Un día más

Yo no sé si camino por el tiempo 

o si el tiempo camina por mi ser.

Tal vez los dos morimos un momento 

y al siguiente intentamos renacer,


pero a diario el camino se me acorta

por delante y se alarga por detrás

y la vida que ahora me conforta 

piensa marcharse y no volver jamás.


La alegría que tuve cuando infante 

y el mundo era algo mágico a mis ojos,

transmuta de manera preocupante 

después de tantos golpes y despojos.


Sin presentir el día de mi muerte,

que puede ser mañana o en cien años,

cada vez que la vida se divierte 

conmigo voy rindiéndome a los daños.


Ahora ya no espero más con ansias 

la suma de otro año a mi vereda,

porque se debilitan las fragancias 

de la vida y el rostro ya no es seda.


Los años van talando la emoción 

que sentíamos antes por las fiestas

y convierten la vida en un rincón

maltrecho donde reinan las apuestas.


Lo cierto es que este "día de mi santo"

no es algo que debiera celebrar;

se apagan las "velitas" con el llanto 

por la vida que empieza a terminar.


Un día más es justo un día menos,

una legua más cerca de la muerte.

Cada día que pasa es el veneno 

que acabará conmigo y con mi suerte.


Fecha: 23/10/2016

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2015.



Nefelibato

Si tan solo existiera forma alguna

para volver a aquellas madrugadas 

que esperaba vivir un cuento de hadas 

bajo el ebúrneo abrazo de la luna,


a aquellas noches cuando te veía 

paseando de la mano de tu amado,

con tu cuerpo sublime y erizado 

de amores, de pasión y de alegría,


le informaría al Yo nefelibato 

que suspira por ti cuando te mira

y en su deseo más feliz aspira 

a perder en tu piel el celibato,


que en un futuro no remoto habrá

de beber el almíbar de tu boca

sin horadar tu corazón de roca

porque ternura en ti no encontrará,


y serán vanos los suspiros todos 

que estrella contra el viento al admirarte,

porque tú más que navegar en arte 

prefieres buscar rosas en el lodo.


Si tan solo existiera alguna forma 

de murmurarle al Yo del tiempo aquel 

que no vales la pena ni el clavel,

haría sin pensar esa reforma


para bajarte del altar sagrado 

en que te coloqué erradamente 

cuando creí que eras diferente 

a todas las mujeres del pasado,


mas un periplo así es resulta inviable,

como inviable es borrar los besos santos 

que hoy rondan mis recuerdos como espantos 

y aniquilan mi forma más estable.


Fecha: 07/09/2016

Estructura: Cuarteto

Pablo Bejarano en 2016.
San Pedro la Laguna.

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En las manos del destino

Cuando el sol alcanzaba el horizonte 

y encendía en las aves agua y trino,

se fraguaba en las manos del destino 

un cambio "diminuto" para algunos.


Era un día con razgos similares 

a todos esos días del ayer,

mas la parca tenía en su quehacer

el acabar la vida de un humano.


Nunca había dolido por acá,

porque siempre llevaba gente ajena,

pero ahora incluía en su faena 

un paso por la senda de mi amigo.


El día se miraba como todos 

los días que anduvieron en su piel;

salió jugando humilde su papel 

de ciudadano ejemplo y respetable.


En las grisáceas venas de la ruta 

viajaba como un hombre precabido, 

pero la muerte había decidido 

aniquilar el viento de su alma. 


La vida se asomaba por sus ojos 

y en el retrovisor no vio siquiera

que estaba traspasando la frontera 

de la vida y la muerte en ese instante.


Así suele pasar en este plano:

ahora estás con vida y un segundo 

después estás viajando al otro mundo 

sin percatarte, sin notarlo al menos...


Se vuelve inexplicable ese momento,

ese pequeño instante que convierte 

nuestra vida en un átomo de muerte,

en símbolo de olvido y de la nada.


Año: 17/09/2016

Estructura: Cuarteto de una rima

Pablo Bejarano en 2016.
Lago de Atitlán.


Himno a la bandera

Con dos brazos azules el cielo

un pedazo de nube ha arropado

y en su centro un escudo sagrado

colocó junto al bello quetzal.


Al compás de los vientos tremola

como oleaje de mar con espuma,

como nube que nunca se esfuma

aunque enfrente al feroz vendaval.


Como nube que nunca se esfuma

aunque enfrente al feroz vendaval,

nuestra enseña ante nada se abruma

si tenemos fervor nacional.


Sus colores de estío radiante

ondulando nos llenan orgullo

y liberan al fin del barullo

esta patria sutil de maíz.


En el asta se aprecia más bella

que cualquier otra enseña del mundo,

me provoca un sentir muy profundo

admirar su divino matiz.


Me provoca un sentir muy profundo

admirar su divino matiz,

como un cielo bendito y jocundo

que bajó a resguardar mi país.


Nuestra patria en su piel se acurruca

pues saliendo de nuestras fronteras,

si la vemos con otras banderas,

nos sentimos en nuestra nación.


Si la patria se ve conminada

todos juntos haremos la guerra

con el alma dejada en la tierra

y el amor en azul pabellón.


Con el alma dejada en la tierra

y el amor en azul pabellón

sacaremos de donde se encierra

todos juntos la inmensa pasión.


Se alzarán sus colores por siempre

y por siempre será la oriflama

encendida con libre soflama

en la paz y la vida fatal.


Cuando al cielo elevamos la vista

para ver una nube viajera,

miraremos a nuestra bandera

invocando un septiembre triunfal.


Miraremos a nuestra bandera

invocando un septiembre triunfal

y diremos, con voz lisonjera

"Loor a ti, Pabellón Nacional".


Año: 19/08/2016

Estructura: Himno

Pablo Bejarano en 2020.



Árboles

Aunque están condenados a vivir 

siempre donde será su sepultura 

y su tronco ha intentado destruir 

el humano con negra dentadura,


aún pretenden alcanzar el cielo 

con el verde follaje que semeja 

un ave que ha perdido el don del vuelo,

pero no la beldad de su madeja...


Y bailando al compás del vendaval 

oxígeno le envían al humano,

porque a pesar de ser un criminal 

lo miran y lo quieren como hermano.


Su piel tiene el color de la esperanza 

y su tronco es un brazo del Creador,

su existencia merece una alabanza 

y su vida respeto, paz y amor.


Son la verde epidermis de la tierra 

y el reflejo cetrino de las nubes, 

son golpeados y no declaran guerra 

porque son bondadosos cual querubes,


pero hay quienes pretenden admirarlos

en ventanas o puertas, en lugar 

de acudir a algún bosque y observarlos 

como perlas sedientas de bailar.


¿Qué han logrado los árboles sagrados 

sino darnos abrigo y darnos vida,

y por qué diariamente son talados 

y por qué exterminamos su güarida?


Ha llegado ya el día de entender 

que el árbol es un templo y un santuario 

de vida y que debemos proteger 

su hábitat con amor y abecedario.


Fecha: 06/07/2016 

Estructura: Serventesio

Pablo Bejarano en 2016.




Sin dejar cenizas

Le quitaste los puntos suspensivos 

al cuento que dejé en "continuará",

me cerraste el camino a Boyacá 

con desdenes injustos y nocivos.


Vetaste mi derecho de soñarte,

mi avidez de viajar a tu país,

diciendo que se arranca de raíz 

todo lo que de ti no forma parte.


Un adiós de tu boca, un hasta luego 

de la mía, cambiaron el destino,

y desde entonces lleva este camino 

a una Roma fatal envuelta en fuego.


Todo está sin belleza o placidez...

Un adiós que no trae atrás un hola 

se lleva el do menor de la pianola 

y de la mente toda sensatez. 


Aunque me dolió tanto el corazón,

estoy aún amándote, mujer, 

mas espero jamás, jamás caer 

en un abismo hostil por decepción.


Pero más que otra cosa hoy espero 

que este fúlgido fuego que me eriza 

se apague en mí y sin dejar cenizas 

se hunda en el pasado justiciero.


La noche de este amor es surrealista 

y ya no tiene forma de ventura,

la constituyen trazos de amargura 

y rayos de tristeza por la vista.


Cuando muera este amor, seguramente,

no será buen recuerdo, será nada 

y tú serás por fin aniquilada 

en todas las esquinas de mi mente.


Fecha: 09/04/2016

Estructura: Cuarteto 

Pablo Bejarano en 2016.



Desafiando la marea

Yo prefiero la distancia

a no haberte conocido

y prefiero tu arrogancia

a un amor más que fingido.


Ir contigo por la vida

o sin ti rumbo a la muerte,

verte en fotos detenida

o a mi vera, pero verte.


Yo prefiero lo que sea

si es contigo y para amar:

desafiar a la marea

o perdernos en la mar.


Yo prefiero tu camino

para bien o para mal,

ser tu sueño más divino

o en tu herida ser la sal.


Yo prefiero conformarme

con que adviertas mi existencia

aunque deba de privarme

de gozar en tu presencia


...Y versar pensando en ti

o callar por tus desdenes,

pero nunca verme así

alejado de tus genes.


Yo prefiero lo que sea

si es contigo y para amar:

desafiar a la marea

o perdernos en la mar.


Yo prefiero tu camino

para bien o para mal,

ser tu sueño más divino

o en tu herida ser la sal.


Fecha: 27/07/2016

Estructura: Cuarteta

Pablo Bejarano en 2016



Último poema

No sé cuándo heredé de algún bosque nuboso

un halo de nostalgia y un color de tristeza,

ni cuándo me legó el cielo tenebroso

el gusto de extrañar la luz de tu corteza.


Pero tengo presente cuándo se ahogó en mis manos

la grandeza del verso y la voz del amor:

fue allá cuando los días en que anhelos insanos

se llevaron tus pétalos para orlar otra flor.


A veces me hace falta escribir y escribir

para encontrarle al viento la forma de tus dedos,

para saber si puedo empezar a fingir

que mi desamor es el mejor de los credos.


Mas eres como el ruido que al marcharse nos deja

un caudal de silencio ocupando el ambiente,

y como el huracán que envuelve en su madeja

la paz de algún océano relajado y silente.


Por eso te has llevado trenzado en tu cabello

el verso que no he escrito y parte de de mi vida;

parece que el silencio es el tétrico sello

que marca a los poetas después de una partida.


Hay días que no sé a quién llama mi ser:

si a la fuerza bendita que movía mis manos

cuando versificaba, o a la ingrata mujer

que se marchó dejándome inviernos y desganos.


Lo cierto es que hoy en día se hicieron dos pronombres

del nosotros aquel que no conjugó el verbo;

hoy tu rostro divino persiguen otros hombres

y yo rondo otros cuerpos con instinto de cuervo...


Pero esperaré siempre, anhelante y ansioso,

encontrarte de nuevo, mi delicada gema,

para ganar en otro encuentro venturoso

un beso, o por lo menos, un último poema.


Año: 20/07/2016

Estructura: Serventesio alejandrino

Pablo Bejarano en 2016
San Pedro la Laguna, Sololá.


Ilusión

La luna es un semáforo que en la noche autoriza

el paso libertino al alcohol y la fiesta,

y el domingo es un rato en el que se agudiza

el gusto por el sexo, las drogas y la apuesta.


Se supone que yo debería incluirme

al ganado uniforme que disfruta la vida

malobrando su cuerpo, mas no puedo rendirme

ante el viento maligno de una causa perdida.


Yo debería estar usando a una mujer

como objeto sexual o pañuelo de llanto,

mas esto me parece un brusco proceder

indigno de respeto, de lisonja o de canto.


Yo prefiero pasarme la noche en cautiverio

disfrutando la lluvia o una buena lectura,

o escuchando a las aves en el prístino imperio

de los campos vestidos con verde arquitectura.


Yo debería estar rompiendo corazones,

agotando el licor o rasgando la paz.

Yo debería estar nublando mis pulmones

con algún cigarrillo de tristeza fugaz.


Pero prefiero andar en silencio profundo

por las calles antiguas diseñando algún verso

o anhelando viajar por las venas del mundo

o en los albos lunares del oscuro universo.


Yo debería estar en una discoteca

haciendo cada noche una cosa indecente.

Yo debería ser, tal vez, la marioneta

del nocivo licor, igual que tanta gente.


Empero estoy acá construyendo con flores,

con cartas y poemas un verdadero amor;

empero estoy acá con paz y sin rencores

gracias a mi ilusión de ser un escritor.


Fecha: 05/06/2016

Estructura: Serventesio alejandrino

Pablo Bejarano en 2016


Amor perfecto

Hay un amor perfecto para mí,

tal vez con ojos verdes o cabello

ondulado, tal vez con un destello

de pasión en sus labios carmesí.


Transita por caminos delirantes,

quizás en la nación más alejada

o pernocta en los brazos del amante

que la dejará triste y defraudada.


Hay alguien que comparte mi destino

y sueña con mis ojos cada noche,

hay alguien que en sus brazos tiene un broche

para unir nuestro sueño más divino.


Hay alguien que posee una cintura

ideal para el tamaño de mis brazos,

hay alguien que se inventa mi figura

cuando el sol lanza sus dorados lazos.


Mi chica ideal se hizo, sí señor,

el problema sería no encontrarla

para hacerla feliz, para arroparla

con mis besos, disparos del amor.


Y temo que se pierda en el recodo

del amor, del futuro o del azar

o que encontremos otro "eresmitodo"

por perder las virtudes de esperar.


El que ella sea ideal para mi ser

no asegura la unión de nuestra vida,

por eso llevo el alma estremecida

dudando si veré a esa mujer.


Pensar que no vendrá me da temor,

pero estoy sobre todo preocupado

por creer que quizás mi gran amor

ya vino y la he perdido en el pasado.


Fecha: 24/04/2016
Estructura: Cuarteto y serventesio

Pablo Bejarano en 2015


Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas que siento cuando el sol se debilita, si tú también miraras las estrellas pensando que mi nombre ahí levi...