Tiempo

Muchos han intentado detenerte 

o al menos entender por qué tus pasos

-la madrugada, el alba, los ocasos-

no aceptan el descanso ni la muerte.


¿Tú caminas o eres el camino?

No lo sé, pero eres sempiterno 

y no marchas igual en el infierno 

que en el cielo y su hálito divino.


Un reloj infartado me consuela

cuando finge que al fin te has detenido,

pero luego el tic-tac reactiva el ruido 

de las alas que agitas cuando vuela


tu espíritu en sublime desenfreno 

por la vida que sigue su vereda 

y pasa por el mundo y no se enreda 

hasta acabar con todo su veneno.


Yo quisiera aferrarme a este día 

en que la juventud está conmigo 

y la vida parece ser el trigo 

para el pan del amor y la alegría,


mas me arrastras a otro nuevamente 

sin piedad y acabando con mi esfuerzo, 

como quien tacha como error un verso 

para hacer uno nuevo y más decente.


Y como otros yo también afano 

dejarte ir o al menos detenerte, 

pero me pasa entonces que con verte 

empiezo a convertirme en un anciano 


que se gastó la vida en desafiar 

el ritmo de tu paso sempiterno,

más nocivo que el fuego del Infierno,

más duro que los golpes de la mar.


Fecha: 29/07/2017

Estructura: Cuarteto

Pablo Bejarano en 2017.
Teatro Municipal de Quetzaltenango.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas que siento cuando el sol se debilita, si tú también miraras las estrellas pensando que mi nombre ahí levi...