Hay quien...

Quien me hizo de acero el corazón 

a gritos pedirá por mi blandura;

quien me puso en la guerra la armadura

lanzará una saeta a mi tendón.


La Troya del amor y la pasión

no acepta ni caballo ni montura 

(con forma de cadera o de cintura)

que prenda en fuego el alma y la ilusión.


Hay quien en el amor te vuelve ateo

y desea después verte devoto

de su cuerpo, su rostro y su deseo.


Hay quien deja en el pecho un vidrio roto,

te sepulta en el llanto sin rodeo 

y después te sonríe en un foto.


Fecha: 04/2016

Estructura: Soneto clásico

Pablo Bejarano en 2018. 
Juegos Florales de Estanzuela, Zacapa.


Me lastima

Me lastima su órbita escabrosa 

de irse y regresar como planeta;

su lado de profunda nebulosa,


y percibir la séptima trompeta 

en el apocalipsis de la rosa

que le nace en los labios, indiscreta. 


Jugar los dos a la ruleta rusa 

riega sobre mi sien el algodón,

me debilita el alma, el corazón,

el ser, mis relaciones con la musa...


Me lastima que venga como intrusa 

cuando intento callar la inspiración,

me lastima llamarla en mi canción

y no poder hundirme entre su blusa...


Fecha: 03/2016

Estructura: Soneto invertido 

Pablo Bejarano en 2019.
Juegos Florales de Estanzuela, Zacapa.



Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas

que siento cuando el sol se debilita,

si tú también miraras las estrellas

pensando que mi nombre ahí levita,


si este mismo huracán de sentimientos

agitara la mar de tu suspiro,

si tú también usaras tus momentos

para mirarme como yo te miro,


no me sería necesario verte

atrincherado tras de la tristeza,

no invocaría a la maligna muerte

ni sus manos armadas de crudeza...


Si tú me amaras como yo te amo,

estos versos serían de alabanza

en lugar de este triste y cruel reclamo

que nace cuando muere la esperanza.


Fecha: 25/02/2016

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2017.
Juegos Florales de Salcajá,
Quetzaltenango.


Antiprofecía

Nostradamus no dijo que vendría

una especie de falsos trovadores

que en la mierda rebuscan poesía

y, siendo espinos, se autonombran flores;

iribúes henchidos de apatía

buscando que les llamen «ruiseñores»,

a pesar de emitir solo un graznido;

no dijo, pero muchos han venido.


Yo en la vida jamás llamé «poeta»

al que escribe los versos con mis manos;

este error es del hombre anacoreta

que ignora la existencia de artesanos

del verso en otro lado del planeta,

que realmente lo son, por sobrehumanos.

¡No puedes declararte mariposa,

si no logras volar rumbo a la rosa!


Fecha: 05/02/2016

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2017.
Juegos Florales de Esquipulas.


Atroísmo

Las gasolinerías, las farmacias,

las ventas y la ropa utilizada,

los andenes, salones, las tabernas 

y la calle por ti iluminada,


los mercados, estadios, microbuses,

tu padre, tu mamá, la costurera,

la lluvia fuerte, el frío y el calor,

el invierno, el verano y primavera,


tus abrazos, los míos y los nuestros,

mis labios orbitando tus mejillas,

tus retratos poblando mis fanales,

tu luz de sol cubierta por sombrillas,


el café, los helados, las canciones,

lo importante, también lo baladí,

la cuita, la nostalgia, el regocijo:

este atroísmo me recuerda a ti...


Fecha: 04/02/2016

Estructura: Cuarteto imperfecto 

Collage de Pablo Bejarano. 


Detrás del horizonte

Si te marchas detrás del horizonte 

buscaré tu reflejo en las estrellas,

si te oculta la sombra de la noche

te hallaré por el brillo de tus perlas.


Entiende, no hay poema que te oculte 

ni prosa que disfrace tu verdad;

entiende que el destino ya nos une 

en el rumor brumoso de la mar...


Tu nombre va corriendo en el espacio 

como eco de bomba en Nochebuena.

Dejo en la luna un ósculo y lo ato 

para que lo desates cuando quieras...


Dime qué hace la luna en tu mirada 

y te diré por qué te quiero tanto, 

dime que volverás este mañana 

de ayer, y te diré cuánto te extraño.


Fecha: 23/01/2016

Estructura: Serventesio asonante 

Pablo Bejarano en 2018.
Panajachel, Sololá. 


El verso no te salva

A veces la existencia es tan vacía,

los hechos tan monótonos y rasos,

que el mar parece mar de noche fría

y el cielo ser un cielo sin ocasos.


A veces nos consume la rutina 

y el tiempo se tropieza con la mente;

a veces una lluvia es la asesina 

que pudre de humedad nuestra simiente.


El verso no te salva de las horas 

en que triste se empañan los anteojos,

ni cuando confundimos las auroras 

con noches, y las rosas con abrojos...


Supongo que esto es la soledad 

o el oasis oscuro y sin desierto,

donde en los sueños crece realidad 

y se vive mejor estando muerto.


Fecha: 23/01/2016

Estructura: Serventesio

Pablo Bejarano en 2018.
Iximche, Chimaltenango.


Puedo escribir los versos

Puedo escribir los versos... más triste que Neruda,

con esta cuerda amarga que mi garganta anuda;

puedo escribir los versos... y encontrar en Erato 

la forma de fingir que muero y no me mato...


La tristeza más grande ensaya una sonrisa 

y disfraza el invierno con pátinas de brisa;

la tristeza más grande le da a la soledad  

la mentira que llaman, algunos, dignidad.


Oculta o indiscreta, callada o estridente,

no importa, pues al cabo, golpea eternamente 

en el sitio sagrado que llaman corazón,


pero el orgullo busca maquillar la ocasión 

con el blanco columpio de la falsa alegría,

que es más bien la metáfora de la melancolía.


Fecha: 13/01/2016

Estructura: Soneto de rima pareada

Pablo Bejarano en 2019.


Distancia

Un amor nació a lo lejos, 

la distancia no importó;

en países diferentes

el amor resplandeció.


Mientras él pisaba el día

de la chica enamorada;

ella, fiel y encantadora,

los ocasos de él pisaba.


Él estaba en nuevo año;

ella, aún en año viejo,

y la aurora se atrasaba

en su faz frente al reflejo.


Para ellos el amor

acortaba la distancia,

y un buen día se juntaron 

en ensueños y añoranzas.


Fecha: 12/01/2016

Estructura: Copla

Pablo Bejarano en 2018.
Iximche, Chimaltenango. 


Esbozo de muerte

Hoy el miedo atraviesa por mi voz,

sabiendo que el amor correspondido

no alcanzará para decir adiós 

a esta soledad donde me anido. 


Hoy el llanto atraviesa como esbozo  

de muerte los rescoldos de mi pecho,

cuando sé que he perdido mi derecho 

a vivir el amor como algo hermoso...


Son diarios los vejámenes y así

no encontraré jamás un alma buena 

que encarne solamente para mí...


Pongo los ojos en la luna llena,

esperando que un día por aquí 

ya no exista dolor ni exista pena...


Fecha: 11/01/2016

Estructura: Soneto de cuartetos independientes 

Pablo Bejarano en 2018.
Museo del Ferrocarril.


Leguas del tiempo

Ah, leguas del tiempo sin los sonidos, propicias y tenues para los viajes estáticos, quietos, sin recorrido, tan solo con ojos como bagaje ...