Existe un pueblo precioso
donde extasiado contemplo
los detalles de su templo,
por antiguo, majestusoso.
El paisaje prodigioso
se prolonga, llama a llama
como incendio, en cada dama;
cuando lo sueño me erizo,
porque es como el paraíso
donde el pecado me llama.
Una mujer cerinzana,
que rima bien con sirena,
causa desde él mi pena
con ínfulas de manzana.
Su tierra es la filigrana
que fractura el horizonte
dibujando, monte a monte,
el mejor de los paisajes;
ojalá todos los viajes
a su tierra me remonten.
Fecha: 14/07/2015
Estructura: Espinela
![]() |
| Pablo Bejarano en 2013. |









