La poesía

Es idioma inmortal de los poetas,

el estro que en las plumas se radica,

es una mariposa con inquietas 

alas; y con sus signos alambica 

ternura como el agua en las glorietas;

con versos inmortales nos predica 

verdades y sublimes pensamientos 

que levantan ebúrneos monumentos.


La poesía es un jirón del alma

que se vuelve visible al germinar,

es una ola diáfana de calma 

rimada entre las páginas del mar;

la inspiración con símbolos empalma 

para con altos versos conformar 

un conciso y bucólico poema 

para adular a nuestro ecosistema.


Blasón es de las letras para el mundo 

con sus versos sutiles de jilguero,

con silenciosos trinos da un jocundo 

cántico como todos los troveros;

es la noche del ser meditabundo 

que armado con sus folios y tinteros 

escribe un madrigal lleno de arcanos 

como extensión sagrada de sus manos.


Dilusidarla es un reto complicado 

pues la sublimidad es inefable,

es camino difícil y nublado,

pero también hermoso y confortable,

es arte de otro mundo revelado 

al hombre que lo hace perdurable 

y mediatiza para que en el mundo 

exista siempre un ser cogitabundo.


La poesía es voz y sortilegio 

nos llena de alegría y acrisola,

habita en la figura de un arpegio 

y entre la redondez de la corola;

nace de la pobreza y de lo regio,

en el paño de lluvia, en la farola,

en la curiosidad de las retinas 

que son, en los grafemas, peregrinas.


El más alto designio del cacumen 

es brindarle cultura a los incultos 

y en los versos que brotan de su numen 

ilumina los códigos ocultos,

la poesía es diáfano cardumen 

que combina lisonjas con insultos,

de una manera culta y delicada

nos hace conquistar a nuestra amada.


Poesía es el arte más onírico,

es umbral y es ocaso obligatorio,

es, aún en el verso más empírico,

una verdad, un símbolo, un emporio;

poesía es el arte de hacer lírico 

el Infierno y también el Purgatorio;

ornamenta la vida del bohemio 

y nos da una metáfora de premio.


Es como una parvada de sonetos 

navegando hacia el sur de las retinas;

es un río escabroso de cuartetos 

galopando en las mentes moralinas,

es la lira, es el zéjel, los tercetos,

pesadumbre con letras cristalinas,

el llanto que se oculta en la espinela,

en la voz del bolígrafo y su estela.


Su linaje es sublime y es suntuoso

y viene desde tiempos ancestrales

lisonjeando el paisaje más hermoso:

a la mar, a la jungla y los eriales;

en su espíritu azul y primoroso 

posee partenones y turpiales,

es fuente inacabable en que la gloria 

adorna con metáforas la historia.


En los días más prístinos, lejanos,

germinó con esencia inmaculada;

funda el reino de Apolo en nuestras manos

y hace de nuestra alma una cascada 

de pensamientos antediluvianos;

la poesía hace de la nada,

como un sol de brillante libertad,

un mundo donde reina la verdad.


Fecha: 14/01/2014

ESTRUCTURA: Octava real

Pablo Bejarano en 2014.



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