I
Tres labios se cayeron de la rosa
desde que fuera escrita por Homero
la Ilíada en un hexámetro severo
para que se escuchara cadenciosa;
y dos desde plasmada la famosa
Eneida por el arte de un trovero
soñador y también aventurero,
que versó de manera melodiosa.
Ha siete largos siglos ya que Dante
viajó en el Inframundo por su amada,
por conseguir mirarla como amante.
Estas obras que duermen en la cima
de la literatura más preciada
son bellas por la métrica y la rima.
II
Lope de Vega, Góngora y Quevedo
que duermen en los brazos de la gloria,
entraron con sus versos en la historia
escandiendo inspirados y sin miedo,
entendiendo que el arte del aedo
no pierde por la métrica victoria
ni es esto una razón de vanagloria
porque escandir es fácil para el dedo.
En el Siglo de Oro los poetas
tuvieron con el metro libertad
para escribirle al viento y los cometas.
El calambur, la hipérbole y el quiasmo
no afectaron su inmensa habilidad
porque el "verso medido" es un pleonasmo.
III
Los Campos de Castilla de Machado,
el Volcán Momotombo de Darío,
la elegía de Buesa hacia el estío,
todo quedó en el verso encuadernado.
Los poetas sublimes del pasado
que en su mente llevaban blanco río
de versos con libérrimo albedrío
no dijeron "me siento encadenado".
Cantaron al amor, al mar cambiante,
a la flor en la tarde desmayada
y al sol apareciendo en el levante
y todos inventaron universos
fantásticos con psiquis inspirada
y midiendo con sílabas sus versos.
IV
Neruda, Miguel Ángel y Mistral
recibieron el Nobel con sus manos
por ser considerados artesanos
del verso y la pericia magistral,
por plasmar con bolígrafo triufal,
de su espíritu, todos los arcanos
en un marco de acentos parnasianos
que obedecen a un ritmo excepcional.
Si hubiesen practicado el verso libre
cuánto habrían perdido los lectores
porque Mujer con ojos de jengibre,
Sonetos de la muerte y el Poema
veinte nos faltarían, y las flores
llorarían también el anatema.
V
Tres mil años reinó en la poesía
la métrica y sus ritmos culturales;
tres mil años y ahora los fatales
hados ponen en riesgo su porfía
con los falsos poetas que hoy en día
escriben sus "poemas" coloquiales
alegando que son excepcionales,
que no es precisa ya la melodía.
Once lustros no pueden competir
con tres milenios donde todo el mundo
vio natural el arte de escandir.
Alguien que escribe prosa fracturada
no sabrá qué es estar meditabundo
en busca de la sílaba adecuada.
VI
Bardo del verso libre, yo te invito
a concebir la idea en dos cuartetos
y luego rematarla en los tercetos
con un lirismo bárbaro y bendito.
Si cumplieras un solo requisito
de todos los que exigen los sonetos,
ya nunca te verías en aprietos
si vuelve a interrogarte un erudito,
y luego si consigues darle vida
al zéjel, espinela o madrigal,
a la lira que canta conmovida
o a todas las estrofas, si es tu meta,
podrás decir al fin con voz triunfal:
conozco los trabajos del poeta.
Fecha: 24/07/2017
Estructura: Soneto clásico
Premios: Primer lugar en el Festival Nacional del Soneto de Santa Lucía Cotzumalguapa, 2017.
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Pablo Bejarano en 2017. Gala de premiación del II Festival Nacional del Soneto, Santa Lucía Cotzumalguapa. En la fotografía los poetas Alfredo Morán Aguilar, Carlos Barranco Rodríguez y Ronald Roduel Pérez García. |