Puedo escribir los versos

Puedo escribir los versos... más triste que Neruda,

con esta cuerda amarga que mi garganta anuda;

puedo escribir los versos... y encontrar en Erato 

la forma de fingir que muero y no me mato...


La tristeza más grande ensaya una sonrisa 

y disfraza el invierno con pátinas de brisa;

la tristeza más grande le da a la soledad  

la mentira que llaman, algunos, dignidad.


Oculta o indiscreta, callada o estridente,

no importa, pues al cabo, golpea eternamente 

en el sitio sagrado que llaman corazón,


pero el orgullo busca maquillar la ocasión 

con el blanco columpio de la falsa alegría,

que es más bien la metáfora de la melancolía.


Fecha: 13/01/2016

Estructura: Soneto de rima pareada

Pablo Bejarano en 2019.


Distancia

Un amor nació a lo lejos, 

la distancia no importó;

en países diferentes

el amor resplandeció.


Mientras él pisaba el día

de la chica enamorada;

ella, fiel y encantadora,

los ocasos de él pisaba.


Él estaba en nuevo año;

ella, aún en año viejo,

y la aurora se atrasaba

en su faz frente al reflejo.


Para ellos el amor

acortaba la distancia,

y un buen día se juntaron 

en ensueños y añoranzas.


Fecha: 12/01/2016

Estructura: Copla

Pablo Bejarano en 2018.
Iximche, Chimaltenango. 


Esbozo de muerte

Hoy el miedo atraviesa por mi voz,

sabiendo que el amor correspondido

no alcanzará para decir adiós 

a esta soledad donde me anido. 


Hoy el llanto atraviesa como esbozo  

de muerte los rescoldos de mi pecho,

cuando sé que he perdido mi derecho 

a vivir el amor como algo hermoso...


Son diarios los vejámenes y así

no encontraré jamás un alma buena 

que encarne solamente para mí...


Pongo los ojos en la luna llena,

esperando que un día por aquí 

ya no exista dolor ni exista pena...


Fecha: 11/01/2016

Estructura: Soneto de cuartetos independientes 

Pablo Bejarano en 2018.
Museo del Ferrocarril.


Amor compartido

Si no es pecado tener 

dos pájaros en un nido,

dar el amor compartido 

tampoco lo debe ser.


Y si te quiero, mujer, 

y tu amor es prohibido,

te prometo que escondido

te voy a amar y querer. 


No hay dueños en el amor

ni en los placeres divinos,

por ello es que el ruiseñor,


con la gracia de sus trinos,

anida en el alcanfor 

y después sobre los pinos.


Fecha: 09/01/2016

Estructura: Sonetillo

Pablo Bejarano en 2018.
Museo del Ferrocarril.


Alejandro Filio

El monarca de la trova 

y del canto cultural,

el de voz excepcional 

que armoniza nuestra alcoba;


el de letra soñadora,

armonía peculiar 

y rasgueo como mar

que el silencio nos decora;


el de cantos bien logrados,

que a la música dio auxilio

con sus versos acentuados,


hace armónico mi idilio

y mis días más preciados...

¡Hablo de Alejandro Filio!


Fecha: 07/01/2016

Estructura: Sonetillo 

Pablo Bejarano y Alejandro Filio.
Imagen creada con inteligencia artificial. 


No sé

No sé por qué es pecado morder la fruta,

no sé quién inventó la soledad,

no sé quién fue el primer hijo de puta

ni por qué es libertina la libertad.


No sé por qué el suicida busca la cuerda,

no sé por qué se aleja nuestra luna

y no entiendo por qué comemos mierda

si una mujer nos deja por la fortuna.


No entiendo a dónde vamos con la tristeza

ni quién aborda el tren de nuestro olvido,

no sé qué duele más, si la pobreza

o el dinero corrupto de un malnacido. 


No sé quién manipula nuestro destino 

ni cuándo descubrí la adrenalina,

no sé por qué en las noches me empecino 

en soñar que acaricio tu... ¿no adivinas?


Fecha: 06/01/2016

Estructura: Serventesio bimétrico 

Pablo Bejarano en 2018.


Donde el pecado me llama

Existe un pueblo precioso

donde extasiado contemplo

los detalles de su templo,

por antiguo, majestusoso. 

El paisaje prodigioso 

se prolonga, llama a llama

como incendio, en cada dama;

cuando lo sueño me erizo,

porque es como el paraíso 

donde el pecado me llama.


Una mujer cerinzana,

que rima bien con sirena

causa desde él mi pena 

con ínfulas de manzana. 

Su tierra es la filigrana 

que fractura el horizonte 

dibujando, monte a monte,

el mejor de los paisajes;

ojalá todos los viajes 

a su tierra me remonten.


Fecha: 14/07/2015

Estructura: Espinela

Pablo Bejarano en 2013. 


Lo bello de sufrir

A veces es difícil escribir 

poemas impregnados con amor,

pero es fácil si veo el esplendor 

de tu boca escarlata al sonreír.


Es pesaroso, a veces, existir

cuando todo nos habla del dolor,

pero si el golpe viene con furor 

de tus labios, es bello hasta sufrir.


Le diste con amor agua a este mar

y a este cielo de lluvias el azul,

colocando las llamas en mi lar...


Si un día ya lejano fui gandul,

ahora soy un hombre por amar

el paisaje que escondes bajo el tul.


Fecha: 04/01/2016

Estructura: Soneto agudo 

Pablo Bejarano en 2016.


La voz del pensamiento

No hay sonido más intenso 

que la voz del pensamiento


El amor es verdadero 

cuando vive en el desprecio.


La distancia es un encuentro

con dolores y tormentos.   


El olvido es cementerio 

para ilusiones y sueños


En los caminos del «pero»

solo gastamos el tiempo.


Cuando nos llaman los versos

no hay retrasos ni pretextos.


No hay sonido más intenso 

que la voz del pensamiento.


Fecha: 04/01/2016

Estructura: Aleluya

Pablo Bejarano en 2018.


Todo está sentido

Me ataste con la voz, cuando te oí cantar 

como el ave que trina hacia los cuatro vientos;

me encerraste en las ondas de tu mágico andar 

y en el brillo profundo de tus ojos sedientos. 


Navegué por los ríos para hundirme en tu mar

viajando con la fuerza que dan los sentimientos,

quise ver en tus labios motivos de rimar 

y de unir para siempre, en uno, dos alientos


Olvidando el ayer, la vana soltería,

dejé mi corazón dispuesto a enamorarse

y a declararme tuyo, para sentirte mía...


Ya todo está sentido y todo se ha intentado,

solo falta mirar cómo ha de concretarse:

¿aquí empieza el futuro o termina el pasado?


Fecha: 12/2015

Estructura: Soneto con serventesios

Pablo Bejarano en 2019.


Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas que siento cuando el sol se debilita, si tú también miraras las estrellas pensando que mi nombre ahí levi...