Alabardas de sol

Como alabardas fúlgidas de sol

que penetran la faz de las montañas

y estallan en un diáfano arrebol,

se cala tu memoria en mis entrañas.

Como polen que puebla al girasol,

como nube adornando las mañanas,

te asilaste en mi pecho ilusionado

para cumplir mi sueño más preciado.


Como presente en busca de futuro

y pasado siguiendo moralejas,

así te fuiste tú, ángel oscuro,

para dejar mi espíritu entre rejas.

Como besos que saben a cianuro

y dejan tras su paso llanto y quejas,

así, después de tanto protocolo,

te burlas del poema que acrisolo.


Como llega a extrañar la primavera

el mundo en este otoño sempiterno,

como se extraña la cetrina estera

que edificaba el abundante invierno,

como el dátil extraña la palmera

y el pecador al infinito averno,

así te extraña ahora el hombre triste

y muerto desde el día en que te fuiste.


Lóbrego como el hórreo sin maíz,

como la alcoba huérfana de amor,

como el inmenso roble sin raíz

y la patria con gente sin fervor,

así me hace sentir la cicatriz

que pergeñó en mi espíritu el dolor,

porque fuiste mi sol de un solo día,

la procesión fugaz de mi alegría.


Alejada de aquí, ya me olvidaste,

como el suspiro olvida tu razón

cuando a la tempestad lo disparaste.

Como la voz que olvida la canción

cuando el tiempo ha marcado su desgaste,

me olvidaste, cobarde corazón,

como olvidamos el amor ausente

cuando hay un nuevo amor en nuestra mente.


Como la lluvia azota los tejados

se estampe la tristeza en mi ilusión.

Hoy, con nuestros instantes añorados,

con mi herida y callada inspiración;

hoy, al ver tus fanales congelados,

me abismo en la implacable decepción,

quedo ligado al verso silencioso

que no puede ser lírico ni hermoso.


Se ha vuelto ineludible el sufrimiento,

tanto como el ocaso de este mundo;

de los ojos se ha ido el firmamento

y en el pecho hay suplicio tremebundo,

pero sigue vigente el sentimiento

cuando sale mi voz de lo profundo

del alma, para hacerte una canción

repleta de ternura y de emoción.


Ahora ya transitas el camino

donde ha sido talada la memoria,

ahora nuestra rosa es un espino

que ha desgarrado el folio de mi historia.

Es mejor que el idilio diamantino,

donde alcanzamos ínfulas de gloria,

lo dejemos guardado en lo pretérito

como un cuento divino, pero emérito.

Pablo Bejarano en 2014 

El hombre en el aljibe

Con alma de poeta

volando por el cielo esplendoroso,

el ave, cual saeta,

va regando su amor ceremonioso

en esta amanecida

donde la placidez no es advertida.


La paz que constituye

la sonrisa lozana del boscaje,

ahora no se intuye

porque la pesadumbre, en el paisaje,

coloca su presencia

como una catarata de incoherencia.


Los ríos cristalinos

poco a poco oscurecen la sonrisa

y todos los caminos

se ofuscan con un párpado de brisa,

porque esta decepción

ha invadido su tierno corazón.


Un obrero campestre,

timorato labora sobre el agro

y en su tierra silvestre

pide con sus plegarias el milagro

que precisa su esposa

para reforestarse como rosa,


pero sus oraciones

inútilmente fueron elevadas

y negras decepciones

enlutaron su hermoso cuento de hadas,

ya su linda mujer

se marchó para nunca más volver.


El llanto y la tristeza

terminaron dañándole la fe

y toda la aspereza

hirviendo como taza de café,

fue vistiendo de duelo

el boscaje, las nubes y el riachuelo…


Ya no se mira igual

la marchita cabaña pastoril

ni el rugoso cristal

del río, ni el efímero marfil

de las nubes viajeras,

porque el amor salió de sus fronteras.


El campo está de luto

y llora con los astros peregrinos;

con lágrimas de fruto

los árboles inundan los caminos:

todo el ecosistema

es parte de este tétrico anatema.


El campo se percibe

con lágrimas de noche derramada

y el hombre en el aljibe

llora por el deceso de su amada,

como lloran las nubes

cuando se desintegran los querubes.


Fecha: 28/11/2013 

Estructura: Sexteto lira

Pablo Bejarano en 2013


Flores conmovidas

Hola, mujer sutil; hola, princesa mía,

un antiguo secreto dirá mi poesía:


resulta que te amo desde el tiempo remoto

cuando llegó a mi pecho un fuerte terremoto.


Hay flores conmovidas que han visto mi tristeza

cuando más de un plebeyo te ha llamado princesa.


Hay plumas desangradas muriendo verso a verso

cuando intento decirte que formas mi universo.


Resulta que este amor se ha mantenido arcano,

porque tú me veías con aprecio de hermano.


Cuando tu rostro fúlgido allanó mis fanales

en tus ojos miré encantos siderales.


Cuando los dos dejamos los retozos de niño

ambos fuimos sintiendo diferente cariño.


En la playa del llanto estuve cuando diste

el beso en otra boca que me hizo un hombre triste.


Cuando la juventud te trajo un mar de amores,

claudicaron mis sueños y se ajaron mis flores.


Llorabas por olvidos, lloraba por tu llanto

y sentías consuelo en mi dolido canto.


Tu amistad y mi amor no pueden combinar,

porque soy un volcán alejado del mar.


Llegará la vejez, sin embargo, mi idilio,

continuará vigente a pesar de tu exilio.


Aunque olvides mi amor en el primer instante,

seguirás siendo mía, mi quimera distante.


Aunque abrases mi amor con tu fuego de olvido,

volverá de sus restos como fénix herido.


Fecha: 09/03/2015

Estructura: Pareado francés

Pablo Bejarano en 2015


Cuando te cases

Hace tanto tiempo que ya no te he escrito,

porque hoy mi poema es canto proscrito;


porque aquel amor, huérfano de nido,

se fue navegando en mares de olvido,


porque bifurcamos, tristes, el camino

cuando reescribimos los dos nuestro sino...


Hoy las mariposas son perlas suicidas,

feneció el amor por nuestras heridas.


Tú te casarás de blanco y sonrisa,

yo te miraré exhalando brisa,


mas tú pensarás, allí en el altar:

"me quedé sin barco, se quedó sin mar".


No podrás saber que yo quedo inmerso

en la noche eterna de mi oscuro verso...


Yo jamás diré que mi amor se opone

para que tu rímel no se distorsione,


para que no bajen lágrimas de cieno

y empañen, amor, tu rostro sereno.


Cuando estés de hinojos en el presbiterio,

pensarás en mí y en el adulterio,


y recordarás el antiguo hostal

donde fuiste risco y fui vendaval.


Y dentro del templo de muda barroca

sentirás mis besos al besar su boca;


porque en ese instante que se pierde todo

verás el matiz entre flor y lodo,


por el miedo a ser en el mismo mar

dos puertos gemelos difícil de alear.


Pero el vil dinero ganará la guerra

donde tu amor muere y el mío se aferra,


y al pensar en joyas borrarás mis besos

aunque estén tatuados en tus embelesos;


dirás que si yo te vestí de risco,

él te vestirá, tal vez, de obelisco,


y yo solamente podré dar la vuelta

viendo que tu vida ya quedó resuelta...


Cuando tú te cases sólo los retratos

harán entre nos tristes concordatos.


Cuando tú te cases morirán las flores,

al tiempo que nazcan todos mis dolores,


y cuando en las aras pronuncies "acepto",

no seré otra vez del amor adepto.


Fecha: 26/03/2015

Estructura: Dístico

Pablo Bejarano en 2015,
Lago de Atitlán, Sololá.



Sin embargo...

Reina de mi punición,

semilla de mi tristeza, 

eso eres, corazón,


y sin embargo, te amo,

amo tu blanca llaneza

y tus labios sin reclamo.


Te has mostrado indiferente

al amor que ha florecido

en mi pecho vanamente


y a la infinita quimera

que en tu pecho busca nido,

pero se pudre en la espera.


Ignoras mis madrigales,

desairas mi ilusiones,

matas mis sueños astrales;


en fin, laceras mi ser,

sin embargo, mis canciones

te hacen música, mujer.


He esperado cada día

que tus ojos de capullo

valoren mi poesía;


esos ojos soñadores

que en mis ensueños arrullo

como a tiernos ruiseñores;


esos fanales inmersos

en un sopor de ternura

que hacen líricos mis versos;


esas fúlgidas estrellas,

que luminan y fulguran

y dejan luz en sus huellas.


He esperado por tus besos,

porque tu boca en mi boca

coloque sus embelesos;


esos labios escarlata

que mi soledad convoca

en su triste serenata;


labios de nube rojiza,

volando por mis ensueños

como amor que se desliza;


labios de sueño inconcluso

que, a pesar de mis empeños,

dan prioridad a un intruso.


Amo tu oscuro cabello,

sedoso y ensortijado

como el ocaso más bello,


como fragmento de noche

que en un alud desbocado

se hace mágico derroche...


Pero me lastima amarte,

amar toda tu belleza

y no poder conquistarte,


porque estuvimos unidos

por tu risa y mi tristeza,

por los vanos apellidos...


Sin embargo eternamente

te amará mi corazón

con este amor imprudente


que está esperando tu venia

para cumplir la ilusión

de acariciar tu gardenia.


Fecha: 16/04/2014

Estructura: Tercetillo 

Pablo Bejarano en 2014




Nube de cuita

Se agruparon los días y formaron un año

y el arrepentimiento de aquella decisión 

continúa asechándome, igual que nuestro daño.


A veces late aún mi triste corazón

diciendo en clave morse, igual que en el antaño,

tu inmaculado nombre, mi Dulce inspiración.


Se me fue de las manos tu dulzura infinita,

se me fue de la boca tu boca de clavel

y se alojó en mis brazos una nube de cuita.


Te olvidaste de mí en los brazos de él

y otro obtuvo el azúcar de tu boca bendita

con sabor de crepúsculo, de vendimia y de miel.


Por ver fachadas falsas de arquitectura bella

dejé tu corazón, dejé tu amor sincero

y dejé tu inocencia y tu luz de doncella.


A pesar de los años y el silencio, te quiero,

aunque tú ya no seas en mi cielo la estrella

y yo no pueda ser de nuevo tu trovero.


Yo no sé si mi amor ha quedado escondido

o se desvaneció con la muerte del tuyo,

sólo sé que te hiciste mi sueño prohibido.


Regresaría el tiempo para dejar mi orgullo

y sentirme de nuevo tu poeta querido,

y sentir que aún eres mariposa que arrullo.


Sólo quiero que sepas, mi Dulce mariposa,

que daría la vida por tener otro beso

de tus mágicos labios con bálsamo de rosa

y sentirme otra vez dueño de tu embeleso.


Fecha: 18/04/2015

Estructura: Terceto encadenado 

Pablo Bejarano en 2015


Sueño sin alas

Admito que lo nuestro fue un terrible fracaso,

y mis celos nocivos, la fatal agonía

de este amor, hoy cercano a su tétrico ocaso.


Aunque cuando lo acepto me lleno de coraje,

admito haberte amado sin paz, sin armonía

y que nuestro cariño se perdió en el paisaje.


Observo con tristeza que la luz del pasado,

(fuente de amor y calma, de gloria y de sonrisas)

es hoy obscuridad y me tiene encerrado.


Pero cómo olvidar las galaxias de amor 

que de noche peinaban nuestras tenues cornisas,

si avivaron los pétalos de tus labios en flor;


cómo, si casi siempre estoy cogitabundo

pensando en el pasado que me hacía feliz

y llenaba de rosas los jardines del mundo.


Se escucha por las calles la fuerte algarabía

de risas y más risas que rompen decibeles,

pero dentro, en mi pecho, solo hay melancolía.


La vida es como sueño, como alegre verbena,

va regando color igual que los pinceles,

pero dentro, en mi pecho, sólo existe la pena.


Ahora tu sonrisa ornamenta a alguien más

y otros labios reciben la luna de tu boca

que no podré entrever cerca de mí jamás.


Ahora mis fanales sólo son un aljibe

donde va diluyéndose mi espíritu de roca

y donde se refleja mi inminente declive.


Es una paradoja este amor acabado,

pues es como el umbral de tu felicidad

y como el mustio vano de mi sueño eclipsado,


es la bifurcación que divide el camino

y cada vez te lleva más lejos de mi vida

distorsionando así el mapa del destino.


Si nuestro amor ha sido amor de un solo pecho

y sólo ha provocado entre ambos una herida,

es justo que me encuentre ahora insatisfecho.


La diaria algarabía se escucha en derredor

lo cual me hace sentir el único hombre triste

que viaja por el mundo llorando un mal amor;


el único que tiene el alma lastimada

y llora cada noche pensando que te fuiste

para no regresar a este cuento de hada.


Este sueño sin alas de verte regresar,

es un sueño imposible que sale por mis ojos

con forma de tristeza, con figura de mar.


Hoy, al Rey de los Cielos, mientras lloro le pido

que el hado te regrese al lecho de mis brazos

usando como medio la magia de Cupido.


Hoy no quiero llorar más ríos por tu ausencia,

por la negra nostalgia o los mustios fracasos,

solo quiero embriagarme con tu grata presencia.


Desearía sanar esta oscura tristeza

con la clara alegría de los besos melosos

que, ausentes de mis labios, están en mi cabeza.


Sin embargo tranquilo me verás esperar

tu regreso con muchos abrazos primorosos

que tendrán la grandeza y la fuerza del mar…


Son tristes las historias con clímax prematuro

porque sólo nos dejan la amarga sensación 

de querer que el pasado sea nuestro futuro.


Fecha: No registrada

Estructura: Tercetos alejandrinos 

Pablo Bejarano en 2014



Lucero de brea

Como lluvia en el estío

y escampada en el invierno,

como rosa en el erial,

como paz en el averno,


como lucero en la noche,

como sonrisa en el llanto,

como mendrugo en la hambruna,

como numen en el canto:


así llegaste a mi vida

a matar la soledad, 

a cambiarme la existencia

con tu amor y tu bondad;


así aterrizó tu beso

en mi boca abandonada

para poner alegría

donde no quedaba nada.


Como verde en el otoño,

como voz en el mutismo,

como adiós en la tristeza

y pontón en el abismo,


como estrellas en los ojos

y pobreza en el orgullo,

como abrazos en el frío,

como flor tras el capullo:


así llegaste a mi vida

a endulzar esta amargura

que obnubilaba mi cielo

como calígine oscura;


así aterrizó tu beso

en la playa de mi boca,

para inundar con amor

este corazón de roca.


Como júbilo en la cuita,

como armisticio en la lid,

como verdad en la duda

y fuerza en el adalid:


así llegaste a mi vida 

perdida en la verborrea,

a darle brillo a mis noches

como lucero de brea;


así aterrizó tu beso

en esta crisis de amor

para avivar mi quimera

con tu encanto y tu esplendor...


Has sido tú la esperanza

en mi triste soledad,

es por eso, vida mía,

que te quiero de verdad.


Fecha: 25/11/2014

Estructura: Redondela 

Pablo Bejarano en 2014


Labios de frambuesa

Quiero contarles la historia 

de la niña enternecida

que fue llenando mi vida,

noche con noche, de gloria.


Yo también era un infante

cuando nos flechó Cupido

y mi pecho quedó henchido

de un amor desconcertante.


Poseía ojos de luna,

labios suaves de frambuesa,

alma pura de princesa

y un encanto de laguna.


Nos fundimos en un beso

como viento y como mar

que nos hizo imaginar

una vida de embeleso,


mas no todas las historias

terminan con alegría,

unas tienen agonía

más allá de las memorias.


Creció la muchacha bella

al tiempo que su ufanía

y está lejana hoy en día

como una fúlgida estrella.


Anidada en otros brazos

se olvidó de mi ilusión

y empujó mi inspiración

hacia los negros fracasos.


Aunque su boca serena

quiero borrar de mi ayer,

ahora que ya es mujer

se hace más grande mi pena.


Fue tan sucinta la historia,

tan breve como suspiro

que aún hoy cuando la miro

siento llenarme de gloria.


Ella marca mi futuro

desde el fondo del pasado

y sonríe en mi costado

latiendo veloz y duro.


Ella es la niña preciosa

con un perfecto perfil,

con pupilas de marfil

y labios suaves de rosa.


Es esta la historia oscura

de dos niños inocentes

que viven ahora silentes

y presos en la amargura.


Fecha: 10/05/2015

Estructura: Redondilla

Pablo Bejarano en 2015



Cómo no te voy a amar

Cómo no te voy a amar

aunque duelas duramente,

si navegas en mi mente

cual balandro sobre el mar.


Cómo no te voy a amar

si tus besos son delirio,

si tus labios son de lirio

y mis ojos son tu hogar.


Cómo no te voy a amar

si el soponcio de los días 

se aproxima cual tranvía

para hacerme sollozar.


Cómo no te voy a amar

si aunque no estás a mi vera

eres flor de primavera,

eres flama de mi lar.


Si cuando veo tus ojos

me olvido del paraíso,

me enamoro de tus rizos

y de tus pétalos rojos.


Si cuando el tiempo fugaz

asesina mi esperanza

y aniquila mi confianza

me incentivo con tu faz.


Si aunque no eres paisaje

mis ojos enamorados

se quedaron atracados

en tu faz sin maquillaje.


Si aunque no eres perfecta

agitas mi corazón,

lo eximes de la aflicción 

y de la tristeza abyecta.


Si aunque no somos amantes

me ha dado por serte fiel

aunque tú andes con él

en universos distantes.


Si aunque no eres realeza

son tus ojos de esmeralda

y tu pelo por guirnalda

los que te hacen mi princesa…


Cómo no te voy a amar

si mi pobre corazón

va cantando una canción

cuando late sin parar.


Si aunque yo no soy poeta

me ha dado por escribir

y no puedo prescindir

de lisonjear tu silueta.


Si aunque nunca me amarás

la tristeza que me embarga

ya no será tan amarga

en vísperas del jamás.


Cómo no te voy a amar,

si aunque no eres estrella

tienes fulgor de centella,

y misterios como el mar.


Si este solo corazón

que no posee alegría,

por ti emana poesía

y erupciona inspiración.


Si por obras del azar

te cruzaste en mi camino

como un astro peregrino

¿cómo no te voy amar?


Fecha: 10/02/2015

Estructura: Redondilla

Pablo Bejarano en 2015


Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas que siento cuando el sol se debilita, si tú también miraras las estrellas pensando que mi nombre ahí levi...