A Miguel Ángel Asturias

Para gloria de toda Guatemala

en el final del siglo diecinueve 

nacía el escritor que nos conmueve

con sus versos sublimes de alta escala.


Él fue universitario y soñador

como tantos lo han sido, pero él

podía coordinar en un papel

las palabras más bellas sin error.


Él nació y creció en la dictadura,

luego en su juventud la vio caer:

de aquello consiguió enriquecer

la egregia y nacional literatura.


El Señor Presidente fue la obra

donde enlazó la magia con lo real;

donde nos enseñó lo terminal

de vivir en la ruina y la zozobra.


El dolor del Pelele y de Fedina;

el amor de Camila y de Miguel,

son parte de la azúcar y la hiel

de esta novela bella y moralina.


Y más obras vinieron tras de aquella

—como Hombres de maíz y Torotumbo

con los que consiguió cambiar el rumbo

del surrealismo y la onomatopeya.


Week-end en Guatemala, Viento fuerte,

El Papa Verde y Viernes de Dolores,

son las joyas de todos los lectores

que desean leer hasta la muerte.


Son tantas las novelas y poemas

con los que te enajenas y te pierdes

—como en «las altas torres verdes, verdes»—

que al elegir te encuentras con dilemas.


Oh, maestro del verso y la palabra,

del surrealismo y del realismo mágico,

es triste, deplorable y hasta trágico

que la maldita parca y su macabra


guadaña terminaran con tu pluma,

pluma que no dejó jamás de crear

historias infinitas como el mar

que suben a la gloria igual que espuma.


Tu pluma fue perfecta flor de lis,

eterna en la pupila del lector,

hoy descansa, con todo su esplendor,

en un brazo mortuorio de París.


Empero en paz descansa, porque es claro

que un legado valioso le dio al mundo,

y que siempre algún ser cogitabundo

buscará en sus metáforas amparo.


Una patria, dos hijos, dos esposas,

los premios Lenin, Nobel y otros más

son cosas que jamás, jamás, jamás

olvidarán sus manos venturosas.


Su numen ojalá se multiplique

en la pluma de nuevos escritores

que vienen germinando como flores

para que la cultura se amplifique.


Y también más allá de las fronteras

para que la total literatura

se llene de la magia y la ternura

que tuvo Miguel Ángel en quimeras,


para que se enaltezca por centurias

el arte de escribir con elegancia

y que se sienta bien yaciendo en Francia

el más grande escritor: el gran Asturias.


Fecha: 21/12/2016

Estructura: Cuarteto 

Pablo Bejarano en 2018.
Tenedor del Cerro, Antigua Guatemala 




Zéjel

Mi vida ha quedado anclada

en el centro de la nada,

y en un mismo punto observo

que a rondar empieza el cuervo

mi cabeza como a siervo

que la muerte tiene atada.

Mi vida ha quedado anclada

en el centro de la nada,

y no puedo, agonizante,

caminar hacia delante

si el amor es tan distante

y la muerte tan alzada.

Mi vida ha quedado anclada

en el centro de la nada,

y qué diera por un beso

que con magia y embeleso

me dijera no estás preso

y tu ruta es despejada.

Mi vida ha quedado anclada

en el centro de la nada,

y no existe forma alguna

de volver a la fortuna

bajo el brillo de la luna,

esta noche atolondrada…

Mi vida ha quedado anclada

en el centro de la nada...


Fecha: 16/12/2016

Estructura: Zéjel 

Pablo Bejarano en 2016.
Zoológico La Aurora.




El libro

Todo empezó en murales milenarios

y fue evolucionando con la historia:

las páginas llenábanse de gloria

con la forma de rollos emisarios.


Luego fue cada folio colocado

uno encima del otro dando vida

a un lugar sutil en el que anida

todo el conocimiento encuadernado.


Las materias, las artes y las ciencias

encontraron un nido sempiterno

en la forma del libro y del cuaderno

para que descansaran sus herencias.


Los griegos, los egipcios y los mayas

también tuvieron su versión del libro,

obras sublimes con las que equilibro

frente a esta ignorancia mis batallas.


El Popol vuh, La Biblia y los Puranas

santifican su forma donde sea.

Torotumbo, el Quijote, la Odisea

enaltecen sus formas puritanas.


Ya Borges en su eclipse ha imaginado

el Edén con cariz de biblioteca,

pues presentía en la “penumbra hueca”

que el Edén es un libro eternizado...


Aunque perdió diversos ejemplares

en el incendio atroz de Alejandría,

construyéndolo siguen día a día

las manos de cuentistas y juglares.


Garcilaso, Cervantes y Virgilio

le confiaron al libro en su mixtura

el polen sacrosanto de cultura

que erigía, con penas, un exilio.


La Divina comedia y El amor

en los tiempos del cólera son de esos

innumerables nombres y sucesos

que marcaron al libro difusor.


Y muchos manuscritos que no vieron

los ojos del lector ni la editora

son la parte del libro que decora

incógnitas que nunca se rompieron.


¡Quién fuera como el libro que nos cuenta

con su negro archipiélago dolores,

tragedias, odiseas y colores,

macondos rebosantes de tormenta!


¡Quién fuera como el libro, amigo mío,

que por siglos añeja a la escritura!

¡Quién fuera como el libro que perdura

después del comején y del hastío!


Cuando las alas abre a la mirada

mundos desconocidos se aproximan

con palabras versátiles que riman

y prosa que se muestra inmaculada.


Cuando cierra las puertas al olvido

en la librera sueña con fervor

que las manos curiosas del lector

abran su continente estremecido.


El hombre muere, y sin embargo, queda

en un libro la voz de su latido,

ya sea porque ha escrito o ha leído

una historia en sus páginas de seda.


Atlas, constelaciones, florilegios,

aforismos, pinturas, ecuaciones,

historia, logaritmos y canciones

han poblado sus folios albos, regios.


Y siempre consiguió satisfacer

el gusto de los ojos más curiosos.

Sus páginas son brazos venturosos

que abrazan la grandeza del saber.


Sus pájaros impresos en la albura

consuelan con su vuelo el corazón

que late con la fuerza de un ciclón

y muere por la falta de ternura.


Las noches nos parecen más amenas

rozando con miradas entusiastas

el manjar que dormita entre las pastas

de un libro que nos trae cosas buenas.


Los misterios más grandes del planeta,

la más intensa y fiel filosofía,

los mapas que nos da la astronomía,

el canto y el dolor de algún poeta,


los conocí por libros y epistolios.

!Qué invento más precioso de la idea,

hacer de la cultura una presea

con un lomo, dos pastas y mil folios!


¡Qué manera elegante de estibar

pensamientos, ideales y conceptos,

de ganar por el mundo mil adeptos

sedientos de leer y de estudiar!


No, no importa su génesis sagrado,

sus edades y menos su volumen,

solo importan los signos que en cardumen

nos nutren y enriquecen a su lado.


Bendita la creación por la que vibro

al deslizar mis ojos por su faz.

Bendita la creación más eficaz

que hemos nombrado con amor el "libro".


Fecha: 02/11/2016

Estructura: Cuarteto 

Libro: La resurrección del verso 

Pablo Bejarano en 2019.


Un día más

Yo no sé si camino por el tiempo 

o si el tiempo camina por mi ser.

Tal vez los dos morimos un momento 

y al siguiente intentamos renacer,


pero a diario el camino se me acorta

por delante y se alarga por detrás

y la vida que ahora me conforta 

piensa marcharse y no volver jamás.


La alegría que tuve cuando infante 

y el mundo era algo mágico a mis ojos,

transmuta de manera preocupante 

después de tantos golpes y despojos.


Sin presentir el día de mi muerte,

que puede ser mañana o en cien años,

cada vez que la vida se divierte 

conmigo voy rindiéndome a los daños.


Ahora ya no espero más con ansias 

la suma de otro año a mi vereda,

porque se debilitan las fragancias 

de la vida y el rostro ya no es seda.


Los años van talando la emoción 

que sentíamos antes por las fiestas

y convierten la vida en un rincón

maltrecho donde reinan las apuestas.


Lo cierto es que este "día de mi santo"

no es algo que debiera celebrar;

se apagan las "velitas" con el llanto 

por la vida que empieza a terminar.


Un día más es justo un día menos,

una legua más cerca de la muerte.

Cada día que pasa es el veneno 

que acabará conmigo y con mi suerte.


Fecha: 23/10/2016

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2015.



Nefelibato

Si tan solo existiera forma alguna

para volver a aquellas madrugadas 

que esperaba vivir un cuento de hadas 

bajo el ebúrneo abrazo de la luna,


a aquellas noches cuando te veía 

paseando de la mano de tu amado,

con tu cuerpo sublime y erizado 

de amores, de pasión y de alegría,


le informaría al Yo nefelibato 

que suspira por ti cuando te mira

y en su deseo más feliz aspira 

a perder en tu piel el celibato,


que en un futuro no remoto habrá

de beber el almíbar de tu boca

sin horadar tu corazón de roca

porque ternura en ti no encontrará,


y serán vanos los suspiros todos 

que estrella contra el viento al admirarte,

porque tú más que navegar en arte 

prefieres buscar rosas en el lodo.


Si tan solo existiera alguna forma 

de murmurarle al Yo del tiempo aquel 

que no vales la pena ni el clavel,

haría sin pensar esa reforma


para bajarte del altar sagrado 

en que te coloqué erradamente 

cuando creí que eras diferente 

a todas las mujeres del pasado,


mas un periplo así es resulta inviable,

como inviable es borrar los besos santos 

que hoy rondan mis recuerdos como espantos 

y aniquilan mi forma más estable.


Fecha: 07/09/2016

Estructura: Cuarteto

Pablo Bejarano en 2016.
San Pedro la Laguna.

.

En las manos del destino

Cuando el sol alcanzaba el horizonte 

y encendía en las aves agua y trino,

se fraguaba en las manos del destino 

un cambio "diminuto" para algunos.


Era un día con razgos similares 

a todos esos días del ayer,

mas la parca tenía en su quehacer

el acabar la vida de un humano.


Nunca había dolido por acá,

porque siempre llevaba gente ajena,

pero ahora incluía en su faena 

un paso por la senda de mi amigo.


El día se miraba como todos 

los días que anduvieron en su piel;

salió jugando humilde su papel 

de ciudadano ejemplo y respetable.


En las grisáceas venas de la ruta 

viajaba como un hombre precabido, 

pero la muerte había decidido 

aniquilar el viento de su alma. 


La vida se asomaba por sus ojos 

y en el retrovisor no vio siquiera

que estaba traspasando la frontera 

de la vida y la muerte en ese instante.


Así suele pasar en este plano:

ahora estás con vida y un segundo 

después estás viajando al otro mundo 

sin percatarte, sin notarlo al menos...


Se vuelve inexplicable ese momento,

ese pequeño instante que convierte 

nuestra vida en un átomo de muerte,

en símbolo de olvido y de la nada.


Año: 17/09/2016

Estructura: Cuarteto de una rima

Pablo Bejarano en 2016.
Lago de Atitlán.


Himno a la bandera

Con dos brazos azules el cielo

un pedazo de nube ha arropado

y en su centro un escudo sagrado

colocó junto al bello quetzal.


Al compás de los vientos tremola

como oleaje de mar con espuma,

como nube que nunca se esfuma

aunque enfrente al feroz vendaval.


Como nube que nunca se esfuma

aunque enfrente al feroz vendaval,

nuestra enseña ante nada se abruma

si tenemos fervor nacional.


Sus colores de estío radiante

ondulando nos llenan orgullo

y liberan al fin del barullo

esta patria sutil de maíz.


En el asta se aprecia más bella

que cualquier otra enseña del mundo,

me provoca un sentir muy profundo

admirar su divino matiz.


Me provoca un sentir muy profundo

admirar su divino matiz,

como un cielo bendito y jocundo

que bajó a resguardar mi país.


Nuestra patria en su piel se acurruca

pues saliendo de nuestras fronteras,

si la vemos con otras banderas,

nos sentimos en nuestra nación.


Si la patria se ve conminada

todos juntos haremos la guerra

con el alma dejada en la tierra

y el amor en azul pabellón.


Con el alma dejada en la tierra

y el amor en azul pabellón

sacaremos de donde se encierra

todos juntos la inmensa pasión.


Se alzarán sus colores por siempre

y por siempre será la oriflama

encendida con libre soflama

en la paz y la vida fatal.


Cuando al cielo elevamos la vista

para ver una nube viajera,

miraremos a nuestra bandera

invocando un septiembre triunfal.


Miraremos a nuestra bandera

invocando un septiembre triunfal

y diremos, con voz lisonjera

"Loor a ti, Pabellón Nacional".


Año: 19/08/2016

Estructura: Himno

Pablo Bejarano en 2020.



Árboles

Aunque están condenados a vivir 

siempre donde será su sepultura 

y su tronco ha intentado destruir 

el humano con negra dentadura,


aún pretenden alcanzar el cielo 

con el verde follaje que semeja 

un ave que ha perdido el don del vuelo,

pero no la beldad de su madeja...


Y bailando al compás del vendaval 

oxígeno le envían al humano,

porque a pesar de ser un criminal 

lo miran y lo quieren como hermano.


Su piel tiene el color de la esperanza 

y su tronco es un brazo del Creador,

su existencia merece una alabanza 

y su vida respeto, paz y amor.


Son la verde epidermis de la tierra 

y el reflejo cetrino de las nubes, 

son golpeados y no declaran guerra 

porque son bondadosos cual querubes,


pero hay quienes pretenden admirarlos

en ventanas o puertas, en lugar 

de acudir a algún bosque y observarlos 

como perlas sedientas de bailar.


¿Qué han logrado los árboles sagrados 

sino darnos abrigo y darnos vida,

y por qué diariamente son talados 

y por qué exterminamos su güarida?


Ha llegado ya el día de entender 

que el árbol es un templo y un santuario 

de vida y que debemos proteger 

su hábitat con amor y abecedario.


Fecha: 06/07/2016 

Estructura: Serventesio

Pablo Bejarano en 2016.




Sin dejar cenizas

Le quitaste los puntos suspensivos 

al cuento que dejé en "continuará",

me cerraste el camino a Boyacá 

con desdenes injustos y nocivos.


Vetaste mi derecho de soñarte,

mi avidez de viajar a tu país,

diciendo que se arranca de raíz 

todo lo que de ti no forma parte.


Un adiós de tu boca, un hasta luego 

de la mía, cambiaron el destino,

y desde entonces lleva este camino 

a una Roma fatal envuelta en fuego.


Todo está sin belleza o placidez...

Un adiós que no trae atrás un hola 

se lleva el do menor de la pianola 

y de la mente toda sensatez. 


Aunque me dolió tanto el corazón,

estoy aún amándote, mujer, 

mas espero jamás, jamás caer 

en un abismo hostil por decepción.


Pero más que otra cosa hoy espero 

que este fúlgido fuego que me eriza 

se apague en mí y sin dejar cenizas 

se hunda en el pasado justiciero.


La noche de este amor es surrealista 

y ya no tiene forma de ventura,

la constituyen trazos de amargura 

y rayos de tristeza por la vista.


Cuando muera este amor, seguramente,

no será buen recuerdo, será nada 

y tú serás por fin aniquilada 

en todas las esquinas de mi mente.


Fecha: 09/04/2016

Estructura: Cuarteto 

Pablo Bejarano en 2016.



Desafiando la marea

Yo prefiero la distancia

a no haberte conocido

y prefiero tu arrogancia

a un amor más que fingido.


Ir contigo por la vida

o sin ti rumbo a la muerte,

verte en fotos detenida

o a mi vera, pero verte.


Yo prefiero lo que sea

si es contigo y para amar:

desafiar a la marea

o perdernos en la mar.


Yo prefiero tu camino

para bien o para mal,

ser tu sueño más divino

o en tu herida ser la sal.


Yo prefiero conformarme

con que adviertas mi existencia

aunque deba de privarme

de gozar en tu presencia


...Y versar pensando en ti

o callar por tus desdenes,

pero nunca verme así

alejado de tus genes.


Yo prefiero lo que sea

si es contigo y para amar:

desafiar a la marea

o perdernos en la mar.


Yo prefiero tu camino

para bien o para mal,

ser tu sueño más divino

o en tu herida ser la sal.


Fecha: 27/07/2016

Estructura: Cuarteta

Pablo Bejarano en 2016



Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas que siento cuando el sol se debilita, si tú también miraras las estrellas pensando que mi nombre ahí levi...