Feria centenaria

I

En la tarde del siglo diecinueve

se vio por vez primera celebrar

la feria que besada por el mar

nos alegra y a veces nos conmueve.


Con ventas de cabeza de ganado

y corridas de toros y guateques,

con visitantes de Sacatepéquez

y Amatitlán estuvo rebosado 


el lugar. En el cielo la explosión 

de juegos pirotécnicos cantaba 

el día en que la gente celebraba

a nuestra Inmaculada Concepción.


Del último rincón de aquella villa

(hoy gran ciudad) los pobres y los ricos,

salían con instinto de pericos

a comentar la feria y la alegría.


II

El campo de la feria, ahora en día,

con los juegos mecánicos se viste

y lo que ayer nos parecía triste

se alegra al contemplar que va María 


en procesión sublime por las calles

dando su bendición inmaculada.

Hoy la feria presume engalanada

y adornada con todos sus detalles


sus ciento veinticinco años de historia,

sus ciento veinticinco años de fe

y devoción por lo que no se ve,

sus ciento veinticinco años de gloria


celebrados de forma singular

y honrrados por la voz de la cultura

con un certámen de literatura 

por el cual nos ponemos a cantar.


III

Los ciento veinticinco años de fiesta

ojalá se dupliquen o eternicen,

para que en el futuro se divisen 

los jóvenes bailado con la orquesta.


La feria que ha cambiado, cambiará,

pero la fe será siempre la misma

y la ciudad se vestirá de prisma

cuando la gente salga a celebrar.


¡Viva Escuintla y su feria centenaria!

¡Viva Escuintla y también la Concepción 

de María y esa gran celebración 

que es cada vez mejor y extraordinaria!


Mientras la gente exista el pueblo tierno

de Escuintla logrará estar unido

con la importancia de habitar un nido

en donde se honra aquel milagro eterno...


Fecha : 27/01/2017

Estructura: Cuarteto 

Premio: Primer lugar en los Juegos Florales de Escuintla, 2023 

Pablo Bejarano en 2023. 
Gala de premiación de los Juegos Florales de Escuintla.


En el infierno

Murieron en el infierno

sufriendo por los pecados

de los diablos disfrazados

de ovejas en el invierno.

Que la culpa es del Gobierno

ha sido nuestra consigna,

mientas uno se persiga

y el otro cubre a su gente

quedándose indiferente

ante injuria tan maligna.


Que el día de la mujer

nació porque se quemaron

mujeres que protestaron

es necesario saber,

para lograr entender

que estos guardias malnacidos

"conmemoraron", heridos

por quedar en evidencia,

con esa misma sentencia

este día malhabido.


Era hoguera y no hogar

aquel sitio que con llamas

enlutó las oriflamas

y nos hizo sollozar.

No se lava con el mar

estupro tan despreciable

solamente comparable

con el viejo genocidio

que reclama en el presidio

a su autor imperdonable.


Perdónanos, patria mía,

por colocarte en las manos

de los malditos tiranos

que lastran tu fantasía.

Condena la tiranía

por la que vidas valiosas

no siguieron venturosas

floreciendo en libertad

ni con gran felicidad

en sus casas primorosas.


Fecha: 11/03/2017

Estructura: Espinela 

Pablo Bejarano en 2018.


El año

En enero...

Locomotora rauda de este tren

que lleva tras de sí once vagones.

Aquí ven su final las vacaciones 

y las clases inician su vaivén.


Otra vez levitando en el andén 

los niños con gorjeo de gorriones,

y tiemblan de ansiedad los corazones 

añorando los días de Belén.


Otra vez en enero las promesas 

para vivir mejor el año nuevo

y otra vez amenazan las tristezas...


Cuesta arriba caminan el mancebo 

y el anciano que buscan las sorpresas 

del amor que ya viene de relevo. 


En febrero...

Entre cartas de amor viene febrero 

ataviado de globos y de rosas,

dando lugar a citas amorosas 

y a la efusividad de los tequiero.


Nuestro amigo se vuelve mensajero 

para pactar las citas venturosas 

que siembran en los ojos mariposas 

y sonrisas en cada derrotero.


Un dios va uniendo almas con su flecha 

y se queda sin flores el jardín.

Entre todas las fechas esta fecha,


que no posee playa ni confín,

como siempre, amatoria nos acecha

en compañía de San Valentín


En marzo...

Cuando se pone triste el carnaval 

en el tercer vagón del tren expreso 

la Cuaresma en el año hace su ingreso 

conmemorando algo excepcional.


(Hace ya dos milenios un erial 

vio a Jesús caminando en el proceso 

de ayunar provocando su deceso

y ganando una lucha universal).


El morado en las verdes jacarandas 

colorea el ambiente deslumbrante 

que armonizan imágenes y bandas...


Y cuando el mes se encuentra agonizante 

los templos atavían con bufandas

moradas su fachada alucinante.


En abril...

To-to-chin, to-to-chin tras los cortejos 

siempre fúnebres marchas van sonando 

y adelante los hombres incensando 

y en los flancos devotos y festejos.


Sobre los muebles fúlgidos y viejos 

colocan a Jesús que va cargando

una pesada cruz y va sudando 

sangre que es la razón de sus consejos.


To-to-chin, to-to-chin se marcha abril 

o tal vez se lo roban a Sabina

de una manera despiadada y vil.


Se despide del cielo la retina,

el plenilunio esconde su marfil 

y el sol en el cenit ya no calcina.


En mayo...

Cada madre se vuelve la mejor 

a los alegres ojos de su hijo

y entre tanta emoción y regocijo 

va formándose acérrimo el amor.


La tierra se perfuma en preticor 

y el invierno acercándose prolijo 

entreteje en el campo un acertijo 

de árboles lozanos y de flor.


Arriban no se miran las estrellas,

se ven entre las nubes, y mojadas,

descienden a marcarnos con sus huellas.


En medio de las íntimas moradas 

el sol está encerrado en las botellas 

y en los labios de todas las amadas.


En junio...

Todo mundo dispuesto a celebrar 

a dos entes sublimes del planeta

que maniobran con garbo la veleta 

de un barco que no sueña con el mar.


Todo mundo se presta para honrar 

a quien cura al fugaz analfabeta 

y al hombre que pasea en la glorieta

junto al niño que ha visto germinar.


Celebramos al padre y al maestro,

sorprendentes y fieles asesores 

que con la luz sagrada de su estro 


siembran entre los niños los valores 

que tuvieron otrora sus ancestros 

soñando fomentar tiempos mejores.


En julio...

Cuando julio se asoma al calendario 

con treinta y un soldados bicolores,

celebramos unidos los mejores 

seres que nos alegran el calvario,


con ellos es mejor itinerario

la vida que sembrada con amores 

nos descarga de amargos sinsabores 

y hace el mundo un lugar hospitalario.


Es así: celebramos al amigo,

hermano putativo e infalible 

que nos dice en la cuita "estoy contigo".


El ángel con dos alas invisibles 

que tiene la lealtad siempre consigo

y no es capaz de hacer cosas terribles.


En agosto...

Cuando en agosto se oscurece el cielo

los colores radiantes del estío

aparecen lanzando un desafío

a la lluvia y brindándonos consuelo,


se nos muestran con forma de pañuelo

que tremola en sublime desvarío

y es al ver la bandera que confío

en la patria y la forma del anhelo.


Entre invierno y bandera se envejece

el año que se acerca a su final

y entre charcas de lluvia nos parece


que otro mes de la época invernal

vestido con más gotas aparece

y empieza a celebrar un funeral.


En septiembre...

Ya se ven los desfiles escolares

con las bandas sonando por doquier

y al compás de un mojado atardecer

van jóvenes con teas estelares.


Ya la patria luciendo sus collares

blanquiazules, igual que una mujer,

se maquilla con charcas al llover

y se cubre de verdes peculiares.


Es septiembre y el himno se hace ahora

popular en las plazas del país,

es septiembre y la calle se decora


con enseñas y espigas de maíz

y en el alma chapina nos aflora

otro motivo para ser feliz.


En octubre...

Se despiden las lluvias y saluda

el suspiro veloz de fin de año,

todo la gente vive en el antaño

y algún árbol lozano se desnuda.


Es la luna de octubre, ya no hay duda, 

la más bella en su luz y su tamaño

y en el cielo es un mágico ermitaño

que a los bardos noctámbulos ayuda.


Entre brujas, fantasmas y memoria

abordamos el diáfano vagón

donde el tiempo prepara la victoria


sobre un año que muere sin razón.

Nuestros pasos se hunden en la historia

y lo muertos entonan su canción.


En noviembre...

El caballo del viento se desboca

en el cielo y eleva los cometas

que presumen sus trémulas coletas:

el viento es un caballo que se aloca.


A los difuntos tétricos evoca

la gente con claveles y violetas

y cruzan en el cielo, cual saetas,

barriletes que el viento ahí coloca.


En las mesas el fiambre esplendoroso

luce como mosaico de sabor 

que erupciona un aroma delicioso.


En noviembre las manos del Señor

empujan, con el viento presuroso,

las nubes que han cambiado de color.


En diciembre...

Llamado por la gente el mes divino,

entre hielo, lucitas y armonía,

mezclamos la nostalgia y la alegría

y acabamos de nuevo este camino.


Entre "coplas pletóricas" de vino

esperamos ansiosos por el día

en que nació la luz que alumbraría

de ricos y de pobres el destino.


Nochebuena es de paz, amor y luz

y otras estrellas pueblan nuestro cielo

en nombre de la Virgen y Jesús.


Pensamos nuevamente en el anhelo,

en dejar olvidada nuestra cruz

en el año que acaba y da consuelo.


Fecha: 05/01/2017 

Estructura: Soneto clásico 



Botaretes

Muere un árbol lozano y triste, dentro 

del bosque, ahora rojo por las llamas 

que con tu mano trágica prendiste.


Se borra un lago, otro lago, otro 

porque desviaste el río a tu hortaliza 

sin contemplar en ello un mal aciago.


Un río en la nación de luto va 

por todos los deshechos recibidos,

¿quién le ofrendó ese hórrido tributo?


Hay cerros calvos de cariz oscura 

implorando la lluvia cada tarde 

para vestir con verdes al país. 


El sol se aproximó un poco más 

a la piel del planeta que hoy en día 

posee un clima desolado y loco.


Este suplicio que Natura sufre 

lo sufren los humanos generosos 

por culpa de los hombres sin cordura.


También el niño hambriento, a veces sucio 

que sería feliz con un bocado 

requiere de tu diezmo y de tus preces. 


El piloto que muere a diario deja 

familia desahuciada y moribunda 

y no viene incluido en tu breviario. 


Las mujeres violadas, destruidas,

esperan la justicia que no llega 

y nunca llegará hasta sus moradas.


Tristes familias condenadas sufren 

los cien años de hambruna, mucho peores 

que cien de soledad imaginada. 


Si no cuidas el bosque, amigo, llanto 

será lo único que llueva luego 

sobre los campos de maíz y trigo.


Si cambias lago y río por monedas,

mañana deberás fundir el bronce 

para aliviar tu sed cuando el estío.


Si te enriqueces con la fe de otros 

eres menos creyente que el ateo 

y no respetas lo que no se ve.


Si hieres a Natura mortalmente,

si vives por dinero y nada más,

si cambias por billetes la ternura,


¿qué palabras dirás mañana al mundo

cuando llorando te reclame que 

te quedaste sin tumba y sin campana?


Fecha: 19/05/2017

Estructura: Terceto asturiano 

Pablo Bejarano en 2017.
Festival Nacional del Soneto.
Santa Lucía Cotzumalguapa.



Zacapa

Helios pasa cercano cada día 

para sembrar tu suelo de calor

y en su carro de fuego desvaría

al observar tu rostro y su esplendor.


En oriente tendida como espejo

que refleja los ojos de la noche,

Artemisa te observa con festejo

subida en su plateado carricoche.


El Río Grande corre lentamente 

tratando de estancarse en sus confines,

de reflejar las nubes en su frente

y ornamentar tu valle con sus crines.


La Inmaculada Concepción corona

con tus bajas montañas su cabeza

y parece que el mundo se emociona 

al mirar la extensión de tu belleza.


Seco, como tu clima, el queso seco

difunde tu grandeza en la nación;

orgullo del calor guatemalteco

sazonado en tu rojo corazón.


¡Oh, Zacapa con evas deslumbrates

y adanes de valor inigualable,

los ojos de tu pueblo son diamantes 

por reflejar el sol inapagable!


¡Oh, Zacapa, ilumina mi poema,

mi frente, mi camino, mi futuro,

con tu sol y su fúlgida diadema

que siembra de calor el suelo obscuro!


Tras las nubes sombrías de la lluvia

el sol que te ama tanto se agazapa,

pero luego, al mostrar su frente rubia,

te saluda con júbilo, Zacapa.


Fecha: 11/10/2017

Estructura: Serventesio

Pablo Bejarano en 2017.
Museo de Paleontología.
Estanzuela, Zacapa


Farol en medio del camino

El cielo con los párpados cerrados

nos envuelve en un sueño de penumbra

donde los astros lloran apagados

y la luna distante ya no alumbra.


Solitario y erguido en el camino

un guerrero de luz se ve temblando:

su cabeza es el foco mortecino

que tiene por cabello el aire blando.


La neblina acaricia con sus manos

su piel de amanecer sin horizonte,

no ha conocido nunca a sus hermanos

que se encienden y apagan en el monte.


El color de su aliento es amarillo

e ilumina la espalda de las hojas

y junto con el cántico del grillo

le da vida a un paisaje de congojas.


Yo pienso, cuando miro al centinela,

que su ensueño de sol no es suficiente

si tiene que llorar la noche en vela

alejado del mar y de la gente.


¡Cuánta tristeza habita en el farol

por el cual se codean en la noche

la hojas que, al notar que no es el sol,

se marchan cuando cesa su derroche!


Su luz es la fatal melancolía

que duele simplemente por el hecho

de estar en la invisible lejanía

latiendo sin el eco de mi pecho.


Su rostro es amarillo, a veces blanco,

y siempre es una triste luminaria

que se parece, para serles franco,

demasiado a mi vida solitaria.


Fecha: 06/11/2017

Estructura: Serventesio 

Pablo Bejarano 2017.



Himno al Atheneo

La belleza gobierna la pluma

de los nobles poetas presentes,

elegantes, también elocuentes

que comparten heroico ideal.


Lucharemos unidos buscando

obtener la divina presea

de sentir que la luz de Atenea

ilumina una pluma triunfal.


De sentir que la luz de Atenea

ilumina una pluma triunfal,

es la suerte que el bardo desea

para hacer un poema triunfal.


Los quijotes fundaron con garbo,

motivados por alto deseo

el sublime y glorioso Atheneo

en el nombre de la inspiración.


En un mundo de caos, sin belleza,

van abriendo caminos de gloria

de la mano veraz de la historia 

y el país del insigne Platón.


De la mano veraz de la historia 

y el país del insigne Platón,

obtendremos la ansiada victoria 

en el reino de la perfección.


Fecha: 28/09/2017

Estructura: Himno 

Pablo Bejarano en 2019.
Con miembros y exmiembros del Atheneo de América. 




Miguel Ángel

Oh, bardo que no eres inferior

a quien cantó los viajes de Odiseo

y posees la misma inspiración

de Virgilio el poeta lisonjero,


hoy me siento perdido como Dante

y acudo a ti buscando la salida,

implorando, maestro Miguel Ángel,

que me encamine tu sabiduría.


No, no son el infierno, el purgatorio

y paraíso lo que debo andar.

Condúceme, maestro, te suplico

al sitio en donde hay felicidad.


Conduce mis palabras con las tuyas

para hacer el poema necesario,

el verso magistral donde se juntan

la inspiración y el metro como astros.


Mi infierno es el silencio de mis manos,

¡sácame con tus libros sorprendentes!,

ahuyenta los demonios que ensañados

mantienen mi bolígrafo en la muerte.


Mi purgatorio es la lectura asidua,

alejarme por fin de la ignorancia,

este avance importante de mi vida

se ha dado con la luz de tu palabra.


Maestro, cuando escriba mi poema,

encontraré cercano el paraíso

y podrán recordarme en la epopeya

de los hombres exentos de mutismo.


Cuando tenga el poema y tú ya no

me guíes con la luz de tu palabra,

habrá de guiarme al reino del amor

la mano blanquecina de mi amada.


Fecha: 26/09/17

Estructura: Serventesio asonante 

Pablo Bejarano en 2019.




Coincidencia

Cuando acabe el camino de la vida

y recuerde tu rostro inmaculado;

mis ojos que sangraban como herida

y el sueño amargo nunca realizado;


cuando llegue el final de la existencia

y recuerde que nunca me quisiste

y tuve que vivir con la sentencia

de ser un hombre solitario y triste;


cuando esté frente a frente con la muerte

destinado a caer en la penumbra

y no me sienta más un hombre fuerte

sabiendo que el ensueño no me alumbra;


la noche en que mi último suspiro

quiebre el viento y se pierda en las estrellas

y recuerde tus ojos de zafiro

y mis cartas perdidas en botellas,


habré de recordar que tu quimera

aspiraba a otro amor que no era el mío,

que tus brazos buscaban primavera

y yo vestí mis ósculos de estío,


y sin embargo, iré feliz al cielo

porque acaso es mejor pasar la vida

luchando hasta el final por un anhelo

que saber la quimerea ya cumplida.


Cuando el día se marche de mis ojos

y el único horizonte sea obscuro,

cuando sean los árboles cerrojos

para el tálamo gris de mi futuro,


recordaré el dolor, y sin embargo,

sonriendo en el final de mi existencia,

diré que aunque el camino ha sido amargo

me gusta nuestra extraña coincidencia.


Fecha: 29/08/2017

Estructura: serventesio 

Libro: La resurrección del verso

Pablo Bejarano en 2017.




Arte poética

I

Tres labios se cayeron de la rosa

desde que fuera escrita por Homero

la Ilíada en un hexámetro severo

para que se escuchara cadenciosa;


y dos desde plasmada la famosa

Eneida por el arte de un trovero

soñador y también aventurero,

que versó de manera melodiosa.


Ha siete largos siglos ya que Dante

viajó en el Inframundo por su amada,

por conseguir mirarla como amante.


Estas obras que duermen en la cima

de la literatura más preciada

son bellas por la métrica y la rima.


II

Lope de Vega, Góngora y Quevedo

que duermen en los brazos de la gloria,

entraron con sus versos en la historia 

escandiendo inspirados y sin miedo,


entendiendo que el arte del aedo

no pierde por la métrica victoria

ni es esto una razón de vanagloria

porque escandir es fácil para el dedo.


En el Siglo de Oro los poetas 

tuvieron con el metro libertad

para escribirle al viento y los cometas.


El calambur, la hipérbole y el quiasmo

no afectaron su inmensa habilidad

porque el "verso medido" es un pleonasmo.


III

Los Campos de Castilla de Machado,

el Volcán Momotombo de Darío,

la elegía de Buesa hacia el estío,

todo quedó en el verso encuadernado.


Los poetas sublimes del pasado

que en su mente llevaban blanco río 

de versos con libérrimo albedrío 

no dijeron "me siento encadenado".


Cantaron al amor, al mar cambiante,

a la flor en la tarde desmayada

y al sol apareciendo en el levante


y todos inventaron universos

fantásticos con psiquis inspirada

y midiendo con sílabas sus versos.


IV

Neruda, Miguel Ángel y Mistral

recibieron el Nobel con sus manos

por ser considerados artesanos

del verso y la pericia magistral,


por plasmar con bolígrafo triufal,

de su espíritu, todos los arcanos

en un marco de acentos parnasianos

que obedecen a un ritmo excepcional.


Si hubiesen practicado el verso libre

cuánto habrían perdido los lectores

porque Mujer con ojos de jengibre,


Sonetos de la muerte y el Poema

veinte nos faltarían, y las flores

llorarían también el anatema.


V

Tres mil años reinó en la poesía 

la métrica y sus ritmos culturales;

tres mil años y ahora los fatales

hados ponen en riesgo su porfía


con los falsos poetas que hoy en día 

escriben sus "poemas" coloquiales

alegando que son excepcionales,

que no es precisa ya la melodía.


Once lustros no pueden competir

con tres milenios donde todo el mundo

vio natural el arte de escandir.


Alguien que escribe prosa fracturada

no sabrá qué es estar meditabundo

en busca de la sílaba adecuada.


VI

Bardo del verso libre, yo te invito

a concebir la idea en dos cuartetos

y luego rematarla en los tercetos

con un lirismo bárbaro y bendito.


Si cumplieras un solo requisito

de todos los que exigen los sonetos,

ya nunca te verías en aprietos

si vuelve a interrogarte un erudito,


y luego si consigues darle vida

al zéjel, espinela o madrigal,

a la lira que canta conmovida


o a todas las estrofas, si es tu meta,

podrás decir al fin con voz triunfal:

conozco los trabajos del poeta.


Fecha: 24/07/2017

Estructura: Soneto clásico

Premios: Primer lugar en el Festival Nacional del Soneto de Santa Lucía Cotzumalguapa, 2017.

Pablo Bejarano en 2017. 
Gala de premiación del II Festival Nacional del Soneto,
Santa Lucía Cotzumalguapa.
En la fotografía los poetas Alfredo Morán Aguilar,
Carlos Barranco Rodríguez y Ronald Roduel Pérez García.




Cuando muere la esperanza

Si tú sintieras estas cosas bellas que siento cuando el sol se debilita, si tú también miraras las estrellas pensando que mi nombre ahí levi...