Poesía

¡Oh, poesía sublime, 

eres enjambre de musas 

que con lisonjas profusas

el corazón nos redime!


¡Oh, poesía eminente,

eres el río en un verso 

y la voz del universo 

que percibimos silente!


¡Oh, poesía infinita, 

eres galaxia de amor,

eres lago de pudor 

y simiente de la cuita!


¡Oh, poesía suntuosa,

eres vergel de ilusiones 

y siembras los corazones 

con la estrella y con la rosa!


Fecha: 21/01/2015

Estructura: Redondilla 

Pablo Bejarano en 2014. 


Olvido

Olvido es un infundio sagaz y evidente,

en la mente busca mantener escondido 

el pasado que a veces causaba una herida;

la vida nos cambia cuando algo es olvidado 

y la historia se marcha de nuestra memoria.


El olvido es un viento, una cruel borrasca

y con la hojarasca sepulta lo ocurrido;

antaño es la palabra usada a su antojo,

los ojos rebosa con tristezas y daño

y hiere el corazón si el recuerdo muere. 


Olvido es el ocaso de un lóbrego amor 

que dolor nos deja cuando ya se ha perdido.

Olvidar es fugarse de la misma vida 

que herida no logra nunca más sanar.

Olvido es solamente un amor fallido..


Fecha  21/01/2015

Estructura: Quiteto de rima cruzada

Pablo Bejarano, entre 2013 y 2015.


Tu ausencia

Esta inhabitada ropa 

es el cuerpo de tu ausencia 

y el porqué de la demencia 

que en mis ensueños galopa.

Tu ausencia es la oscura tropa 

de lágrimas en mis ojos,

viene sembrada de abrojos

para herirme de amargura 

y comenzar mi tortura 

llevándome a sueños rojos.


Tu fría ausencia lastima 

y es una tertulia triste

con el amor que persiste 

en los rasgos de mi rima.

Me lleva de cima a sima 

sangrando por el suspiro

que hiere si no te miro,

pues te quiero de tal suerte 

que está próxima la muerte 

en una canción o un tiro.


Año: 12/01/2015

Estructura: Espinela 

Pablo Bejarano en 2016.
San Cristóbal el Alto.




Me gusta

Me fascina del mar cuando besa las playas,

me gustan los volcanes rompiendo el horizonte,

la pétrea eternidad de las ciudades mayas 

y el baile sin canción del calor en el monte.


Me gusta de la vida el llanto y la tristeza 

y el vuelo libre y alto del altivo quetzal,

me gusta rendir culto a toda la belleza 

y a todos los riachuelos con linfas de cristal.


Me gusta ver mi enseña formada por el cielo 

y la tenacidad del hombre peregrino,

me gusta ver la vida como místico anhelo 

y deambular a solas por mi vano camino.


Me gusta el negro traje que presume la noche 

y el águila que mide el cielo con sus alas,

me gustan los amores ajenos al reproche 

y mi nación exenta de flechas y de balas.


Fecha: 05/01/2015

Estructura: Serventesio alejandrino 

Pablo Bejarano en 2016.



Soledad

Mi triste soledad es asesina,

es como rosa oscura y sempiterna 

y tiene menos pétalos que espinas. 

Esta hostil soledad de las cavernas

la hermosura exilió de mis retinas 

y mi invierno interior nutre y externa 

junto al rojo riachuelo del amor

que inunda mis mejillas de rubor.


Esta cruel soledad de mi existencia 

es la parca esperando mi caída,

es viento que erosiona mi conciencia 

y crea monumentos con mi herida.

La soledad que puebla mi demencia

es una barca viuda y aguerrida 

que navega en el mar de mis fracasos 

y ya encamina al porvenir sus pasos.


Fecha: 03/01/2015

Estructura: Octava real

Pablo Bejarano en 2016.


Año viejo

El año exhala sus últimos días

y deja en mí remembranzas confusas,

deja un raudal de canciones y musas

y muchos ósculos sin alegrías.


El año muere de luces rodeado

por su complejo de estrella fugaz;

no sé si muere inconforme o en paz,

yo solo sé que se marcha al pasado.


El año muere, mas yo lo despido

con mi sonrisa de antiguo cardumen

que nada tiene que ver con Cupido...


Adiós, sublime y querido viajero,

te vas sin meses, te llevas mi numen

y mi ilusión de escuchar un «te quiero».


Fecha: 27/12/2014

Estructura: Soneto de cuartetos independientes 

Pablo Bejarano en 2013.




Te sueño

Te sueño, amor, te sueño, yo siempre te he soñado.

Fuera en la realidad siempre has sido mi sueño.

Tu montaña de rosas, tu racimo de estrellas,

tu oscura catarata, tu blanco continente,

conforman el paisaje en mis ojos dormidos.


Te sueño eternamente pues no puedo besarte.

Te sueño como novia cuando escarchas mi vida

y desde que te sueño, soñarte es tradición,

porque eres mi existencia, mi dolor y mi muerte

y yo soy tu sonrisa empañada de hastío.


La mañana y su luz me alejan de tu cuerpo

como el sol cuando cae en el hondo cenit,

y yo quiero acercarme como el sol cuando llega

al lejano horizonte para hacerte verdad,

para seguir amándote, pero sin la nostalgia.


Fecha: 15/12/2014

Estructura: Quinteto blanco 

Pablo Bejarano en 2014.




Feria centenaria

I

En la tarde del siglo diecinueve

se vio por vez primera celebrar

la feria que besada por el mar

nos alegra y a veces nos conmueve.


Con ventas de cabeza de ganado

y corridas de toros y guateques,

con visitantes de Sacatepéquez

y Amatitlán estuvo rebosado 


el lugar. En el cielo la explosión 

de juegos pirotécnicos cantaba 

el día en que la gente celebraba

a nuestra Inmaculada Concepción.


Del último rincón de aquella villa

(hoy gran ciudad) los pobres y los ricos,

salían con instinto de pericos

a comentar la feria y la alegría.


II

El campo de la feria, ahora en día,

con los juegos mecánicos se viste

y lo que ayer nos parecía triste

se alegra al contemplar que va María 


en procesión sublime por las calles

dando su bendición inmaculada.

Hoy la feria presume engalanada

y adornada con todos sus detalles


sus ciento veinticinco años de historia,

sus ciento veinticinco años de fe

y devoción por lo que no se ve,

sus ciento veinticinco años de gloria


celebrados de forma singular

y honrrados por la voz de la cultura

con un certámen de literatura 

por el cual nos ponemos a cantar.


III

Los ciento veinticinco años de fiesta

ojalá se dupliquen o eternicen,

para que en el futuro se divisen 

los jóvenes bailado con la orquesta.


La feria que ha cambiado, cambiará,

pero la fe será siempre la misma

y la ciudad se vestirá de prisma

cuando la gente salga a celebrar.


¡Viva Escuintla y su feria centenaria!

¡Viva Escuintla y también la Concepción 

de María y esa gran celebración 

que es cada vez mejor y extraordinaria!


Mientras la gente exista el pueblo tierno

de Escuintla logrará estar unido

con la importancia de habitar un nido

en donde se honra aquel milagro eterno...


Fecha : 27/01/2017

Estructura: Cuarteto 

Premio: Primer lugar en los Juegos Florales de Escuintla, 2023 

Pablo Bejarano en 2023. 
Gala de premiación de los Juegos Florales de Escuintla.


En el infierno

Murieron en el infierno

sufriendo por los pecados

de los diablos disfrazados

de ovejas en el invierno.

Que la culpa es del Gobierno

ha sido nuestra consigna,

mientas uno se persiga

y el otro cubre a su gente

quedándose indiferente

ante injuria tan maligna.


Que el día de la mujer

nació porque se quemaron

mujeres que protestaron

es necesario saber,

para lograr entender

que estos guardias malnacidos

"conmemoraron", heridos

por quedar en evidencia,

con esa misma sentencia

este día malhabido.


Era hoguera y no hogar

aquel sitio que con llamas

enlutó las oriflamas

y nos hizo sollozar.

No se lava con el mar

estupro tan despreciable

solamente comparable

con el viejo genocidio

que reclama en el presidio

a su autor imperdonable.


Perdónanos, patria mía,

por colocarte en las manos

de los malditos tiranos

que lastran tu fantasía.

Condena la tiranía

por la que vidas valiosas

no siguieron venturosas

floreciendo en libertad

ni con gran felicidad

en sus casas primorosas.


Fecha: 11/03/2017

Estructura: Espinela 

Pablo Bejarano en 2018.


El año

En enero...

Locomotora rauda de este tren

que lleva tras de sí once vagones.

Aquí ven su final las vacaciones 

y las clases inician su vaivén.


Otra vez levitando en el andén 

los niños con gorjeo de gorriones,

y tiemblan de ansiedad los corazones 

añorando los días de Belén.


Otra vez en enero las promesas 

para vivir mejor el año nuevo

y otra vez amenazan las tristezas...


Cuesta arriba caminan el mancebo 

y el anciano que buscan las sorpresas 

del amor que ya viene de relevo. 


En febrero...

Entre cartas de amor viene febrero 

ataviado de globos y de rosas,

dando lugar a citas amorosas 

y a la efusividad de los tequiero.


Nuestro amigo se vuelve mensajero 

para pactar las citas venturosas 

que siembran en los ojos mariposas 

y sonrisas en cada derrotero.


Un dios va uniendo almas con su flecha 

y se queda sin flores el jardín.

Entre todas las fechas esta fecha,


que no posee playa ni confín,

como siempre, amatoria nos acecha

en compañía de San Valentín


En marzo...

Cuando se pone triste el carnaval 

en el tercer vagón del tren expreso 

la Cuaresma en el año hace su ingreso 

conmemorando algo excepcional.


(Hace ya dos milenios un erial 

vio a Jesús caminando en el proceso 

de ayunar provocando su deceso

y ganando una lucha universal).


El morado en las verdes jacarandas 

colorea el ambiente deslumbrante 

que armonizan imágenes y bandas...


Y cuando el mes se encuentra agonizante 

los templos atavían con bufandas

moradas su fachada alucinante.


En abril...

To-to-chin, to-to-chin tras los cortejos 

siempre fúnebres marchas van sonando 

y adelante los hombres incensando 

y en los flancos devotos y festejos.


Sobre los muebles fúlgidos y viejos 

colocan a Jesús que va cargando

una pesada cruz y va sudando 

sangre que es la razón de sus consejos.


To-to-chin, to-to-chin se marcha abril 

o tal vez se lo roban a Sabina

de una manera despiadada y vil.


Se despide del cielo la retina,

el plenilunio esconde su marfil 

y el sol en el cenit ya no calcina.


En mayo...

Cada madre se vuelve la mejor 

a los alegres ojos de su hijo

y entre tanta emoción y regocijo 

va formándose acérrimo el amor.


La tierra se perfuma en preticor 

y el invierno acercándose prolijo 

entreteje en el campo un acertijo 

de árboles lozanos y de flor.


Arriban no se miran las estrellas,

se ven entre las nubes, y mojadas,

descienden a marcarnos con sus huellas.


En medio de las íntimas moradas 

el sol está encerrado en las botellas 

y en los labios de todas las amadas.


En junio...

Todo mundo dispuesto a celebrar 

a dos entes sublimes del planeta

que maniobran con garbo la veleta 

de un barco que no sueña con el mar.


Todo mundo se presta para honrar 

a quien cura al fugaz analfabeta 

y al hombre que pasea en la glorieta

junto al niño que ha visto germinar.


Celebramos al padre y al maestro,

sorprendentes y fieles asesores 

que con la luz sagrada de su estro 


siembran entre los niños los valores 

que tuvieron otrora sus ancestros 

soñando fomentar tiempos mejores.


En julio...

Cuando julio se asoma al calendario 

con treinta y un soldados bicolores,

celebramos unidos los mejores 

seres que nos alegran el calvario,


con ellos es mejor itinerario

la vida que sembrada con amores 

nos descarga de amargos sinsabores 

y hace el mundo un lugar hospitalario.


Es así: celebramos al amigo,

hermano putativo e infalible 

que nos dice en la cuita "estoy contigo".


El ángel con dos alas invisibles 

que tiene la lealtad siempre consigo

y no es capaz de hacer cosas terribles.


En agosto...

Cuando en agosto se oscurece el cielo

los colores radiantes del estío

aparecen lanzando un desafío

a la lluvia y brindándonos consuelo,


se nos muestran con forma de pañuelo

que tremola en sublime desvarío

y es al ver la bandera que confío

en la patria y la forma del anhelo.


Entre invierno y bandera se envejece

el año que se acerca a su final

y entre charcas de lluvia nos parece


que otro mes de la época invernal

vestido con más gotas aparece

y empieza a celebrar un funeral.


En septiembre...

Ya se ven los desfiles escolares

con las bandas sonando por doquier

y al compás de un mojado atardecer

van jóvenes con teas estelares.


Ya la patria luciendo sus collares

blanquiazules, igual que una mujer,

se maquilla con charcas al llover

y se cubre de verdes peculiares.


Es septiembre y el himno se hace ahora

popular en las plazas del país,

es septiembre y la calle se decora


con enseñas y espigas de maíz

y en el alma chapina nos aflora

otro motivo para ser feliz.


En octubre...

Se despiden las lluvias y saluda

el suspiro veloz de fin de año,

todo la gente vive en el antaño

y algún árbol lozano se desnuda.


Es la luna de octubre, ya no hay duda, 

la más bella en su luz y su tamaño

y en el cielo es un mágico ermitaño

que a los bardos noctámbulos ayuda.


Entre brujas, fantasmas y memoria

abordamos el diáfano vagón

donde el tiempo prepara la victoria


sobre un año que muere sin razón.

Nuestros pasos se hunden en la historia

y lo muertos entonan su canción.


En noviembre...

El caballo del viento se desboca

en el cielo y eleva los cometas

que presumen sus trémulas coletas:

el viento es un caballo que se aloca.


A los difuntos tétricos evoca

la gente con claveles y violetas

y cruzan en el cielo, cual saetas,

barriletes que el viento ahí coloca.


En las mesas el fiambre esplendoroso

luce como mosaico de sabor 

que erupciona un aroma delicioso.


En noviembre las manos del Señor

empujan, con el viento presuroso,

las nubes que han cambiado de color.


En diciembre...

Llamado por la gente el mes divino,

entre hielo, lucitas y armonía,

mezclamos la nostalgia y la alegría

y acabamos de nuevo este camino.


Entre "coplas pletóricas" de vino

esperamos ansiosos por el día

en que nació la luz que alumbraría

de ricos y de pobres el destino.


Nochebuena es de paz, amor y luz

y otras estrellas pueblan nuestro cielo

en nombre de la Virgen y Jesús.


Pensamos nuevamente en el anhelo,

en dejar olvidada nuestra cruz

en el año que acaba y da consuelo.


Fecha: 05/01/2017 

Estructura: Soneto clásico 



Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas que siento cuando el sol se debilita, si tú también miraras las estrellas pensando que mi nombre ahí levi...