Rutina

Nuevamente la mañana 

me ha sacado de mi lecho

y ha activado entre mi pecho 

un sonido de campana.

Por mi vida cotidiana

me dirijo hacia el trabajo;

en la calle, cuesta abajo,

van mis pasos perezosos

como ríos caudalosos

que desean un atajo…


Al volver a la morada

tras cumplida mi labor,

me convierto en un lector

con la mente enajenada.

Voy leyendo a Scheherezada

con sus cuentos fascinantes

de palacios y diamantes

que en ciudades del oriente

ocurrieron, ciertamente,

en los tiempos más distantes.


Terminando mi lectura

con las manos sempiternas

acaricio las mancuernas 

que moldean mi figura.

No hay tristeza ni ternura

al estar en el gimnasio

donde el tiempo va despacio

disipando las heridas

con las barras aguerridas 

y los guiños de potasio.


En mi casa de regreso 

una pluma y un papel

hacen fúlgida la hiel

de dos labios sin un beso.

Es ahora que confieso

que al final de cada día

de leer en demasía,

trabajar, ejercitarme

y escribir hasta saciarme,

me ha faltado la alegría.


Año: 21/01/2017

Estructura: Espinela

Pablo Bejarano en 2016.
Ciudad de Guatemala. 



Yuma

El día que tú naciste

la muerte nació contigo

y te cubrió como abrigo 

en esta mañana triste.


Intentó más de una vez

atacarte por la espalda,

llevarte bajo su falda 

más allá de la vejez.


Pero siempre te rehusaste 

a declararte vencida 

y defendiste tu vida 

cada vez que te enfermaste,


mas perdida está la guerra 

contra la terrible muerte 

desde el día en que se advierte

nuestro andar sobre la tierra.


En este día fatal 

se enmudecieron tus pasos

que recurrentes y rasos 

me seguían al umbral


y los nocturnos ladridos

que brillaban como estrellas 

y se borraron las huellas 

bajos los vientos mullidos...


Hasta pronto, amiga mía, 

nos veremos nuevamente

al final de la serpiente

en uno de tantos días,


porque los perros seguro

llegan al reino de Dios.

Querida, te digo adiós,

nos vemos en el futuro.


Fecha: 27/11/2016

Estructura: Redondilla

Pablo Bejarano en 2015.


Castillo de amor

Ya no sueñas, princesa, en tu regio castillo

que algún sol de la corte te regale su brillo

ni que cierren tus labios con un beso triunfal.

Ya no sueñas tampoco con andar de la mano

de algún príncipe apuesto, elegante y lozano

y matar de ese modo tu tristeza fatal.


Ya las nubes que cubren a los astros brillantes

solo están en tus ojos, opacados diamantes,

al igual que el invierno que fusila tu flor.

Ya no sueñas, princesa, con mirar las estrellas

y buscarles figuras deslumbrantes y bellas

porque te han contagiado de tristeza y dolor.


Ya no gustas ahora de la brisa en el viento

porque lleva fragancia de tristeza tu aliento

y derramas tus lágrimas escuchando a Gardel.

Ya no quieres tampoco escuchar un teamo

porque te han engañado sin derecho a reclamo

derramando en tus ojos un torrente de hiel.


Ya no puedes soñarte en la iglesia de blanco

porque llevas heridas de pasión en el flanco

y se encuentra sin rosas lo que fue tu jardín.

Ya no sueñas, querida, existir por centurias

porque piensas que han hecho con dolor y penurias

inminente y obscuro tu paupérrimo fin.


Tú que has sido, princesa, el más alto deseo

que yo sueño boyante cuando estoy con Morfeo

hoy te gastas la vida en llorar y llorar.

El Rey Midas en vano ha tocado el ocaso

porque tú no lo observas por sufrir el fracaso

que desvía tus ojos del encanto del mar.


¡Oh, princesa querida que te ahogas en llanto,

yo quisiera decirte recordando tu encanto

que mereces de nuevo tu pasado frescor!

¡Oh, princesa querida, cuánto sueño con darte

este humilde poema en el nombre del Arte

para hacer de tu vida un castillo de amor!


Año: 31/12/2016

Estructura: Sexteto

Pablo Bejarano en 2015.




Solio de amor

Hoy que vas de la mano de tu príncipe azul

ya pareces princesa con vestido de tul

y hasta el cielo te quiere en el sitio de sol.

Hoy que vas deslumbrante con la luna en los ojos

te veneran absortas las estrellas de hinojos

y te envidia los labios la piel del girasol.


Con tu príncipe azul, cuando van de la mano,

la elegancia de un reino o un país soberano

se propaga sublime tras sus límpidas huellas,

y parece que suben a tus labios las rosas

y a tus regias pestañas más de cien mariposas

y parece que bajan a tus ojos estrellas.


Y así bella y sublime como Helena de Troya

cuando el príncipe azul te regala una joya

se te olvida que el mundo es más tierra que oro

y que dentro en mi alma tengo un solio de amor

para ti, reina mía, que has dejado dolor

en el buen corazón que te llama sonoro.


Fecha: 30/12/2016

Estructura: Sexteto 

Pablo Bejarano en 2015.




Tras los pasos de Machado

Hoy que estás dichosamente 

camelada hasta los huesos,

tal vez sea inapropiado 

expresarte que te quiero.

Hoy que presta tu memoria 

(a pesar de cuanto rezo)

me conduce hacia el olvido,

me siento más que dispuesto 

a apelar con gallardía 

al poder de los recuerdos,

pues tal vez ahí descubras 

algún rastro del intenso

historial de nuestro amor. 

Aún cuando estoy despierto 

con los ojos en la luna

que navega por los cielos

como disco extraterrestre,

yo te amo y yo te sueño.

Aunque son pocas las cosas

que vivimos en desvelos, 

me rebosan de alegría

cuando vienen como añejo

desgarrón de regocijo.

Hoy que todo cuanto siento

es igual que hace unos meses 

y lo tuyo bajo el peso

de otro amor se disipó,

yo te digo con esmero 

que jamás te olvidaré.

Yo sé bien que en tus ensueños 

otra faz ahora habita 

y sé bien que corro el riesgo

de morir en soledad,

y sé bien que tu universo 

es muy grande para mí

y también que mi descenso 

sin tus ojos he emprendido.

Yo lo sé y me desespero,

pero todo lo soporto 

soñando con que me adueño 

de tu aroma a primavera;

pero todo lo soporto

olvidando hasta mi orgullo 

que era grande y era enhiesto

y era fuerte e invencible

por mirarnos en el Duero

tras los pasos de Machado;

soportándolo te espero,

porque todo mi dolor 

se hace poco si te veo.


Año: 21/12/2016

Estructura: Romance 

Pablo Bejarano en 2015.


Petición

El mundo es un platónico destello 

cuando vivo consciente de que existes,

¿será por el cristal de tu cabello 

o por la fuente en tus miradas tristes?


Hay algo en mis latidos que provoca 

un afán desmedido cada día 

por rozar los rubíes de tu boca 

que han de saber a miel y poesía.


Tú no sabes, amor, lo que he soñado 

con tu luz cuando el mundo me es sombrío

y por estar de ti enamorado 

me envuelve lo febril de un desvarío.


Tú no sabes, amor, no sabes tú

que el cielo por tus ojos siente envidia

y se llenan las milpas y el bambú,

al observarte erguida, con desidia.


No sabes cuánto anhelo que tú seas

una puesta de sol en mi dolor 

y tus ojos las únicas preseas 

que me llenen de glorias y de honor...


Y si fueras mi novia, qué perfecta 

la vida para nuestro corazón.

Esto no es, alma mía, una indirecta,

es una apasionada petición.


Fecha: 13/11/2016

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano en 2017.
Centro Cultural de Escuintla




La silueta de tu pelo

Donde las perlas toman forma de ojos

y lucen elegantes su belleza;

donde los delicados labios rojos

imitan el color de la cereza;

donde el Edén adopta forma humana, 

¡es tu faz de belleza soberana!


Se congela en el tiempo una cascada

para hacer la silueta de tu pelo

y palpo la beldad con la mirada.

Siento que voy volando sobre el cielo 

cuando frente a mis ojos se coloca

el paisaje sublime de tu boca.


Las curvas más perfectas se anidaron 

en torno a tu cintura y tu cadera

y en tus ojos parece que labraron 

una obra maestra que acelera 

cada latido de este corazón

que al mirarte se llena de ilusión.


Cuando pienso en las cosas más hermosas,

en el mejor paisaje para amar,

no pienso en la ternura de las rosas

ni en la azul elegancia de la mar,

yo pienso en tu mirada que conquista

el mundo de los hombres y el artista.


La lluvia con sus lágrimas no agrada

como fascina tu cabello liso

y tampoco consigue el paraíso 

deslucirte la faz inmaculada.

Un beso de tus rosas es mi anhelo 

para vencer la voz del desconsuelo.


Fecha: 09/11/2016

Estructura: Sexteto indefinido 

Pablo Bejarano en 2016.
Zoológico La Aurora. 




A Miguel Ángel Asturias

Para gloria de toda Guatemala

en el final del siglo diecinueve 

nacía el escritor que nos conmueve

con sus versos sublimes de alta escala.


Él fue universitario y soñador

como tantos lo han sido, pero él

podía coordinar en un papel

las palabras más bellas sin error.


Él nació y creció en la dictadura,

luego en su juventud la vio caer:

de aquello consiguió enriquecer

la egregia y nacional literatura.


El Señor Presidente fue la obra

donde enlazó la magia con lo real;

donde nos enseñó lo terminal

de vivir en la ruina y la zozobra.


El dolor del Pelele y de Fedina;

el amor de Camila y de Miguel,

son parte de la azúcar y la hiel

de esta novela bella y moralina.


Y más obras vinieron tras de aquella

—como Hombres de maíz y Torotumbo

con los que consiguió cambiar el rumbo

del surrealismo y la onomatopeya.


Week-end en Guatemala, Viento fuerte,

El Papa Verde y Viernes de Dolores,

son las joyas de todos los lectores

que desean leer hasta la muerte.


Son tantas las novelas y poemas

con los que te enajenas y te pierdes

—como en «las altas torres verdes, verdes»—

que al elegir te encuentras con dilemas.


Oh, maestro del verso y la palabra,

del surrealismo y del realismo mágico,

es triste, deplorable y hasta trágico

que la maldita parca y su macabra


guadaña terminaran con tu pluma,

pluma que no dejó jamás de crear

historias infinitas como el mar

que suben a la gloria igual que espuma.


Tu pluma fue perfecta flor de lis,

eterna en la pupila del lector,

hoy descansa, con todo su esplendor,

en un brazo mortuorio de París.


Empero en paz descansa, porque es claro

que un legado valioso le dio al mundo,

y que siempre algún ser cogitabundo

buscará en sus metáforas amparo.


Una patria, dos hijos, dos esposas,

los premios Lenin, Nobel y otros más

son cosas que jamás, jamás, jamás

olvidarán sus manos venturosas.


Su numen ojalá se multiplique

en la pluma de nuevos escritores

que vienen germinando como flores

para que la cultura se amplifique.


Y también más allá de las fronteras

para que la total literatura

se llene de la magia y la ternura

que tuvo Miguel Ángel en quimeras,


para que se enaltezca por centurias

el arte de escribir con elegancia

y que se sienta bien yaciendo en Francia

el más grande escritor: el gran Asturias.


Fecha: 21/12/2016

Estructura: Cuarteto 

Pablo Bejarano en 2018.
Tenedor del Cerro, Antigua Guatemala 




Zéjel

Mi vida ha quedado anclada

en el centro de la nada,

y en un mismo punto observo

que a rondar empieza el cuervo

mi cabeza como a siervo

que la muerte tiene atada.

Mi vida ha quedado anclada

en el centro de la nada,

y no puedo, agonizante,

caminar hacia delante

si el amor es tan distante

y la muerte tan alzada.

Mi vida ha quedado anclada

en el centro de la nada,

y qué diera por un beso

que con magia y embeleso

me dijera no estás preso

y tu ruta es despejada.

Mi vida ha quedado anclada

en el centro de la nada,

y no existe forma alguna

de volver a la fortuna

bajo el brillo de la luna,

esta noche atolondrada…

Mi vida ha quedado anclada

en el centro de la nada...


Fecha: 16/12/2016

Estructura: Zéjel 

Pablo Bejarano en 2016.
Zoológico La Aurora.




El libro

Todo empezó en murales milenarios

y fue evolucionando con la historia:

las páginas llenábanse de gloria

con la forma de rollos emisarios.


Luego fue cada folio colocado

uno encima del otro dando vida

a un lugar sutil en el que anida

todo el conocimiento encuadernado.


Las materias, las artes y las ciencias

encontraron un nido sempiterno

en la forma del libro y del cuaderno

para que descansaran sus herencias.


Los griegos, los egipcios y los mayas

también tuvieron su versión del libro,

obras sublimes con las que equilibro

frente a esta ignorancia mis batallas.


El Popol vuh, La Biblia y los Puranas

santifican su forma donde sea.

Torotumbo, el Quijote, la Odisea

enaltecen sus formas puritanas.


Ya Borges en su eclipse ha imaginado

el Edén con cariz de biblioteca,

pues presentía en la “penumbra hueca”

que el Edén es un libro eternizado...


Aunque perdió diversos ejemplares

en el incendio atroz de Alejandría,

construyéndolo siguen día a día

las manos de cuentistas y juglares.


Garcilaso, Cervantes y Virgilio

le confiaron al libro en su mixtura

el polen sacrosanto de cultura

que erigía, con penas, un exilio.


La Divina comedia y El amor

en los tiempos del cólera son de esos

innumerables nombres y sucesos

que marcaron al libro difusor.


Y muchos manuscritos que no vieron

los ojos del lector ni la editora

son la parte del libro que decora

incógnitas que nunca se rompieron.


¡Quién fuera como el libro que nos cuenta

con su negro archipiélago dolores,

tragedias, odiseas y colores,

macondos rebosantes de tormenta!


¡Quién fuera como el libro, amigo mío,

que por siglos añeja a la escritura!

¡Quién fuera como el libro que perdura

después del comején y del hastío!


Cuando las alas abre a la mirada

mundos desconocidos se aproximan

con palabras versátiles que riman

y prosa que se muestra inmaculada.


Cuando cierra las puertas al olvido

en la librera sueña con fervor

que las manos curiosas del lector

abran su continente estremecido.


El hombre muere, y sin embargo, queda

en un libro la voz de su latido,

ya sea porque ha escrito o ha leído

una historia en sus páginas de seda.


Atlas, constelaciones, florilegios,

aforismos, pinturas, ecuaciones,

historia, logaritmos y canciones

han poblado sus folios albos, regios.


Y siempre consiguió satisfacer

el gusto de los ojos más curiosos.

Sus páginas son brazos venturosos

que abrazan la grandeza del saber.


Sus pájaros impresos en la albura

consuelan con su vuelo el corazón

que late con la fuerza de un ciclón

y muere por la falta de ternura.


Las noches nos parecen más amenas

rozando con miradas entusiastas

el manjar que dormita entre las pastas

de un libro que nos trae cosas buenas.


Los misterios más grandes del planeta,

la más intensa y fiel filosofía,

los mapas que nos da la astronomía,

el canto y el dolor de algún poeta,


los conocí por libros y epistolios.

!Qué invento más precioso de la idea,

hacer de la cultura una presea

con un lomo, dos pastas y mil folios!


¡Qué manera elegante de estibar

pensamientos, ideales y conceptos,

de ganar por el mundo mil adeptos

sedientos de leer y de estudiar!


No, no importa su génesis sagrado,

sus edades y menos su volumen,

solo importan los signos que en cardumen

nos nutren y enriquecen a su lado.


Bendita la creación por la que vibro

al deslizar mis ojos por su faz.

Bendita la creación más eficaz

que hemos nombrado con amor el "libro".


Fecha: 02/11/2016

Estructura: Cuarteto 

Libro: La resurrección del verso 

Pablo Bejarano en 2019.


Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas que siento cuando el sol se debilita, si tú también miraras las estrellas pensando que mi nombre ahí levi...