Tecún Umán

El bosque en su fiesta recuerda a Tecún 

con alma aguerrida y con fuerza indiana,

con la sinfonía del quetzal y el tun,

con la voz brillante de cada mañana,

y la marimba cual jilguero,

le regala su canto al guerrero 

en el alba del veinte de febrero.


Aquel adalid con fuerza silvestre

llevaba en sus venas ríos de valor,

llevaba su tierra de cariz campestre

y la proclamaba con patrio fervor.

Cuando en su tierra vio al tirano

demostró su valor sobrehumano

y su astucia de fuerte pretoriano.


Tuvo en su alma pura amor por la tierra,

valentía eterna y fidelidad;

con resignación declaró la guerra 

para defender nuestra libertad;

dejó correr por sus caminos

el corcel de los sueños divinos

que guían a los viejos peregrinos.


Un pétreo relámpago opacó sus soles,

una lanza fiera eclipsó su vida;

germinaron pueblos de hombres españoles 

en donde los mayas tuvieron guarida.

Murió luchando por su imperio,

intentando entender el misterio 

por el que vio sangrar a su hemisferio.


Era el gran Tecún un príncipe fuerte,

un árbol lozano inmune al otoño,

paladín eterno sin miedo a la muerte,

del Imperio Maya estoico retoño,

insuperable monumento 

de valor que, llegado el momento,

supo sobreponerse al sufrimiento.


Por eso, Tecún, deseo cantarte,

decirte que admiro tu valor indiano,

que en tu tierra verde no podrán borrarte

porque están latentes tu lanza y tu mano

al ver el pecho del quetzal 

con el rojo brillante y triunfal

que recuerda tu sangre celestial.


Te recordaremos sempiternamente

y obtendremos fuerza de tu remembranza,

si se acerca alguien de manera hiriente 

matando a tus hijos con impía lanza:

en el plumaje del quetzal,

en tu raza feroz e inmemorial,

¡te encontraremos, héroe nacional!


Fecha: 17/03/2015

Estructura: Pavana 

Pablo Bejarano en 2015




Himno a la marimba

Un desfile de teclas canoras

con su trino sutil de guarimba

son el alma de nuestra marimba,

¡oh sublime instrumento chapín!


Continente de hormigo encantado

que proclamas amor y civismo,

eres nuestro mayor atavismo

y tu canto no tiene confín.


Eres nuestro mayor atavismo

y tu canto no tiene confín;

son tus notas el mar y el abismo

y conviertes tu voz en jardín.


Oh, marimba de sangre silvestre,

sinfonía de son sempiterno,

es tu canto llovizna de invierno,

tus arpegios veranos en flor.


En tu sierra de teclas morenas

el espíritu maya descansa

y en tus notas está la esperanza

que armoniza la paz y el amor.


Y en tus notas está la esperanza

que armoniza la paz y el amor,

¡oh, marimba, perínclita usanza,

te rendimos civismo y fervor!


¡Oh marimba, oh hermoso instrumento!,

en tus teclas está Guatemala,

tienes sangre sutil de mengala,

primavera también en tu voz.


Tienes alma bucólica y pura,

corazón de maíz encantado,

un complejo de trino sagrado

en la tierra bendita de Dios.


Un complejo de trino sagrado

en la tierra bendita de Dios.

¡Oh, jilguero de hormigo hechizado,

nunca calles tu límpida voz!


¡Oh marimba, preciosa marimba!,

ojalá que resuene tu canto

para siempre y que todo tu encanto

sea prócer veraz de lealtad.


Ojalá todo el mundo se admire

con tu estirpe de reina campera

y el país que nos da primavera

se conmueva al oír tu beldad.


Y el país que nos da primavera

se conmueva al oír tu beldad,

y también, como nuestra bandera,

seas símbolo de libertad.


Fecha: 06/02/2015

Estructura: Himno 

Pablo Bejarano en 2015



Colonización

Hay una caravana 

de carabelas y viene sobre el mar,

por una ruta arcana 

que desea cruzar 

en busca de otra tierra peculiar. 


Vienen de trecho en trecho

devorando las aguas y el levante;

un ominoso hecho,

algo que es indignante

se dará en esta tierra deslumbrante.


De "tierra" se oye el grito 

cuando miran la barba de las playas;

el júbilo infinito,

el ansia de medallas

hacen que llamen "indios" a los mayas.


Viene la expedición 

a mancharnos con todas sus injurias,

a hacer devastación,

a bañar de penurias,

a iniciar un suplicio de centurias.


Hay oro en profusión 

y un edén de riquezas asombrosas,

hay una población 

de razas poderosas 

que piensa defender todas sus cosas.


Hacia el Reino de España

vuelven las carabelas de Colón;

preparan su artimaña,

su infinita ambición 

y explican a la corte su misión.


Un día nuevamente 

el enjambre de barcos se acercaba,

invadido por gente 

que ahora conminaba 

a proscribir la paz que aquí reinaba.


Oprobios y exterminios 

y guerras empezaron a invocar;

todos los vaticinios 

decían que del mar

llegaría una fuerza de matar.


Nicarao y Umán 

con su tótem y llenos de valor,

en la contienda dan

la vida, con dolor,

pero muestran su furia al invasor. 


La tétrica ambición 

que aja la primavera de este mundo 

lleva a la perdición 

a un pueblo furibundo,

lo conduce a un crepúsculo rotundo.


Estupros, genocidio,

batallas, ignominias y maldad,

hicieron un presidio 

sobre la libertad 

y llenaron el sol de iniquidad. 


La pirámide llora

como llora el futuro de esta tierra,

la patria pecadora

les vino a hacer la guerra

y solo encuentra paz sobre la sierra...


Ahora el continente

es otra España, bella y renovada,

y dos gamas de gente

libre y esclavizada 

caminan juntas en la misma estrada,


y la calamidad 

y los ríos de llanto derramado,

el alud de maldad

y ese cruento pasado 

son suelo en el que hemos germinado...


Son ya quinientos años 

de perpetrada toda la invasión 

y todos esos daños 

hieren el corazón,

pero nos dieron forma e ilusión. 


Y ya nada es lo mismo;

los españoles vivos de hoy en día 

y los de cataclismo 

y aquella tiranía 

han roto ya sus lazos, ¡qué alegría!


Y los americanos 

no olvidamos el llanto y el suplicio,

pero damos las manos

para que el armisticio 

nos permita estar libres de prejuicio.


Hoy tenemos de España 

el canto poderoso de Darío,

una que otra espadaña 

de barroco sombrío 

y ciudades de antiguo poderío.


A la vez conservamos

pirámides inmensas como el cielo 

y pueblos soberanos

que siente por el suelo

el fervor que sintiera nuestro abuelo.


Es nuestra cicatriz 

un crisol de culturas y de razas:

el hombre de maíz 

y el de barro: las casas

son de dos continentes que se abrazan,


pero si el español 

continúa sintiéndose orgulloso 

del ayer, bajo el sol 

su orgullo desastroso 

quemaremos con furia y sin reposo.


Fecha: 16/10/2014

Estructura: Lira

Pablo Bejarano en 2014


Historia

El amor te conduce

a momentos sublimes, a lo alto,

pero nadie deduce

que tan solo es un salto

y pronto caerás sobre el asfalto.


Mañana el sufrimiento

habitará en tu alma, es inminente;

el enamoramiento

es como el aguardiente

porque envía espejismos a la mente.


Te diste por amor

a quien tú presumías que era bueno,

y encontraste dolor

al beber el veneno

de un hombre que acabó por ser obsceno.


El tipo ahora huye

porque del compromiso siente miedo,

pero es tonto y no intuye

que persiste el enredo

y que lo seguirá, como torpedo.


Tal vez ahora piensas

que la fatalidad te ha perseguido,

pero habrá recompensas

y verás en tu nido

tal vez el paraíso prometido.


Todas tus conjeturas

sobre un porvenir negro y deprimente,

en las horas futuras

no estarán en tu mente

y vivirás feliz eternamente.


Nunca más la memoria

te habrá de recordar las fechorías

que mancharon tu historia,

y tendrás fantasías

para endulzar tus noches y tus días.


Cuando veas sus ojos

tus problemas se habrán desvanecido

y también los abrojos

que tanto te han herido

y que te han alejado de Cupido.


Verás que la alegría

no está precisamente en lo viril,

sino en la algarabía

del retozo infantil

y en una risa tierna de marfil.


Ya no debes juzgar

a los hombres que cruzan tu camino

o te intentan amar,

porque cada destino

no tiene por qué ser un desatino.


Hay hombres de verdad

que procrean sus hijos con amor,

sin tener mezquindad,

pero a ti un impostor

te ha dejado sembrada de temor.


Sin embargo por ello,

aunque el principio fue dificultoso,

el milagro más bello,

el amor más hermoso

duerme profundamente en tu rebozo.


Y llegó igual que río

a tu corazón ancho como el mar,

llegó como el estío

para hacerte brillar

y darte una razón para llorar.


Emprendiste el camino

repleta de alegría y bendición,

aceptaste el destino

henchida de ilusión

y encontraste en tu niño inspiración.


Ahora ves en tu hijo

un maestro, tal vez un nuevo vate,

porque con regocijo

has ganado el combate

contra el fantasma negro de un orate.


Hoy sientes alegría:

tu nombre forma parte de un poema

que no será elegía

porque aquel anatema

ya no es parte siquiera de un dilema.


Empiezas a pensar

que si el aborto hubieras cometido

como ibas a intentar,

faltaría sentido

al tiempo que ya tienes recorrido.


A Dios le das las gracias

porque a pesar de todo te ha ayudado

a olvidar las desgracias

que habían eclipsado

la luz universal de tu pasado.


Fecha : 23/01/2014

Estructura: Lira

Pablo Bejarano en 2014




Efigie introspectiva

Yo nací en el camino

con una pluma elocuente,

con un sueño intermitente

y mi alma de peregrino.


Con alas de colibrí,

con versos inusitados,

con sueños superdotados

y fanales de alelí.


Ahora me creo bardo,

pensador anacoreta

y en mis sueños de poeta

soy el lírico lunfardo.


Soy el albo plenilunio

que asesina lobreguez,

soy la efímera avidez

con que nace el mes de junio.


Soy el sol filibustero

en el mar de mi poema

y en el verde ecosistema

soy rapsoda y soy jilguero


Soy el pájaro viador

en las índigas quimeras

y eludiendo las fronteras

he aparcado en el amor.


Soy el fuerte pretoriano

en mi interna y larga guerra,

soy un cúmulo de tierra

naufragando en el océano.


Soy el río que alambica 

luz y almíbar para el mundo

y el epinicio jocundo

de un alma que no claudica.


Yo soy la musa estival

con silueta de grafema,

soy la vida del poema

y de un cuento medieval.


Yo soy el único otario

que desea que los vates

derroquen a los orates

y cambien de itinerario.


Soy un soñador egregio

y voy creando ilusiones

y con líricas canciones

lisonjeo un rostro regio.


Yo soy esa orfebrería 

que tendida sobre el cielo

va dorando algún anhelo

al final de cada día.


Yo soy la alquimia concreta

de confusos cromosomas

y me voy con los aromas

de la lluvia a la glorieta.


Soy todo lo que precisa

mi sueño de trovador,

un conato de cantor

y el color de la sonrisa.


Yo soy mi propio destino

sin saber a dónde voy

y ando feliz aunque soy

una piedra en el camino.


Soy el verso de mi pluma,

soy grafema y pesadumbre,

soy orgullo y mansedumbre

y el amor que nos abruma.


Fecha: 29/01/2014

Estructura: Redondilla 

Premio: Segundo lugar en los Juegos Florales de Estanzuela, Zacapa, 2018

Pablo Bejarano en 2018
Gala de Premiación de los Juegos Florales de Estanzuela 




He tenido en la vida

He tenido en la vida un asomo de brisa

y ríos de tristeza y lunas por sonrisa;

he vivido la vida a mi sabor y antojo,

con júbilo en los labios y en el ama un abrojo.


He tenido en la vida la invaluable fortuna

de cantarle a los ríos y besar a la luna,

y aunque hallé desamores, dolor y mala suerte,

me marcharé boyante cuando llegue la muerte.


He tenido en la vida espíritu campero,

un alma de poeta con cantos de jilguero,

y he tenido el afán de observar el enigma

que se oculta detrás de un santo y un estigma.


He tenido en la vida el concepto de infierno

y un jardín de reproches para cada gobierno,

pero también la magia de la lluvia sutil,

de los ocasos rubios o marchitos de abril.


He tenido en la vida un amigo lunfardo

y el alma coronada por la estrella y el cardo,

he tenido también una novia sagrada

que tenía su boca a mi ser consagrada.


He tenido en la vida banderas en el cielo

y estrellas pasajeras que dibujan mi anhelo,

he tenido alegría, aunque tuve cascada

de tristeza en los ojos y en mi alma enamorada.


He tenido en la vida noches de pesadumbre

en los que me allanaron la paz, la incertidumbre,

he tenido mañanas llenas de inspiración

en las que revivía mi triste corazón.


He tenido en la vida la luz del horizonte

donde nace el amor y se camufla el monte,

la ilusión de viajar por todo el firmamento

y hundirme en la grandeza de un pequeño momento.


He tenido en la vida un oleaje en los dedos

como el que han poseído infinitos aedos,

un vaivén de tristeza en la boca del mar

cuando se fue la chica que ya no pude amar.


He tenido en la vida la extraña convicción

de que tal vez viajando a los valles de Orión

con grandes telescopios, a muchos años luz,

veríamos quizás la muerte de Jesús.


He tenido en la vida amor por los volcanes

que están llenos de vida aunque se ven inanes,

y tuve un arsenal de lágrimas suicidas

que siempre fusilaron las rosas escondidas.


He tenido en la vida lugar en los proscenios

para ver cómo aplauden al mundo los milenios

y desdenes terribles de mujeres hermosas

y más tequieros falsos que verdaderas cosas.


He tenido en la vida la aurora cotidiana

que borda en los celajes la fugaz filigrana

y una sonrisa efímera, bella y multicolor

dibujada al revés por las lluvias de amor.


He tenido en la vida una sílfide hermosa

que se fugó del mar para volverse rosa,

he tenido en la vida la gracia de la vida

y, por padres y hermanos, el alma conmovida.


He tenido en la vida quimeras de corsario

que vive su odisea anclado en un acuario,

y la parafernalia de culturas y ritos

y la sabiduría de tontos y eruditos.


He tenido en la vida cosas buenas y malas,

pero más que otra cosa, he tenido dos alas

que me dejan volar feliz sobre la vida,

disfrutando y sufriendo antes de mi partida.


Fecha: 19/04/2015

Estructura: Cuerteto de rima pareada

Premio: Segundo lugar en los Juegos Florales de La Democracia, Escuintla, 2019

Pablo Bejarano en 2015
La Democracia, Escuintla 




La Antigua Guatemala

Antigua, amada mía, tú que has visto mi cuita,

debes mirar también mi inmenso amor por ti,

este asombro infinito que me invade y agita

cuando veo tus rosas de color carmesí.


Cuántas veces he andado por tus calles de piedra

retozando al arqueólogo entre prístinos templos,

apoyando mis sueños en paredes con hiedra

y siguiendo en cuaresma tus benditos ejemplos.


Cuántas veces anduve orbitando tus plazas,

admirando tus arcos con miradas absortas,

los antiguos tejados de tus eternas casas

y el pasar de los años que retas y soportas.


Cuántas veces anduve en un viejo convento

admirando las fuentes que relatan historias,

mirando los volcanes que secuestran mi aliento

y siempre me confiesan un poco de tus glorias.


Antigua, amada mía, cómo no voy a amarte,

si yo nací en ti con un alma barroca,

si siempre mi paisaje lo he encontrado en tu arte

y tu nombre sagrado se acurruca en mi boca.


Antigua, amada mía, ¡oasis colonial!,

llevaré siempre en mí tus cuentos y leyendas,

tu vieja arquitectura de bellleza ancestral,

tus templos antiquísimos, tus rosas estupendas.


Antigua, amada mía, es preciso que sepas

que vives en mis ojos y en mi verso barroco

y admiro tu metrópolis, tus riachuelos y estepas

y cuando estoy lejano noche a noche te evoco.


Antigua, amada mía; Antigua, bella Antigua,

mi amor será perpetuo como tu arquitectura,

porque eres, cuna mía, la que siempre atestigua 

este amor infinito que ante todo perdura.


Fecha: 31/03/2015

Estructura: Serventesio alejandrino 

Pablo Bejarano en 2016



Cogitaciones

Exilia de tu espíritu el orgullo 

y también la arrogancia cruenta y hórrida,

para expulsar así todo el barullo 

que abrasa sueños con su flama tórrida.


Borra tu polución y tu avaricia,

disipa lo que empaña y no decora 

y busca cada día la justicia,

la justicia sagrada de la aurora. 


Camina en el difícil derrotero,

transige sus vallados vanidosos;

si liberas tu alma de lo austero 

tendrás vigor y días primorosos.


Insiste un poco más para horadar 

el anhelo que crees inalcanzable,

sé como estío en busca de alumbrar 

el invierno más ruin y miserable.


No caigas en la hostil iniquidad 

y nunca será dura la secuela.

La maldad asesina a la maldad 

como fuego que va de vela en vela.


Es decir: no es tiránica la hoguera 

si a su dermis de sol estás remoto.

Es decir: la alegría es hacedera 

después del huracán y el terremoto. 


No abdiques a tus sueños o a tus metas 

aunque a veces parezcan imposibles,

insiste, como insisten los poetas

en evitar los versos predecibles. 


Vuela como los cúmulos viajeros 

y deja que te arrastre el vendaval;

andando por los días pasajeros 

dejarás un vestigio universal.


Evita la locura y la coherencia 

y no niegues la vida tras la muerte;

a veces lo que es bello en apariencia 

nos trae pesadumbre y mala suerte.


Cuando ya no vislumbres el futuro,

busca bajo el pasado cosas buenas:

es mejor regresar a lo seguro

que caminar, acaso, hacia las penas.


Aniquila tus lóbregos momentos 

y empieza a divisar nuevos levantes,

colorea tus días con pigmentos 

de sonrisas y sueños hechizantes.


No vivas eclipsado de pavura,

haz las cosas con alma de valiente,

lucha siempre guardando la cordura

y lucha con el cuerpo y con la mente. 


Con bulos, con infundios no construyas 

un mundo reluciente y deslumbrante,

porque la verdad hace de las suyas 

y un día quedarás como farsante. 


Haz que cada crepúsculo en tu vida

te constele de oro el corazón,

haz que cada tristeza y cada herida

termine siendo luz e inspiración. 


Sé sigiloso siempre al proceder 

para que no comentes contumelias;

busca la salvación en la mujer,

sé geométrico como las camelias.


Saca de tu existencia el narcisismo 

que luego volverá como una arana,

que luego volverá como un abismo 

cuando raye a tu frente alguna cana. 


Itera tu batalla y tentativa 

de alcanzar el sueño inalcanzable 

y ya no existirá la disyuntiva 

entre lo que es inviable y lo que es viable.


Entiende que en los célibes no existe 

el deseo y son célibes por gusto, 

y cuando hay uno célibe, mas triste,

es que sigue un camino ruin e injusto. 


No exijas que alguien cumpla tus afanes 

y lucha tú por ellos ahora mismo,

si alguien más se alimenta de tus panes

continuará en tu estómago el abismo.


No te vuelvas lunfardo con descaro 

porque serás nocivo para el mundo

y cuando necesites un amparo 

nadie te ayudará por furibundo. 


Sé bueno y llegarán las cosas buenas,

procura que tu risa sea insignia 

que indique paz en medio de las penas, 

de las noches de llanto y la ignominia. 


Si tu felicidad es verdadera 

no puede amedrentarte la tortura,

si buscas en invierno primavera 

buscarás ser juicioso en la locura.


No acumules fortuna sorprendente

para que no le heredes a tu hijo 

esa cicatería intermitente 

que mata poco a poco el regocijo.


Recuerda que eres vástago de Dios

y debes ser un ser inmaculado,

así, cuando a la vida des tu adiós,

irás a un mundo probo y consagrado.


Fecha: 21/02/2014

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2014

Fragancia a pasado

Estrella y princesa mía,

te quiero fervientemente

con todo el amor silente

que duerme en la poesía.


Te amo sin algarabía

con el alma y con la mente,

con un amor recurrente

que no tiene plusvalía.


Te quiero como el cobarde

que inmerso en la soledad

suspira oliendo la tarde.


Te amo sin hacer alarde,

sin mostrar felicidad,

sin el orgullo que arde.


Con un amor timorato

que se esconde tras los ojos,

busco tus pétalos rojos

detrás del anonimato.


Con un amor insensato

que no teme a los abrojos,

te pido, puesto de hinojos,

que me mires por un rato.


Te quiero con el pavor

que me inspira el vilipendio

cuando voy buscando amor.


Te quiero con el dolor

que le da vida a mi incendio

y consume mi interior.


Te quiero con ansiedad,

sin infundios o medida,

y sin embargo, mi vida

se consume en soledad.


Me llena la vacuidad

y me traspasa la herida,

como traspasa al suicida

la voz de la eternidad.


Cada ósculo inventado

construye en mi corazón

un ensueño inmaculado


y una fragancia a pasado

que nutre la inspiración

para un poema esmerado.


Muy a pesar de los besos

que he dado en busca de olvido,

nada de lo sucedido

supera tus embelesos,


porque te amo con excesos,

con un amor desmedido

que no sale de su nido

y no goza de recesos.


Te quiero con poesía

y te quiero con la palabra

que construye una elegía.


Te quiero con fantasía,

con la voz suave que labra

el fulgor de cada día.


Diciendo a todas te quiero

y fingiéndote amistad,

vivo en una falsedad

con máscara de embustero.


Camino en el derrotero

donde está la libertad,

igual que la soledad

haciendo daño severo.


Lo más triste del planeta

es darle a ojos cerrados

la voz suave del poeta,


es correr como cometa

en los caminos helados,

lejos del sol, que es la meta.


Yo no sé si alguna vez

me armaré de valentía

o quizás de poesía

dejando la timidez,


si algún día la avidez

de entregarte el alma mía

y compartir tu alegría

derrotará tu altivez.


No sé si tendré valor,

si tendré oportunidad

de confesarte mi amor


y atracarnos con pudor 

donde la felicidad

ponga fin a mi dolor.


Fecha: 01/2015

Estructura: Sonetillo 

Pablo Bejarano en 2015


Amatitlán

Cuando empezaba a conformarse el mundo,

Dios hizo, con sus manos de pintor,

un paisaje erizado de fulgor

llamado Amatitlán. De lo profundo


de sus aguas, sus cerros y boscajes,

emerge la silueta del Pacaya

con su aspecto de tórrida atalaya

para apuñalar todos los celajes.


La mezcla de lo azul y lo cetrino

que se duerme entre el lago y las montañas 

construye asombro en cada peregrino


que ha venido de lejos a observar

cómo guarda la tierra en sus entrañas

un fragmento esporádico de mar.


Y después fue adornado con la gente

y con la magia del funicular,

donde el turista sube a divisar

el color de esperanza y mar ardiente.


Edificaron en su antigua vera

el hermoso Castillo de Dorión,

para brindarle al vate inspiración

con la Edad Media y con la primavera.


Entonces pudo verse sobre el lago

un madrigal de rima consonante,

hoy malherido por el mal aciago


que a sus bellas ondinas aniquila;

por eso, hermanos, es preponderante

conservar lo que aprecia la pupila.


Desde ahí puede verse la hermosura

de la verde Laguna de Calderas

que, en su acuático aljófar de quimeras,

lleva la poesía y la ternura,


lleva el numen de cada peregrino,

de mi mente y mi mano de trovero,

y se hunde en el largo derrotero

del poema y su rítmico destino.


Y podemos mirar la tradición

cuando en el lago va el Niño de Atocha

derramando su paz y bendición


en todos los que buscan, con la fe,

encaminar su alma por la trocha

en donde alguna vez caminaré.


Amatitlán es gloria y paraíso,

es cuna de crepúsculos dorados

y deja nuestros ojos extasiados

cuando el viento da vuelta en su carrizo.


Su volcán es eterno centinela

de jóvenes, de niños y de viejos

y en su rostro se tienden los reflejos

del crepúsculo suave y su acuarela.


Sus ocasos son bella orfebrería

acostada en los cúmulos viadores

y sus mañanas son de poesía,


sus noches un resumen estelar

y sus aguas el llanto de las flores

que tienen la fortuna de llorar.


La procesión que va sobre las olas

siembra ilusiones en su itinerario

y le brinda sonidos al breviario

de las personas que se sienten solas,


va sembrando milagros en las almas

de su pueblo y de toda la nación

y la gente demuestra devoción

dibujando un capullo con sus palmas.


Amatitlán es gloria y es edén,

es la obra maestra de Natura,

resplandece al compás de su vaivén,


el vaivén que tomó de los follajes

y es la danza premiosa que perdura

coqueteándole a todos los celajes...


Amatitlán, no existen adjetivos

para expresar la magna excelsitud

que se desborda como inmenso alud

de paisajes hermosos y festivos,


y no existe poema lisonjero

que logre darle rima a tu hermosura,

porque resulta poca la ternura

que pudiera mostrarnos el trovero


cuando se trata de escribir por ti.

En tu paisaje glauco se condensa

el vuelo pertinaz del colibrí,


los parajes que mira el azacuán,

el universo y su extensión inmensa,

porque eres un crisol, Amatitlán.


Fecha: 19/02/2014

Estructura: Soneto de cuartetos independientes 

Pablo Bejarano en 2016
Lago de Amatitlán, Guatemala


Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas que siento cuando el sol se debilita, si tú también miraras las estrellas pensando que mi nombre ahí levi...