Hermana

Un cariño que aflora de repente

como germina el sol cada mañana,

así es el cariño sorprendente

que fluye de mi ser hacia mi hermana.


Un cariño de estrellas siderales

que es eterno y a prueba de distancia,

fluye de mis adentros a raudales

y navega en mi ser con elegancia.


Eso provoca en mi interior la hermana

que busca el bienestar de mi presente

y me cuida de forma cotidiana

con amor de incesable y claro afluente...


Y cómo no cuidarla, si me cuida;

y cómo no adorarla, si me adora,

si en la tristeza funge de güarida

y en mis versos de musa encantadora.


Fecha: 25/07/2015

Estructura: Serventesio

Pablo Bejarano en 2015.
Junto a él Gladis Bejarano, su hermana. 


Omnipresente

Casi todas las letras de mi caligrafía

tienen un parecido con tu sublime boca

y el verso enamorado que está en mi poesía

se parece al encanto que en tu ser se desboca.


Tú te pareces tanto a mi alegre sonrisa,

a mis perlas de cuita, al tapiz de mis ojos

y también al amor con que invoco la brisa

y a la flor que en mis manos ha sufrido despojos.


Te veo en todas partes invadiendo mi espacio,

en los labios del sol y en los brazos del mar,

en el cuarto menguante columpiando despacio

el encanto perfecto que deseo tocar.


Estás en todo el mundo robando mi cordura,

tatuando mis quimeras con tus labios de rosa,

como suave fragancia que en el cuerpo perdura

aunque esté la memoria alejada y borrosa.


Fecha: 12/08/2015

Estructura: Serventesio alejandrino 

Pablo Bejarano en 2013.


Altos poemas

Queridas perlas,

astros del mar, altas estrellas,


siendo infinitas 

se me figuran filosofía.


Guiñando juegan 

mientras las olas tiemblan por verlas.


Astros marítimos 

por observarlas corren los ríos


y van las nubes,

por alcanzarlas, cumbre tras cumbre.


Sublimes perlas,

ojos del mar, altos poemas,


cubren el mundo

en el pasado y en el futuro.


Fecha: 25/07/2015

Estructura: Alegría 

Pablo Bejarano en 2014. 


Mujer

Ni tus perlas

ni tus pétalos

ni tus cumbres 

ni tus páramos

ni tus ríos

ni tus grutas

ni el follaje

que tú portas

ni tus soles

de crepúsculo 

ni tu hermoso 

continente

tienen símil

¡oh!, mujer...


Fecha: 24/07/2015

Estructura: Poema blanco

Pablo Bejarano en 2013.


Extremos

Perdón por lo extremista, por dar siempre demás,

por entregarlo todo y retirarlo todo,

pero o te digo «siempre» o te digo «jamás»,

en lo claro del agua o lo oscuro del lodo.


Perdón por no aceptar sobras ni medias tintas,

pero si no quisiste existir con mi amor,

quedarán tus miradas en las noches extintas 

como sombra terrible de olvido y de rencor.


Tú viste mis poemas, tuviste mi atención,

hoy tienes mis dicterios y el barco de mi olvido.

Tuviste mis quimeras y toda mi pasión,

hoy tienes mi nostalgia y mi ensueño fallido.


Perdón por imponerle celda a tu libertad,

perdón por lo extremista, perdóname por Dios,

pero o tienes mi abrigo o tienes mi frialdad,

o tienes mi presencia o tienes este adiós.


Fecha: 22/07/2015

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2014.


Reflejos

Amor, no creas nunca lo que dicen mis ojos

si muestran el reflejo de mi mundo interior;

puede ser que te muestren un corazón de flor

y yo en realidad tenga el alma hecha de abrojos.


Mujer, no creas nunca en la voz del reflejo

que muestra paraísos y un sentimiento fuerte,

porque todo reflejo con tiranía invierte

lo que sucede, así, como lo hace el espejo...


Acaso yo recuerde un amorío en Roma

y tú creas que pienso en tu amor y mi amor

como piensa el alpiste en su amada paloma.


Amor, no creas nunca lo que dicen mis ojos,

solo cree en mi boca hecha de preticor 

murmurando en el viento que ama tus labios rojos.


Fecha: 20/07/2015

Estructura: Soneto alejandrino 

Pablo Bejarano en 2013.


Lluvia

Cuando caen las estrellas

y golpean el tejado,

cuando cruzan las centellas

por el cielo obnubilado,


viene la melancolía,

se apodera de mi ser

y me otorga poesía

si no deja de llover.


Cuando muere la luz rubia

y una oscura nube llega,

cuando llega a mí la lluvia

y mis tristes sueños riega,


al compás de su sonido

galopando por mi techo,

como río estremecido

me estremezco sobre el lecho.


Fecha: 15/07/2015

Estructura: Redondilla

Pablo Bejarano en 2013. 


Belleza de diamante

Usted debe saber que no es sencillo

amar, amar y amar sin ser amado,

como planeta que desea brillo

y no posee estrella a su costado.


Usted debe saber que es lacerante

fijarse en la belleza angelical,

pues alguien con belleza de diamante

puede quebrar las almas de cristal.


No es nada fácil mantenerse así:

alejado y neutral de quien se adora,

como triste y perdido colibrí

que ha sido separado de la flora.


Y no es nada sencillo estar soltero,

pues al llegar la triste soledad

puede ser que se vuelva uno embustero

con el fin de encontrar felicidad.


Fecha: 04/07/2015

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2018.
Museo del Ferrocarril, ciudad de Guatemala.


La soledad

La soledad es una lluvia eterna

que rebosa la mente de amargura,

es una puñalada cruel y dura 

y se vuelve rocío en la taberna.


La soledad es un desfile umbrío 

y anochece el espíritu, el futuro,

es un sorbo tirano de cianuro 

y un desagüe de odio sobre el río.


Es una noche de mirada triste;

te envuelve en su penumbra y te motiva 

a llorar por las cosas que perdiste. 


Es la muerte más dura y es el luto 

por aquella ilusión que fugitiva 

se marcha luego de comer el fruto.


Fecha: 23/06/2015

Estructura: Sonetos de cuartetos independientes 

Pablo Bejarano en 2013.


Soy una tormenta

Las nubes y la luna se besan eternamente en el río y al mirarlos recuerdo los ósculos guardados en mis ilusiones que esperan por ti.

Las montañas se abrazan en lo inverosímil del horizonte sin tiempo que pueda separarlas y mientras veo su abrazo infinito recuerdo que nunca pude abrazarte.

Mis sueños se marchitan irreversiblemente y soy una tormenta desgranándose poco a poco al recordar tu desdén.


Fecha: 03/06/2015

Estructura: Versículo 

Pablo Bejarano en 2014.


Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas que siento cuando el sol se debilita, si tú también miraras las estrellas pensando que mi nombre ahí levi...