Para gloria de toda Guatemala
en el final del siglo diecinueve
nacía el escritor que nos conmueve
con sus versos sublimes de alta escala.
Él fue universitario y soñador
como tantos lo han sido, pero él
podía coordinar en un papel
las palabras más bellas sin error.
Él nació y creció en la dictadura,
luego en su juventud la vio caer:
de aquello consiguió enriquecer
la egregia y nacional literatura.
El Señor Presidente fue la obra
donde enlazó la magia con lo real;
donde nos enseñó lo terminal
de vivir en la ruina y la zozobra.
El dolor del Pelele y de Fedina;
el amor de Camila y de Miguel,
son parte de la azúcar y la hiel
de esta novela bella y moralina.
Y más obras vinieron tras de aquella
—como Hombres de maíz y Torotumbo—
con los que consiguió cambiar el rumbo
del surrealismo y la onomatopeya.
Week-end en Guatemala, Viento fuerte,
El Papa Verde y Viernes de Dolores,
son las joyas de todos los lectores
que desean leer hasta la muerte.
Son tantas las novelas y poemas
con los que te enajenas y te pierdes
—como en «las altas torres verdes, verdes»—
que al elegir te encuentras con dilemas.
Oh, maestro del verso y la palabra,
del surrealismo y del realismo mágico,
es triste, deplorable y hasta trágico
que la maldita parca y su macabra
guadaña terminaran con tu pluma,
pluma que no dejó jamás de crear
historias infinitas como el mar
que suben a la gloria igual que espuma.
Tu pluma fue perfecta flor de lis,
eterna en la pupila del lector,
hoy descansa, con todo su esplendor,
en un brazo mortuorio de París.
Empero en paz descansa, porque es claro
que un legado valioso le dio al mundo,
y que siempre algún ser cogitabundo
buscará en sus metáforas amparo.
Una patria, dos hijos, dos esposas,
los premios Lenin, Nobel y otros más
son cosas que jamás, jamás, jamás
olvidarán sus manos venturosas.
Su numen ojalá se multiplique
en la pluma de nuevos escritores
que vienen germinando como flores
para que la cultura se amplifique.
Y también más allá de las fronteras
para que la total literatura
se llene de la magia y la ternura
que tuvo Miguel Ángel en quimeras,
para que se enaltezca por centurias
el arte de escribir con elegancia
y que se sienta bien yaciendo en Francia
el más grande escritor: el gran Asturias.
Fecha: 21/12/2016
Estructura: Cuarteto
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| Pablo Bejarano en 2018. Tenedor del Cerro, Antigua Guatemala |









