Espera

Si todo finaliza con el tiempo

¿con qué cosas el tiempo finaliza?;

si él es infinito e imparable,

infinita será también mi espera.


He aprendido a aguardarte entre mis libros,

desde el sueño hasta el fin de la esperanza;

tú sabes que te espero, mas no vienes,

yo sé que no vendrás y aún te espero.


Cuando muera y descanse bajo el polvo,

mi espera seguirá infatigable;

si te aguardé de pie toda la vida,

cuánto más en los brazos de la muerte.


Lo bueno de la espera por amor

es que hay en el proceso una secuencia 

de ilusiones divinas, que al morir,

se visten de recuerdo y de verdad.


Fecha: 20/03/2017

Estructura: Cuarteto blanco

Pablo Bejarano en 2018. 



El mar en tu mirada

Has tenido ya tantas decepciones

que pusieron el mar en tu mirada,

y cuando te sentías desolada

ahí estaba yo con mis canciones,


mas cuando se curaba tu dolor,

tus ojos, entre tantos pretendientes,

buscaban a alguien más, pero imprudentes,

nunca se interesaban en mi amor.


Y el círculo tortuoso nuevamente:

otro noviazgo y otra decepción;

otra cura y también otra elección...

y otra vez me ignorabas fríamente.


Parece no importar cuántos dolores

laceren la inocencia de tu alma,

porque cuando de nuevo tengas calma,

con otro endulzarás los sinsabores...


Fecha: 24/02/2017

Estructura: Cuarteto

Pablo Bejarano en 2018.


No lo sé

No entiendo si eres hijo del Señor,

si moriste en la cruz por el pecado,

pero viniste a predicar amor 

y por ello tu nombre me es sagrado.


Si la Biblia nos miente, no lo sé,

pero basta saber que con la calma

agrandaste el milagro de la fe 

edificando templos en el alma.


Mesías y perfecto, tal vez no,

filósofo y filántropo, eso sí;

no sé cuánto milagros nos dejó

tu mano, pero basta para mí.


Un ser que nos predica amor y paz,

sin importar su origen cuestionado,

debe inmortalizarse y es capaz 

de poner el edén a mi costado.


Fecha: 05/02/2017

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2025.
Ermita de la Conquistadora.
Salcajá, Quetzaltenango.




Viernes trece

Otra vez nos acecha el viernes trece 

y la superstición crece que crece.

Al tiempo que mataban a un piloto

en Japón sucedía un terremoto.


Un auto se volcó en la carretera 

y latrocinios hubo por doquiera;

¿cuántos hubo dejados por amor 

y cuántos padecieron un dolor?


Pasaron infortunios y profusos,

hubo quién recibió golpes contusos

y todo lo atribuyen a este día,


la desgracia, también la tropelía...

Si encontraran mañana otros la muerte,

ya nadie culpará a la mala suerte.


Fecha: 13/01/2017

Estructura: Soneto de rima pareada

Pablo Bejarano en 2019.




Dejaste de ser diosa

Hoy que llevas la bruma en la mirada 

y el tornado emergiendo de la boca,

hoy que orado tu orgullo con mis lágrimas,

dejaste de ser diosa. 


Ya no soy escenario para el tiempo,

aunque a diario lo sea para ti;

ya no eres fulgor del firmamento,

aunque brilles intensa al sonreír. 


La existencia es un libro ya leído 

y olvidado en la antigua biblioteca,

si no abres tus párpados conmigo 

y el amor se diseca.


Tengo el alma vacía de palabras,

pero si te aproximas se rebosa

hoy que llevas la bruma en la mirada

y el tornado emergiendo de la boca.


Fecha: 29/01/2017

Estructura: Serventesio asonante y serventesio asonante de pie quebrado

Pablo Bejarano en 2018.
Museo del Ferrocarril


Pericia de trovero

Porque haces palpitar el corazón 

con tu belleza tenue y absoluta,

con tu rostro y su forma de ilusión,

te venero, mujer irresoluta.


Te sueño tarde y noche, vida mía,

si lleno la quimera agonizante 

con tus besos dotados de alegría 

bajo el cielo que imita tu semblante.


Oh, mujer de mirada campirana 

que estremece mi vida citadina,

te consagro este amor en la mañana.


Eres como la estrella o el lucero,

lo murmura con voz de golondrina

mi boca y su pericia de trovero.


Fecha 12/02/2017

Estructura: Soneto de ida y vuelta (puede leerse de arriba para abajo y de abajo para arriba) 

Pablo Bejarano escribiendo poesía.


Cada enero

Te prometes lo mismo cada enero:

ser mejor que los años anteriores,

olvidarte de todos los rencores 

y volverte el humano más sincero,


no sufrir por amores otra vez,

tampoco lastimar a nadie más;

te prometes de nuevo que jamás 

volverán los estragos a tus pies,


asistir al gimnasio todo el año,

cumplir alegremente tus empresas

y vivir alejado del engaño...


Al final, en diciembre, no hay sorpresas:

el presente es lo mismo que el antaño

y hasta repites todas las promesas.


Fecha: 01/01/2017

Estructura: Soneto de cuartetos independientes 

Pablo Bejarano en 2024. 




El protocolo de la muerte

Tan solo somos buenos al morir,

queridos cuando hemos olvidado;

nadie te alabará al sonreír,

pero sí cuando llores destrozado.


Desearía escuchar esos discursos 

que dirán empapando mi ataúd, 

burlarme de los lúdicos recursos

cuando brinden, ya muerto, a mi salud.


Poseer el amor que me darán

cuando ya no lo espere ni lo anhele,

cuando el tiempo me diga que no están 

los sueños, sino el dístico que duele.


Nos aman y enaltecen, ¡ay tan solo

al morir y olvidar, qué mala suerte!

¡Esto debe formar el protocolo 

del amor, de la vida y de la muerte!


Fecha: 06/01/2017

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2018. 
Presención del libro «La resurrección del verso».



Era todo surrealista

El frío coloreaba nuestro aliento 

una noche de fúlgidos lunares

las invisibles ráfagas de viento

eran manos en busca de pulgares.


¿Recuerdas?, era todo surrealista:

el río descendiendo de la luna,

la guerra sin cuartel y sin conquista

y la mar con su trémula fortuna,


el duelo de la luz con el sonido,

el duelo de los ojos con la voz,

de lo que rompe muros, atrevido, 

con lo que va moviéndose veloz,


el suspiro que en varias direcciones 

reconoce la rosa de los vientos;

¿recuerdas?, fue en diciembre y las canciones...

el frío coloreaba los alientos.


Fecha: 06/01/2017

Estructura: Serventesio

Pablo Bejarano en 2017.
Juegos Florales de Salcajá. 




Velo

Las estrellas que ayer fueron hermosas

al techar tu pasión junto a la amada;

el jardín que de nuevo con las rosas

ha dejado la noche perfumada;


el río tarareando el mismo canto

que cantó cuando estabas en la fuente,

y otra vez enjugándonos el llanto

el ave que regresa hacia el oriente;


las mismas mariposas con su vuelo 

parecen conducirnos a una estrella 

que cada día puebla el mismo cielo,


y los mismos latidos hoy destella

tu corazón, mas ya los cubre un velo

porque tus ojos los abría ella.


Fecha: 28/12/2016

Estructura: Soneto terciado de serventesios independientes

Pablo Bejarano en 2018.
Festival Nacional del Soneto. 


Leguas del tiempo

Ah, leguas del tiempo sin los sonidos, propicias y tenues para los viajes estáticos, quietos, sin recorrido, tan solo con ojos como bagaje ...