Pericia de trovero

Porque haces palpitar el corazón 

con tu belleza tenue y absoluta,

con tu rostro y su forma de ilusión,

te venero, mujer irresoluta.


Te sueño tarde y noche, vida mía,

si lleno la quimera agonizante 

con tus besos dotados de alegría 

bajo el cielo que imita tu semblante.


Oh, mujer de mirada campirana 

que estremece mi vida citadina,

te consagro este amor en la mañana.


Eres como la estrella o el lucero,

lo murmura con voz de golondrina

mi boca y su pericia de trovero.


Fecha 12/02/2017

Estructura: Soneto de ida y vuelta (puede leerse de arriba para abajo y de abajo para arriba) 

Pablo Bejarano escribiendo poesía.


Cada enero

Te prometes lo mismo cada enero:

ser mejor que los años anteriores,

olvidarte de todos los rencores 

y volverte el humano más sincero,


no sufrir por amores otra vez,

tampoco lastimar a nadie más;

te prometes de nuevo que jamás 

volverán los estragos a tus pies,


asistir al gimnasio todo el año,

cumplir alegremente tus empresas

y vivir alejado del engaño...


Al final, en diciembre, no hay sorpresas:

el presente es lo mismo que el antaño

y hasta repites todas las promesas.


Fecha: 01/01/2017

Estructura: Soneto de cuartetos independientes 

Pablo Bejarano en 2024. 




El protocolo de la muerte

Tan solo somos buenos al morir,

queridos cuando hemos olvidado;

nadie te alabará al sonreír,

pero sí cuando llores destrozado.


Desearía escuchar esos discursos 

que dirán empapando mi ataúd, 

burlarme de los lúdicos recursos

cuando brinden, ya muerto, a mi salud.


Poseer el amor que me darán

cuando ya no lo espere ni lo anhele,

cuando el tiempo me diga que no están 

los sueños, sino el dístico que duele.


Nos aman y enaltecen, ¡ay tan solo

al morir y olvidar, qué mala suerte!

¡Esto debe formar el protocolo 

del amor, de la vida y de la muerte!


Fecha: 06/01/2017

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2018. 
Presención del libro «La resurrección del verso».



Era todo surrealista

El frío coloreaba nuestro aliento 

una noche de fúlgidos lunares

las invisibles ráfagas de viento

eran manos en busca de pulgares.


¿Recuerdas?, era todo surrealista:

el río descendiendo de la luna,

la guerra sin cuartel y sin conquista

y la mar con su trémula fortuna,


el duelo de la luz con el sonido,

el duelo de los ojos con la voz,

de lo que rompe muros, atrevido, 

con lo que va moviéndose veloz,


el suspiro que en varias direcciones 

reconoce la rosa de los vientos;

¿recuerdas?, fue en diciembre y las canciones...

el frío coloreaba los alientos.


Fecha: 06/01/2017

Estructura: Serventesio

Pablo Bejarano en 2017.
Juegos Florales de Salcajá. 




Velo

Las estrellas que ayer fueron hermosas

al techar tu pasión junto a la amada;

el jardín que de nuevo con las rosas

ha dejado la noche perfumada;


el río tarareando el mismo canto

que cantó cuando estabas en la fuente,

y otra vez enjugándonos el llanto

el ave que regresa hacia el oriente;


las mismas mariposas con su vuelo 

parecen conducirnos a una estrella 

que cada día puebla el mismo cielo,


y los mismos latidos hoy destella

tu corazón, mas ya los cubre un velo

porque tus ojos los abría ella.


Fecha: 28/12/2016

Estructura: Soneto terciado de serventesios independientes

Pablo Bejarano en 2018.
Festival Nacional del Soneto. 


Ovillejo

¿Quién se desliza en mi pena?

¡Lorena!

¿Qué le digo cuando muero?

¡Te quiero!

¿Y cómo lastima tanto?

¡Con llanto!

De este modo, por su encanto,

voy padeciendo el castigo 

de exclamarle, como amigo:

«Lorena, no quiero llanto».


¿En los ojos qué atesora?

¡La aurora!

¿Qué me lleva hacia la paz?

¡Su faz!

¿Y el turpial de su garganta?

¡Me encanta!

Su belleza se agiganta 

más allá del universo

cuando digo con un verso: 

«la aurora en su faz me encanta».


Fecha: 17/12/2016

Estructura: Ovillejo



Haikus

La luna sale,

las estrellas también.

Todo entristece.


El piano suena.

Se mezcla con el viento 

Claro de luna.


En lontananza 

aullidos de collote

Un aguacero


Bajo el rocío 

y bajo las estrellas,

la poesía


En el silencio

de la noche sin voces 

se escucha el río.


Fecha: 17/12/2016

Estructura: Haiku

Pablo Bejarano en 2018.



Cuando las horas se van

Cuando las horas se van

casi nada me conmueve,

tan solo el nocturno nueve 

del emérito Chopin. 


Percibo como centurias 

los minutos pasajeros 

que me fusilan severos 

si no estoy leyendo a Asturias. 


Solamente la cultura 

es más alta que el amor,

solamente el escritor 

sobrepasa la ternura.


En las notas, en el verso

puede encontrarse el sentido 

verdadero y aguerrido

que conmueve al Universo.


Fecha: 10/12/2016

Estructura: Redondilla 

Pablo Bejarano en 2017.
Programa Radial «Versos Bohemios».




Me uno al horizonte

Si existiera el final del universo 

estaría detrás de tu mirada,

si tuviera un origen el invierno 

sería en el esperma de una lágrima...


Hay más llanto que estrellas en el cielo 

y el sol cae primero que mis párpados;

si pudiera callar también mis gestos 

nadie descubriría lo que callo...


También en este instante hospitalario 

observo «el breve espacio en que no estás»;

las nubes pasan y no dejan rastro 

y el amor deja rastro sin pasar...


De las nubes descienden los suspiros 

y simulan nacer en los pulmones,

cuando el amor me invade ya no existo 

y me uno inconsolable al horizonte...


Fecha: 03/12/2016

Estructura: Serventesio asonante 

Pablo Bejarano en 2019. 
Volcán de Acatenango.


Lejos del valor

Mis sueños se convierten en tu boca

bajo el ala fatal de la amargura;

los versos no describen en su anchura

la borrasca de amor que me sofoca.


¡Ay en vano el amor se me hace viento

y rocío salobre la tristeza,

en vano recibieron la destreza

estas manos que sueñan con tu aliento!


¡Qué lejos del valor tengo los labios,

qué cerca la palabra del mutismo!,

si pudiera seguir el hedonismo

tal vez se menguarían los agravios,


si la onomatopeya de los besos

pudiera susurrarte frente a frente,

ya no se alojarían en mi mente

pensamientos nostálgicos y aviesos.


Fecha: 19/11/2016

Estructura: Cuarteto 

Pablo Bejarano leyendo poesía en 2021.


Leguas del tiempo

Ah, leguas del tiempo sin los sonidos, propicias y tenues para los viajes estáticos, quietos, sin recorrido, tan solo con ojos como bagaje ...