por eso le dedico mi poema.


¡Oh quetzal, astro efímero y terrestre!,

me gusta tu mirada y tu linaje

y me gusta la túnica campestre 

que anida en el color de tu plumaje;

eres arte pictórico y rupestre 

y firmas con tu sombra mi celaje,

orbitas como luna terrenal,

eres códice, símbolo y nahual. 


Cuando cruzas el cielo y las montañas 

como fulgor de estrella y libertad,

como rayo de sol en las mañanas,

llenas de amor la vida y la verdad

y llenas de civismo las entrañas 

del hombre de maíz; con tu beldad

haces blancas las negras decepciones 

y trinas sobre todas las naciones. 


Cuando sobre el escudo haces tu nido

floreces de fervor e independencia

y trazas con tus plumas el vestido 

que cubre de civismo la conciencia;

cuando muestras tu pecho revestido 

de ocasos, das un giro a la existencia 

de esta patria que solo pide paz 

para limpiar de lágrimas su faz.


Eres pascua volando por los cielos 

y eres un grito sólido de guerra;

le das color a églogas y anhelos

y eres maíz fugado de la tierra;

por ti reboso todos mis desvelos 

con el amor que el patriotismo encierra,

con los cantos de luz y soledad,

con los sueños que sueñan libertad.


Tu pecho es indecible filigrana 

y tus alas quimeras montaraces,

tú eres la leyenda cotidiana 

y vuelas por el cielo de mis frases;

tu vuelo es la figura soberana 

de nuestro mapa y todos sus secuaces;

tu prosapia adornando el pabellón 

es el latido de mi corazón. 


Estás desde el biotopo y el escudo 

dando clases de amor y libertad,

como prócer inquieto, pero mudo

que lucha por su tierra con lealtad.

Aun el talador lo deje viudo 

extinguiendo sus bosques con maldad,

vuela con regocijo y ufanía 

y escribe con sus alas poesía. 


¡Ah quetzal!, eres grano de maíz 

con alas tapizadas de esperanza;

arropas como nube a mi país 

y fortificas todas las usanzas 

que afianzan más y más nuestra raíz.

Eres anhelo y eres remembranza 

y bastas para hacer que el talador

se rinda ante tu canto y tu color.


Quetzal, porque me eres tan querido,

cortaré del vergel de mi alegría 

un racimo de versos e inspirado,

te daré lo mejor de mi poesía 

y un símil donde quede eternizado 

el paisaje que trazas día a día:

tu belleza en caída permanente 

te da dos alas siendo una serpiente. 


Quiero verte volar sobre los cielos 

mostrando con tus alas libertad 

y verte dirigir nuestros anhelos,

nuestro fervor y espiritualidad

y encontrar en tus alas el consuelo 

para los que han sufrido iniquidad.

¡Oh, quetzal, eres perla incandescente,

eres dios, jeroglífico y serpiente!


Fecha: 10/04/2014

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2013



Pulseras infinitas

Como perlas siderales

o halcones de plumas bellas,

las hechizantes estrellas

enamoran mis fanales.

Como fúlgidos rosales

adornan el firmamento,

porque son un yacimiento

de pulseras infinitas

que ornamentan nuestras cuitas

con su brillo en un momento.


Son esas luces viajeras

el tapiz de nuestra noche

y un infinito derroche

de figuras y quimeras.

Hay algunas pasajeras

que siempre cumplen mi anhelo,

mientras corren por el cielo

cual corcel descarrilado

que va dejando regado

un guardián para el desvelo.


Las estrellas son collar

que ornamenta al universo

y el vergel donde mi verso

llega siempre a declamar.

Se reflejan en la mar

y en los ojos de los vivos

que, aunque buscan adjetivos

para alabar su belleza,

les basta ver su terneza

para quedarse cautivos.


Una estrella y otra estrella

escoltan mis ilusiones

posándose en mis balcones

con su complejo de armella.

¿Es acaso la centella

un pedazo de lucero

o es la estrella algún jilguero

tapizado de fulgor

que ilumina con amor

mi grisáceo derrotero?


¿Serán estrellas cercanas

estas rosas y esas perlas?,

pues así yo puedo verlas

cuando empiezan las mañanas.

¿O serán rosas lejanas

las estrellas de diamante?,

pues adornan el levante

como cósmico jardín

que no conoce el confín

ni la edad agonizante.


Las estrellas del estío

que bailan en los paisajes

son efímeros tatuajes

sobre las aguas del río.

Son también el atavío

del cielo y de su misterio

y tan solo un hemisferio

nos presumen cada noche

como el eterno derroche

de su vasto y bello imperio.


!Ah, las estrellas eternas,

escoltas de los milenios,

intrigas de primigenios,

farolas de las cavernas!

Con sus lucecitas tiernas

enriquecen la pintura

del paisaje que figura

sumergirse en el mutismo

junto al colosal abismo

que es el cielo y su ternura...


Y yo no sé si al morir

mi psique se irá con ellas,

pero todas las estrellas

dentro de mí se han de ir,

para que puedan vivir 

en mis párpados tatuadas

y queden eternizadas

en el cielo de mi sueño

y yo pueda ser el dueño

de sus luces encantadas.


Fecha: 17/03/2015

Estructura: Espinela 

Premio: Segundo lugar en los juegos florales de Jalapa, 2017.

Pablo Bejarano en 2017, Jalapa.
En la foto aparecen Estuardo Sosa Urízar,
Pablo Bejarano y Alfredo Morán Aguilar (izquierda);
Aristides Bejarano, doña Flory de Gadea 
y Carlos Roldán (derecha).


Tecún Umán

El bosque en su fiesta recuerda a Tecún 

con alma aguerrida y con fuerza indiana,

con la sinfonía del quetzal y el tun,

con la voz brillante de cada mañana,

y la marimba cual jilguero,

le regala su canto al guerrero 

en el alba del veinte de febrero.


Aquel adalid con fuerza silvestre

llevaba en sus venas ríos de valor,

llevaba su tierra de cariz campestre

y la proclamaba con patrio fervor.

Cuando en su tierra vio al tirano

demostró su valor sobrehumano

y su astucia de fuerte pretoriano.


Tuvo en su alma pura amor por la tierra,

valentía eterna y fidelidad;

con resignación declaró la guerra 

para defender nuestra libertad;

dejó correr por sus caminos

el corcel de los sueños divinos

que guían a los viejos peregrinos.


Un pétreo relámpago opacó sus soles,

una lanza fiera eclipsó su vida;

germinaron pueblos de hombres españoles 

en donde los mayas tuvieron guarida.

Murió luchando por su imperio,

intentando entender el misterio 

por el que vio sangrar a su hemisferio.


Era el gran Tecún un príncipe fuerte,

un árbol lozano inmune al otoño,

paladín eterno sin miedo a la muerte,

del Imperio Maya estoico retoño,

insuperable monumento 

de valor que, llegado el momento,

supo sobreponerse al sufrimiento.


Por eso, Tecún, deseo cantarte,

decirte que admiro tu valor indiano,

que en tu tierra verde no podrán borrarte

porque están latentes tu lanza y tu mano

al ver el pecho del quetzal 

con el rojo brillante y triunfal

que recuerda tu sangre celestial.


Te recordaremos sempiternamente

y obtendremos fuerza de tu remembranza,

si se acerca alguien de manera hiriente 

matando a tus hijos con impía lanza:

en el plumaje del quetzal,

en tu raza feroz e inmemorial,

¡te encontraremos, héroe nacional!


Fecha: 17/03/2015

Estructura: Pavana 

Pablo Bejarano en 2015




Himno a la marimba

Un desfile de teclas canoras

con su trino sutil de guarimba

son el alma de nuestra marimba,

¡oh sublime instrumento chapín!


Continente de hormigo encantado

que proclamas amor y civismo,

eres nuestro mayor atavismo

y tu canto no tiene confín.


Eres nuestro mayor atavismo

y tu canto no tiene confín;

son tus notas el mar y el abismo

y conviertes tu voz en jardín.


Oh, marimba de sangre silvestre,

sinfonía de son sempiterno,

es tu canto llovizna de invierno,

tus arpegios veranos en flor.


En tu sierra de teclas morenas

el espíritu maya descansa

y en tus notas está la esperanza

que armoniza la paz y el amor.


Y en tus notas está la esperanza

que armoniza la paz y el amor,

¡oh, marimba, perínclita usanza,

te rendimos civismo y fervor!


¡Oh marimba, oh hermoso instrumento!,

en tus teclas está Guatemala,

tienes sangre sutil de mengala,

primavera también en tu voz.


Tienes alma bucólica y pura,

corazón de maíz encantado,

un complejo de trino sagrado

en la tierra bendita de Dios.


Un complejo de trino sagrado

en la tierra bendita de Dios.

¡Oh, jilguero de hormigo hechizado,

nunca calles tu límpida voz!


¡Oh marimba, preciosa marimba!,

ojalá que resuene tu canto

para siempre y que todo tu encanto

sea prócer veraz de lealtad.


Ojalá todo el mundo se admire

con tu estirpe de reina campera

y el país que nos da primavera

se conmueva al oír tu beldad.


Y el país que nos da primavera

se conmueva al oír tu beldad,

y también, como nuestra bandera,

seas símbolo de libertad.


Fecha: 06/02/2015

Estructura: Himno 

Pablo Bejarano en 2015



Colonización

Hay una caravana 

de carabelas y viene sobre el mar,

por una ruta arcana 

que desea cruzar 

en busca de otra tierra peculiar. 


Vienen de trecho en trecho

devorando las aguas y el levante;

un ominoso hecho,

algo que es indignante

se dará en esta tierra deslumbrante.


De "tierra" se oye el grito 

cuando miran la barba de las playas;

el júbilo infinito,

el ansia de medallas

hacen que llamen "indios" a los mayas.


Viene la expedición 

a mancharnos con todas sus injurias,

a hacer devastación,

a bañar de penurias,

a iniciar un suplicio de centurias.


Hay oro en profusión 

y un edén de riquezas asombrosas,

hay una población 

de razas poderosas 

que piensa defender todas sus cosas.


Hacia el Reino de España

vuelven las carabelas de Colón;

preparan su artimaña,

su infinita ambición 

y explican a la corte su misión.


Un día nuevamente 

el enjambre de barcos se acercaba,

invadido por gente 

que ahora conminaba 

a proscribir la paz que aquí reinaba.


Oprobios y exterminios 

y guerras empezaron a invocar;

todos los vaticinios 

decían que del mar

llegaría una fuerza de matar.


Nicarao y Umán 

con su tótem y llenos de valor,

en la contienda dan

la vida, con dolor,

pero muestran su furia al invasor. 


La tétrica ambición 

que aja la primavera de este mundo 

lleva a la perdición 

a un pueblo furibundo,

lo conduce a un crepúsculo rotundo.


Estupros, genocidio,

batallas, ignominias y maldad,

hicieron un presidio 

sobre la libertad 

y llenaron el sol de iniquidad. 


La pirámide llora

como llora el futuro de esta tierra,

la patria pecadora

les vino a hacer la guerra

y solo encuentra paz sobre la sierra...


Ahora el continente

es otra España, bella y renovada,

y dos gamas de gente

libre y esclavizada 

caminan juntas en la misma estrada,


y la calamidad 

y los ríos de llanto derramado,

el alud de maldad

y ese cruento pasado 

son suelo en el que hemos germinado...


Son ya quinientos años 

de perpetrada toda la invasión 

y todos esos daños 

hieren el corazón,

pero nos dieron forma e ilusión. 


Y ya nada es lo mismo;

los españoles vivos de hoy en día 

y los de cataclismo 

y aquella tiranía 

han roto ya sus lazos, ¡qué alegría!


Y los americanos 

no olvidamos el llanto y el suplicio,

pero damos las manos

para que el armisticio 

nos permita estar libres de prejuicio.


Hoy tenemos de España 

el canto poderoso de Darío,

una que otra espadaña 

de barroco sombrío 

y ciudades de antiguo poderío.


A la vez conservamos

pirámides inmensas como el cielo 

y pueblos soberanos

que siente por el suelo

el fervor que sintiera nuestro abuelo.


Es nuestra cicatriz 

un crisol de culturas y de razas:

el hombre de maíz 

y el de barro: las casas

son de dos continentes que se abrazan,


pero si el español 

continúa sintiéndose orgulloso 

del ayer, bajo el sol 

su orgullo desastroso 

quemaremos con furia y sin reposo.


Fecha: 16/10/2014

Estructura: Lira

Pablo Bejarano en 2014


Historia

El amor te conduce

a momentos sublimes, a lo alto,

pero nadie deduce

que tan solo es un salto

y pronto caerás sobre el asfalto.


Mañana el sufrimiento

habitará en tu alma, es inminente;

el enamoramiento

es como el aguardiente

porque envía espejismos a la mente.


Te diste por amor

a quien tú presumías que era bueno,

y encontraste dolor

al beber el veneno

de un hombre que acabó por ser obsceno.


El tipo ahora huye

porque del compromiso siente miedo,

pero es tonto y no intuye

que persiste el enredo

y que lo seguirá, como torpedo.


Tal vez ahora piensas

que la fatalidad te ha perseguido,

pero habrá recompensas

y verás en tu nido

tal vez el paraíso prometido.


Todas tus conjeturas

sobre un porvenir negro y deprimente,

en las horas futuras

no estarán en tu mente

y vivirás feliz eternamente.


Nunca más la memoria

te habrá de recordar las fechorías

que mancharon tu historia,

y tendrás fantasías

para endulzar tus noches y tus días.


Cuando veas sus ojos

tus problemas se habrán desvanecido

y también los abrojos

que tanto te han herido

y que te han alejado de Cupido.


Verás que la alegría

no está precisamente en lo viril,

sino en la algarabía

del retozo infantil

y en una risa tierna de marfil.


Ya no debes juzgar

a los hombres que cruzan tu camino

o te intentan amar,

porque cada destino

no tiene por qué ser un desatino.


Hay hombres de verdad

que procrean sus hijos con amor,

sin tener mezquindad,

pero a ti un impostor

te ha dejado sembrada de temor.


Sin embargo por ello,

aunque el principio fue dificultoso,

el milagro más bello,

el amor más hermoso

duerme profundamente en tu rebozo.


Y llegó igual que río

a tu corazón ancho como el mar,

llegó como el estío

para hacerte brillar

y darte una razón para llorar.


Emprendiste el camino

repleta de alegría y bendición,

aceptaste el destino

henchida de ilusión

y encontraste en tu niño inspiración.


Ahora ves en tu hijo

un maestro, tal vez un nuevo vate,

porque con regocijo

has ganado el combate

contra el fantasma negro de un orate.


Hoy sientes alegría:

tu nombre forma parte de un poema

que no será elegía

porque aquel anatema

ya no es parte siquiera de un dilema.


Empiezas a pensar

que si el aborto hubieras cometido

como ibas a intentar,

faltaría sentido

al tiempo que ya tienes recorrido.


A Dios le das las gracias

porque a pesar de todo te ha ayudado

a olvidar las desgracias

que habían eclipsado

la luz universal de tu pasado.


Fecha : 23/01/2014

Estructura: Lira

Pablo Bejarano en 2014




Efigie introspectiva

Yo nací en el camino

con una pluma elocuente,

con un sueño intermitente

y mi alma de peregrino.


Con alas de colibrí,

con versos inusitados,

con sueños superdotados

y fanales de alelí.


Ahora me creo bardo,

pensador anacoreta

y en mis sueños de poeta

soy el lírico lunfardo.


Soy el albo plenilunio

que asesina lobreguez,

soy la efímera avidez

con que nace el mes de junio.


Soy el sol filibustero

en el mar de mi poema

y en el verde ecosistema

soy rapsoda y soy jilguero


Soy el pájaro viador

en las índigas quimeras

y eludiendo las fronteras

he aparcado en el amor.


Soy el fuerte pretoriano

en mi interna y larga guerra,

soy un cúmulo de tierra

naufragando en el océano.


Soy el río que alambica 

luz y almíbar para el mundo

y el epinicio jocundo

de un alma que no claudica.


Yo soy la musa estival

con silueta de grafema,

soy la vida del poema

y de un cuento medieval.


Yo soy el único otario

que desea que los vates

derroquen a los orates

y cambien de itinerario.


Soy un soñador egregio

y voy creando ilusiones

y con líricas canciones

lisonjeo un rostro regio.


Yo soy esa orfebrería 

que tendida sobre el cielo

va dorando algún anhelo

al final de cada día.


Yo soy la alquimia concreta

de confusos cromosomas

y me voy con los aromas

de la lluvia a la glorieta.


Soy todo lo que precisa

mi sueño de trovador,

un conato de cantor

y el color de la sonrisa.


Yo soy mi propio destino

sin saber a dónde voy

y ando feliz aunque soy

una piedra en el camino.


Soy el verso de mi pluma,

soy grafema y pesadumbre,

soy orgullo y mansedumbre

y el amor que nos abruma.


Fecha: 29/01/2014

Estructura: Redondilla 

Premio: Segundo lugar en los Juegos Florales de Estanzuela, Zacapa, 2018

Pablo Bejarano en 2018
Gala de Premiación de los Juegos Florales de Estanzuela 




Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas que siento cuando el sol se debilita, si tú también miraras las estrellas pensando que mi nombre ahí levi...